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Los precedentes inmediatos amparan el grupo para CDC en el Congreso

La Mesa aceptó en la pasada legislatura diferentes grupos para partidos que tampoco cumplían el 15% de votos en todas las circunscripciones

Frances Homs, portavoz de Convergencia, en el pleno de constitución de la Cámara. Ampliar foto
Frances Homs, portavoz de Convergencia, en el pleno de constitución de la Cámara.

Para que Convergència tenga grupo parlamentario propio basta con que la Mesa del Congreso aplique los mismos criterios de flexibilidad que ha aplicado siempre, incluyendo en la anterior legislatura, la que se inició tras las elecciones generales de diciembre. De hecho, fuentes de Convergència aseguraron a este periódico que, si fuera necesario, su argumentación ante la Mesa se basaría en la costumbre y en la reiterada jurisprudencia del Tribunal Constitucional y aseguran estar sorprendidos por el revuelo levantado en esta ocasión.

A esa flexibilidad habitual en la aplicación del reglamento a favor de crear grupos se aferra Convergència. Hay pocas excepciones como el veto al grupo de Amaiur, por motivos políticos ajenos a los estrictamente parlamentarios, o el de IU tras el 20-D por haber anunciado previamente su interés estrictamente económico.

Y desligan su reivindicación de grupo propio con cualquier acuerdo con el PP. De hecho, el PP ha apoyado siempre la creación de grupos parlamentarios en estas circunstancias, es decir, que el partido solicitante no cumpla el requisito formal de llegar al 15% de los votos en todas las circunscripciones en las que se presente.

En las generales de diciembre, ERC se quedó en el 14,49% de los votos en Barcelona, a pesar de lo cual la Mesa con los votos de PP, PSOE y Podemos y el rechazo de Ciudadanos accedió a que tuvieran grupo propio. Según Convergència, entonces no se dijo que podía haber un pacto impensable entre PP y ERC.

Entonces también, Convergència se quedó en el 13,25 en Barcelona y tuvo grupo parlamentario. Ahora ha logrado el 12,26 en Barcelona y el 13,62 en Tarragona, es decir, la única diferencia es que no ha llegado al 15% en dos circunscripciones, pero el requisito formal flexibilizado es el mismo. En 2004, ERC pudo formar grupo, pese a estar en una situación similar, aplicando el criterio de la media del 15% en el conjunto de las provincias en las que se presentaba. El problema para CDC es que tiene el 13,92% en Cataluña.

Entre esos precedentes, se incluye, según Convergència el del Senado donde el PP no se opuso en la Mesa de la anterior legislatura a flexibilizar los requisitos formales, incluyendo aceptar préstamos de senadores del PSOE.

Convergència registró ayer su petición de grupo con el nombre Grupo Parlamentario Catalán (Partit Demòcrata).

Su otro argumento es el de la reiterada doctrina del Tribunal Constitucional, que ha avalado situaciones diferentes, siempre con el argumento de la capacidad de la Mesa para interpretar el Reglamento. El más claro es un auto de mayo de 2007 que asegura que “son las propias Cámaras, pues, las que deben interpretar la legalidad parlamentaria, sin que dicha interpretación pueda ser controlada por este Tribunal”.

En principio, solo Ciudadanos ha anunciado que se opondrá en la Mesa a la creación del grupo. El PP ya ha dicho que lo aceptará, lo que ha dado lugar a que se interprete como la contrapartida por el voto de los diputados de Convergència en la elección de la Mesa, el pasado martes.

El PSOE también lo acepta y Podemos hasta ahora ha dicho también que sí. El portavoz de Podemos en el Congreso, Íñigo Errejón, ha defendido estos días la creación del grupo, pero, este jueves, Pablo Iglesias ha sido más reticente.

 

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