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Sánchez subirá los impuestos solo a los contribuyentes que ganen más

El secretario general del PSOE defiende una reforma fiscal que mantenga el tipo del IRPF para las rentas medias y bajas

Pedro Sánchez, este lunes en un acto de precampaña.
Pedro Sánchez, este lunes en un acto de precampaña. EFE

España no está en situación de bajar los impuestos con un déficit por encima del 5% y una deuda pública que, por primera vez en un siglo, supera el 100% del PIB. Al menos esta es la tesis del PSOE, que coincide con la de Bruselas en detrimento de la postura del PP, que sí lo ve factible. Tampoco hay mucho margen para hacerlo: la presión fiscal fue del 38,2% del PIB el año pasado, ocho puntos inferior al de la eurozona (46,6%). “No vamos a hacer promesas imposibles, sino realistas”, recalcó este lunes Pedro Sánchez.

El secretario general del PSOE defiende una reforma fiscal que mantenga el tipo del IRPF para las rentas medias y bajas e incremente la de las rentas de capital en un escenario que, al menos en el futuro inmediato, se antoja turbulento ante el ajuste fiscal de más de 8.000 millones de euros entre 2016 y 2017 que deberá acometer el Gobierno. Y más después de la prórroga de un año concedida por la Unión Europea para alcanzar el 3% de déficit.

Eso, sin contar los 2.000 millones con los que Bruselas amenaza con multar al país por el desvío presupuestario, y más después de la bajada de impuestos del año pasado. “Es una desvergüenza que el mismo Rajoy, que dice que no hay dinero para pagar la dependencia, combatir la pobreza infantil o la cobertura del desempleo para los mayores de 52 años diga en campaña que va a bajar el IRPF, después de haberlo subido hasta cotas históricas y después de que su última bajada nos vaya a costar una multa de la Comisión Europea”, critica Jordi Sevilla, responsable del programa económico socialista.

Sánchez advirtió este lunes de que el país se encuentra “en una encrucijada” política y también económica, consecuencia de la “restricción presupuestaria por el incumplimiento del déficit y la disparada y disparatada deuda pública”. Los socialistas proponen una reforma fiscal “basada en los principios de la justicia y equidad” como remedio a una desigualdad al alza.

Ricos y pobres

Tras Chipre, España fue el país de la OCDE donde más creció la distancia entre ricos y pobres desde el inicio de la crisis, con 13,4 millones de personas en riesgo de exclusión en 2014 (29,2% de la población española), según un informe de Intermón Oxfam.

El programa fiscal del PSOE, que se aprobaría en un plazo máximo de seis meses, prevé una tributación mínima en el impuesto de sociedades —el programa en las elecciones del 20-D fijaba que fuera del 15% sobre el resultado contable de las grandes empresas, frente a un promedio del 5%— y establece un “mínimo común” en los impuestos de sucesiones y patrimonio en todo el territorio nacional. En este caso, los socialistas subrayaban en las elecciones de hace seis meses que era necesario “para evitar, en la práctica, su vaciamiento”. Madrid, gobernada desde 1995 por el PP, es la única comunidad que no recauda el tributo de patrimonio, lo que ha llevado a otras regiones del PP a tildarla de “paraíso fiscal”.

Otro compromiso adquirido en las anteriores generales es reducir el IVA cultural, “el más alto de la Unión Europea”, del 21% al 10% “de manera inmediata”.

La reforma fiscal socialista incluye entre sus prioridades una fiscalidad ambiental que “alcance el promedio” de los países OCDE y que sancione “ejemplar y eficazmente” el fraude fiscal. Y que, como complemento, excluya “definitivamente” las amnistías fiscales y persiga los paraísos fiscales.

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