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Fitch rebaja a bono ‘basura’ a Cataluña por la desconexión de España

La agencia señala que la revisión se debe a la decisión del Parlament del 9 de noviembre

Los diputados de Junts pel Si aplauden el pasado 9 de noviembre tras sacar adelante la resolución a favor de la independencia de Cataluña.
Los diputados de Junts pel Si aplauden el pasado 9 de noviembre tras sacar adelante la resolución a favor de la independencia de Cataluña. EFE

La aprobación de la declaración por parte del Parlamento catalán para iniciar la denominada desconexión del resto de España empieza a tener consecuencias económicas. La agencia de calificación Fitch ha anunciado este jueves la rebaja de la nota de la deuda catalana de BBB- a BB, lo que sitúa el bono catalán en niveles de no inversión, que coloquialmente se conoce como bono basura.

No es la primera agencia que decide revisar su calificación sobre Cataluña como consecuencia del proceso ni la primera en valorar los bonos catalanes como bonos basura; ya lo hizo Standard & Poor's en octubre. Pero sí es la primera reacción desde el ámbito económico tras la desconexión acordada por el Parlamento catalán.

Fitch interpreta que “la resolución aprobada el pasado 9 de noviembre para iniciar formalmente el proceso de independencia” por parte del Parlament cambia el marco de valoración de la deuda catalana. Más aún, dado que la declaración refleja una falta de cooperación entre Cataluña y el Gobierno central, deja de aplicarle el suelo de que disfrutan todas las comunidades autónomas gracias al apoyo financiero que obtienen del Estado a través del Fondo de Liquidez Autonómica. “El rating de Cataluña refleja ahora su verdadero perfil de crédito”, apunta la agencia.

Fitch sitúa la calificación en perspectiva negativa dado el elevado déficit de las cuentas públicas de la región y las dudas sobre si seguirá recibiendo apoyo financiero del Estado. No obstante, la agencia reconoce que la economía catalana se está recuperando más rápidamente que la española, que la región será capaz de seguir pagando sus deudas y asume que “el proceso de independencia no interrumpirá la actividad económica”.

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