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Un abogado panameño testifica contra los presuntos testaferros de Obiang en España

El letrado revela en un juzgado de las Palmas el patrimonio oculto de los Kokorev en EE UU

Un abogado panameño que trabajó durante años para el matrimonio formado por Vladimir Kokorev y Julia Kokoreva, presuntos testaferros del presidente de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang, detenidos en Panamá y presos en Las Palmas por presunto blanqueo de capitales y delito fiscal, se ha convertido en su principal prueba de cargo. El letrado, al que se ha otorgado la condición de testigo protegido, declaró hace varias semanas ante la juez Ana Isabel Vega, titular del Juzgado de Instrucción número cinco de Las Palmas y el fiscal anticorrupción Luis del Río, e implicó a la pareja rusa en operaciones de presunto blanqueo. El caso permanece bajo secreto sumarial.

Vladimir Kokorev durante la vista de su extradición a España en Panamá, semanas antes de ser trasladado a una cárcel de Canarias Ampliar foto
Vladimir Kokorev durante la vista de su extradición a España en Panamá, semanas antes de ser trasladado a una cárcel de Canarias

Los Kokorev fueron detenidos en Panamá el pasado mes de septiembre después de una larga e intermitente investigación que ha durado 12 años y que inició el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (SEPBLAC), dependiente del Banco de España, al detectar que la pareja rusa había recibido en una cuenta en Las Palmas más de 30 millones procedentes de las arcas públicas guineanas. Una orden de búsqueda y captura internacional dictada por la juez Vega acabó con la aventura de Vladimir, de 60 años, profesor de historia, y Julia, de 61, periodista, y de sus dos hijos, Igor y Vladimir, aunque este último continua escondido presumiblemente en Nueva York (EE UU), según afirman fuentes policiales. Dias más tarde fue detenido Juan Arencibia su abogado en Las Palmas.

El caso ha dado un giro inesperado al aparecer en escena un letrado panameño que durante años trabajó para los Kokorev y que ha revelado a la juez Vega y al fiscal Del Río las propiedades de este matrimonio en distintos países, especialmente en EE UU, sus sociedades en paraísos fiscales y algunos de sus oscuros negocios, según señalan fuentes de la investigacion judicial. La Policía investiga un edificio de apartamentos ubicado en la calle Mulberry de Manhattan (Nueva York) y otras propiedades en busca del patrimonio oculto de la pareja. Asimismo, ha facilitado nombres de supuestos lavadores de dinero de la pareja. El matrimonio ruso ha denunciado al letrado panameño al que acusan de apropiarse de sus bienes.

La Policía investiga un edificio de apartamentos en Manhattan

Tras su detención en Panamá, la Policía registró sus propiedades en Madrid, Las Palmas y Lanzarote  e incautó abundante documentación que está siendo analizada. "Intentamos acreditar una actividad delictiva más amplia y grave de la que ya estábamos investigando, una actividad que va mucho más allá del blanqueo y del delito fiscal. El volumen de documentación que hemos encontrado en los registros es brutal", asegura a EL PAÍS una fuente policial.  Nada más ser extraditados a España los Kokorev contrataron como abogado defensor al ex juez José Antonio Choclán que ha declinado atender a este periódico para recoger la versión de sus clientes.

Incautada numerosa documentación en los registros policiales

El matrimonio Kokorev abandonó España en 2013 al tener conocimiento de que la Policia vigilaba su casa de la madrileña calle Ferraz y de que se estaba preparando una operación policial para detenerlos. El matrimonio aprovechó la apatía judicial y la lentidud policial  para escapar de España donde son dueños de seis pisos, 25 apartamentos y 10 sociedades en territorios off shore. Un informe de Hacienda donde se demuestra el supuesto fraude fiscal de los rusos aceleró hace tres años la petición del fiscal Del Río de que se les declarara como investigados (antes imputados) por blanqueo y delito fiscal a los Kokorev y a sus hijos.

La principal clave de este caso pasa también por Panamá ya que la pareja es propietaria de una sociedad panameña denominada Kalunga Company SA, que según informes policiales recibió entre 2000 y 2003 en una cuenta bancaria en Las Palmas 13 transferencias por 26, 4 millones de dólares de la cuenta de Petróleo de Guinea Ecuatorial abierta en el banco Riggs de Nueva York. Esta cuenta recibió 700 millones de dólares de las petroleras americanas Marathon y Exxon Mobil y tenía como firmantes al presidente Obiang, a su hijo Gabriel y a Melchor Esono Edjo, ex ministro de Hacienda guineano. Los Kokorev no han logrado acreditar que el dinero procediera de actividades profesionales y los informes policiales los definen como "testaferros de políticos de alto nivel de Guinea Ecuatorial que distraen fondos públicos aumentado pagos a sus proveedores".

investigacion@elpais