Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
'IN MEMORIAM'

Félix Pacho, un periodista emblemático

Directivo y fundador de diversos medios de comunicación, destacó su labor informativa sobre Latinoamérica

“Mira, Pedro Crespo, esta profesión, o te enamoras de ella o no hay quien la aguante”. Así me recibió Félix Pacho en el diario Informaciones, clavando sus ojos en los míos. Desde aquel día lejano de 1968 , Félix Pacho fue mí mentor, maestro, amigo y compañero del alma hasta hoy, que nos ha dejado con 84 años llenos de lozanía, de amor a su familia, a Calzadilla de los Hemanillos, donde nació, a Sahagún y Bercianos del Camino, pueblo de Pilar, su mujer, a sus muchos amigos y al periodismo, la profesión que Gabriel García Márquez llamaba la más hermosa del mundo y Félix también.

Llegó a Informaciones llamado por su entonces director Miguel Ángel Gozalo, con una espléndida experiencia periodística adquirida en Las Provincias de Alicante, El Correo Español-Pueblo Vasco y sobre todo en la prensa escrita y la radio de su León natal, donde además de sus excelentes dotes de periodista desarrolló su especialísimo don de gentes, que le permitía entrar en todas partes, comunicarse con todo el mundo y dejar un buen recuerdo y las puertas abiertas. En Madrid reencontró a sus compañeros de la Escuela Oficial de Periodismo; algunos de los cuales gozaban ya de notoriedad en el periodismo madrileño, como el propio director Gozalo, Tico Medina, Jesús Hermida, Pura Ramos... En aquella escuela se formaron los grandes periodistas que facilitaron el paso de la dictadura a la democracia a la vez que, ganando día a día terreno para la libertad, lograban un grado de libertad de prensa jamás conseguido en España y mantenido hasta ahora, con fluctuaciones, a la altura de países con democracias avanzadas

En el ya legendario Informaciones de los hermanos Víctor y Jesús de la Serna, que sucedió al de Gozalo, Félix Pacho desempeñó, como redactor jefe y luego subdirector, eficacísimo magisterio, junto a otros periodistas punteros: Juan Luis Cebrián, Guillermo Medina, Eduardo Delgado, Eduardo Barrenechea, Antonio González, Martín Prieto, Rafael Conte, María Antonia Iglesias… y un puñado de otros realmente magníficos. Y una cosa bien singular en un periodista: introdujo en los usos periodísticos la disciplina de un presupuesto económico para la Redacción.

Cuando, conseguidos los objetivos de las libertades democráticas, Informaciones pasó injustamente al silencio de las hemerotecas, Félix Pacho fue una especie de adelantado de Efe en los países de América, donde hizo una labor de gran mérito y calado bajo la presidencia de Luis María Anson.

De su misión americana sé que escribió un libro, no publicado, que valdría la pena buscar, pues, dadas la perspicacia y buena pluma del autor y los extraordinarios acontecimientos que ocurrieron entonces: la revolución sandinista, el asesinato de monseñor Romero. entre otros, y el conocimiento personal de sus protagonistas puede ser una importante aportación histórica y literaria.

De regreso a España dirigió brevemente La Crónica de León y volvió a Efe como secretario general, hasta su jubilación.

Dedicó mucho amor y atención a las gentes y a las cosas de su tierra. Entre sus libros: El buen yantar en la ruta jacobea en Castilla y León, Viaje a la gatronomía leonesa lo prueban.  Dio muchas conferencias y escribió innumerables artículos sobre asuntos leoneses y, en particular sobre el Camino de Santiago, del que era devoto y erudito.

Fue un periodista de cuerpo entero, porque era ante todo un hombre de bien. No conozco a nadie en la profesión que además del innegable reconocimiento a su competencia profesional no le profesara el cariño que merecían su bonhomía y generosidad. Otra de sus características era el mucho saber fruto de su intensa actividad profesional y de sus lecturas literarias, lo que unido a una admirable fluidez de pensamiento y de palabra, una energía inagotable, y un ver las cosas por el lado más positivo le distinguía como excelente conversador.

Pedro Crespo, periodista, fue secretario general de la AEDE entre 1978 y 2000.