Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las crisis territoriales erosionan a Podemos a dos meses del 20-D

El partido se resquebraja en Cataluña y hoy se presenta un nuevo grupo de críticos

Pablo Iglesias
Pablo Iglesias, de pie, en rueda de prensa para valorar los resultados de Podemos en las elecciones catalanas de 2015.

A la caída de Podemos en las encuestas se han sumado esta semana una crisis territorial que puede perjudicar el futuro del partido en Cataluña y las presiones una nueva corriente crítica con la dirección nacional, gestada en Galicia y que se presenta hoy en Madrid para reivindicar el protagonismo de los círculos y los valores fundacionales de la formación. Aunque se trata de casos distintos y con distinto peso, ambos pueden erosionar el apoyo de Pablo Iglesias en un momento decisivo para sentar las bases de la campaña electoral.

En Cataluña, los estrategas de Podemos intentan solucionar una grave crisis que se abrió el sábado con la dimisión de la líder autonómica de Podemos, Gemma Ubasart, y a la que siguieron las renuncias de siete dirigentes por la falta de autocrítca tras el mal resultado de las elecciones catalanas. Es decir, más del 25% de la cúpula territorial. Aunque la dirección nacional minimiza oficialmente este episodio, la cúpula estatal se encuentra en estos momentos en una situación de debilidad en esa comunidad. La comisión gestora —cuyas cabezas visibles son Marc Bertomeu y Jéssica Albiach— nombrada para llevar el día a día del partido hasta después del 20-D, cuenta con el apoyo de Iglesias pero carece de un amplio respaldo del Consejo Ciudadano autonómico, al haber sido votada por 17 de sus 32 miembros (siete no acudieron, cuatro votaron en cuatro y otros cuatro se abstuvieron).

La grave crisis de Podemos en Cataluña, además, allana de alguna forma la apuesta de la plataforma Barcelona en Comú, liderada por la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, para concurrir a las generales. La plataforma decidirá hoy si participa en los comicios, aunque lo previsible es que la asamblea dé el visto bueno, y en ese escenario es muy posible que Barcelona en Comú acabe siendo el aglutinador y quien conduzca el timón de la confluencia de izquierdas que tan malos resultados obtuvo el 27-S (11 escaños). Con el objetivo de desbancar a Rajoy, la idea de Colau es replicar la fórmula que logró la alcaldía con una lista ciudadana, autonómica y liderada por un independiente.

La actual gestora de Podemos admitió el miércoles que la confluencia que habían pactado con Iniciativa y Esquerra Unida para las generales es revisable. Las tres fuerzas ya celebraron que Barcelona en Comú anunciara su debate para decidir si daba un paso al frente para participar en las elecciones y no se descarta que la confluencia pivote ahora sobre esa lista. Tras la dimisión de Ubasart, consumada después de una reunión a la que asistió Pablo Iglesias, la fractura de Podemos se ha hecho visible.

Mientras tanto, Podemos busca ultimar una alianza con Anova y también en Galicia, otra comunidad donde los críticos y el peso de las fuerzas autonómicas como las mareas puede debilitar al partido de Iglesias en la negociación para una candidatura conjunta.

Más información