Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El obispo de Valencia defiende la familia cristiana ante el “imperio gay” y el feminismo

Antonio Cañizares critica la "escalada" de dirigentes políticos contra la familia

Antonio Cañizares, en una imagen de archivo. Ampliar foto
Antonio Cañizares, en una imagen de archivo. (EFE)

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha vuelto a generar polémica al llamar a los católicos a defender "el bien precioso de la familia cristiana" ante lo que ha calificado de "escalada contra ella de dirigentes políticos, el imperio gay y ciertas ideologías feministas".

Cañizares expuso su visión sobre homosexuales y feministas el lunes, en una misa en la Universidad Católica de Valencia. Pero sus palabras no trascendieron hasta dos días después, cuando el arzobispado emitió un comunicado para difundirlas.

El Ayuntamiento de Valencia y la entidad Lambda han manifestado este jueves que las declaraciones, que han calificado de "muy graves", pueden ser constitutivas de un delito de incitación al odio. Lambda, asociación que defiende los derechos del colectivo LGTB, estudia si denuncia los hechos. Y ha considerado que las opiniones representan a una parte "muy reducida" de los creyentes.

Las redes sociales, especialmente Twitter, se han llenado de críticas, en gran medida humorísticas, al "imperio gay" comentado por Cañizares.

El arzobispo hizo las afirmaciones en un acto conmemorativo del Pontificio Instituto Juan Pablo II de Valencia, donde advirtió contra la aprobación en la Comunidad Valenciana y otras autonomías españolas de leyes "que fomentan la ideología de género". Desde su punto de vista, "la más insidiosa que ha habido en toda la historia de la humanidad".

"España ocupa uno de los últimos lugares en política familiar. Junto con Grecia es el país con más bajo índice de natalidad, donde la población juvenil más ha decrecido en los últimos 20 años. Y donde más se ha incrementado el número de abortos, las rupturas matrimoniales y las uniones de hecho", dijo el purpurado.

Cañizares recordó unas declaraciones realizadas por Benedicto XVI, en 2006, poco antes de viajar a Valencia para participar en el quinto Encuentro Mundial de las Familias, en las que instó "a todos los pueblos" a "no ignorar el bien precioso de la familia" fundada sobre el matrimonio.

"No permanecer inertes"

El cardenal afirmó que la institución familiar sufre un rápido aumento de ataques, ante los que la Universidad Católica de Valencia —impulsada por el expresidente Francisco Camps y propiedad del arzobispado— no puede "permanecer inerte en absoluto".

Cañizares mantuvo que se está socavando "el núcleo central de toda sociedad", "ámbito inigualable de la solidaridad y escuela de convivencia pacífica que merece toda tutela y ayuda para cumplir su cometido". Y pidió a la comunidad universitaria que defienda su visión de la familia, "donde está el futuro del hombre y de la humanidad".

Las palabras del cardenal, que en octubre ya generó polémica al preguntarse si "la invasión de emigrantes y de refugiados" era "toda trigo limpio", han sido contestadas por algunos representantes políticos e institucionales. La concejal de Igualdad y Políticas Inclusivas del Ayuntamiento de Valencia, Isabel Lozano, ha mantenido que el arzobispo ha podedido incurrir en el delito recogido en el artículo 510 del Código Penal, que castiga a quien incite a la discriminación y al odio.

Lozano ha afirmado que Cañizares "debería tener más responsabilidad y respeto hacia las personas católicas de Valencia; los cristianos nunca hacen discursos de odio y menos contra el amor, sea entre las personas que sea".

Más información