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El PP valenciano echará a nueve ediles imputados si el PP nacional no lo hace

El partido regional está dispuesto a quedarse con un solo concejal para contener el desgaste

Barberá con los concejales del PP en Valencia.
Barberá con los concejales del PP en Valencia.

El PP valenciano expulsará a los nueve concejales imputados por presunto blanqueo de capitales si el PP nacional, a través del Comité de Derechos y Garantías, decide no hacerlo tras resolver el expediente abierto contra ellos y contra la exalcaldesa Rita Barberá. Así lo aseguran fuentes del partido regional, que están dispuestas a quedarse con un solo edil en el Ayuntamiento —el único no imputado, el independiente Eusebio Monzó— si tras su expulsión, los nueve concejales investigados insisten en no renunciar al acta y pasar al grupo de no adscritos.

Antes, cumplido el plazo marcado por el partido regional —10 días hábiles desde la recepción de la carta en la que les pedían a cada uno su dimisión—, el PP valenciano enviará al Comité de Derechos y Garantías del partido un informe jurídico explicando que los nueve concejales deben ser expulsados por “falta muy grave”, esto es, “desobediencia”.

Si, tras la expulsión, renunciaran al acta, como les pide el partido, entrarían en el grupo municipal por orden, los siguientes en la lista electoral, aunque ahí también podrían encontrarse un nuevo problema porque en esa lista hay al menos un investigado más por presunta corrupción.

Los nueve concejales se comprometieron verbalmente a dimitir si estaban imputados cuando se levantara el secreto del sumario, pero llegado el momento han desobedecido al partido regional. “Han ligado su destino al de Rita. Dicen que mientras a ella no le exijan nada, a ellos tampoco”, explican las mismas fuertes. Se creen amparados por la exalcaldesa y reclaman continuar en sus puestos hasta que se abra juicio oral contra ellos.

Los estatutos del PP establecen que un expediente informativo por “cualquier forma de corrupción” se transformará en “expediente disciplinario" en el momento en que se produzca “el señalamiento de juicio oral” y prevén la expulsión "cuando exista sentencia firme que condene al afiliado” o “cuando pasase a formar parte de otro grupo institucional o representativo distinto al PP”.

El PP decidió abriles expediente el pasado 15 de marzo junto a la exalcaldesa Barberá y otros 39 miembros del partido investigados por presunta corrupción. Además, el partido ha suspendido cautelarmente de militancia a los concejales y a un grupo de asesores (18 personas en total) después de que estos lo pidieran por escrito. 

"Grabaciones escandalosas"

El instructor del expediente, Francisco Molinero, que ya llevó los casos de Rodrigo Rato por las tarjetas Black o el diputado Pedro Gómez de la Serna por el presunto cobro de comisiones ilegales, empezará a tomarles declaración esta semana. El partido quiere resolver el expediente “cuanto antes” para tratar de dejar atrás los escándalos, pero fuentes del PP valenciano admiten que “queda mucho” aún por salir, y especialmente unas “grabaciones escandalosas” por el caso Imelsa, que afecta al mandato de Alfonso Rus al frente de la Diputación de Valencia y que investiga el cobro de comisiones a cambio de contratos públicos. Rus, imputado, fue detenido el pasado enero y apartado de la militancia del PP en mayo de 2015.

El PP valenciano quiere ofrecer la cabezas de esos nueve ediles imputados, aun a riesgo de quedarse con solo un edil en el grupo popular del Ayuntamiento valenciano, para tratar de contener el desgaste por la corrupción. El partido que gobernó durante 24 años la ciudad perdió la mitad de sus ediles (pasó de 20 a 10) en las elecciones municipales de mayo de 2015. Al PP nacional le preocupa especialmente la situación de Rita Barberá y que el Supremo decida imputarla en plena campaña electoral si finalmente se repiten las generales en junio. “En ese caso, tendrían que tomar alguna decisión sobre ella”, apuntan fuentes del PP regional, en contacto permanente con la secretaria general del partido, Dolores de Cospedal, y sobre todo, con el vicesecretario de organización, Fernando Martínez-Maillo.

Los mensajes de Barberá

La exalcaldesa valenciana insiste en su inocencia, habla habitualmente con Maillo y “llama o envía mensajes” a los miembros del partido cuando dicen algo sobre ella que no les gusta, aseguran fuentes populares. “Cuidado con lo que decís”, escribió en un SMS a la presidenta del PP regional, Isabel Bonig, hace unas semanas.

Los ediles “rebeldes” confían en la protección de su antigua jefa, pero desde el PP valenciano les recuerdan que su situación no es la misma. Barberá tiene blindado su aforamiento al incluirla el PP en la diputación permanente del Senado, y cuenta, además, con la amistad del presidente, Mariano Rajoy, al que apoyó en su momento más difícil hasta ahora: el congreso de Valencia de 2008 donde se cuestionó su liderazgo.

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