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OPINIÓN

Ser más sin ser lo mismo

El acuerdo que nos ofrecía Sánchez de la mano de Rivera era difícilmente asumible por quienes no solo queríamos sacar al PP

Reformas laborales, pensiones dignas, educación, sanidad, democracia, salario, dependencia, fiscalidad justa. El acuerdo que nos ofrecía Sánchez de la mano de Rivera como si fueran lentejas, era difícilmente asumible por quienes no solo queríamos sacar al PP del Gobierno, sino también la continuidad de sus políticas. No querían un acuerdo, esperaban que las presiones de última hora o el miedo a unas encuestas nos sometieran a la abstención. No nos conocen. No comprenden que somos un partido sin hipotecas, sin un aparato de cargos públicos y asesores que esperan jubilarse en la política, que somos una agrupación de gente que creemos que las cosas pueden cambiar realmente.

Y aquí estamos, o esperando un milagro de última hora cargado de compromisos reales y altura de miras o abocados a unas nuevas elecciones. En ese contexto sería irresponsable no intentar que todas las fuerzas para el cambio político maximicen juntas la posibilidad de hacer real ese cambio. Debemos estar orgullosos de nuestra capacidad para ser transversales pero no debemos tener miedo a que otras fuerzas, con análisis diferentes pero que compartimos lo fundamental para el cambio, puedan caminar a nuestro lado. Asumir el liderazgo al que estamos llamados implica reconocer y respetar a quien está llamado a sumar para el cambio. No se puede liderar sin ser generosos. Quienes pretenden petrificar a Podemos como un eterno significante vacío sea cual sea la coyuntura, pueden caer en una torpeza identitaria igual de cerrada y de rígida de quienes encuentran en las etiquetas y las banderas una habitación cerrada en la que meterse. Nos debatimos permanentemente en un precipicio con dos desfiladeros de impotencia: la nostalgia y la asimilación. Apostar por una abstención irremediable esperando a que los tiempos del adversario nos otorguen una nueva oportunidad es darles tiempo, acomodarnos en la bisagra necesaria para el equilibrio bipartidista ahora que se le mueven los cimientos, es un riesgo que no debemos asumir. Mucha ha sido la lucha, muchos los sacrificios desde 2008 para guardar en un cajón la audacia justo cuando miramos al bipartidismo a la cara. Consciente de los obstáculos en el camino y de las dudas en las bifurcaciones, en nuestra diversidad como bloque de cambio está nuestra principal fuerza. Para cualquier hábitat, la biodiversidad es la clave imprescindible de la supervivencia; para Podemos, junto a las fuerzas del cambio, es nuestro principal tesoro y debemos asumirlo sin complejos y con orgullo.

Podemos ser más sin dejar de ser quienes somos ni pedir a nadie que deje de ser quien es. En Podemos, desde el minuto uno, quienes lo fundamos, ya sabemos mucho de los esfuerzos recompensados de sumar y ser más diversos. El nerviosismo de los adversarios es el mejor indicador en el camino.

Teresa Rodríguez es secretaria general de Podemos Andalucía.