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El Gobierno se escuda en la “presión migratoria” para rechazar refugiados

Frente a los casi 6.000 refugiados que Europa ha pedido que acepte, España solo ha aceptado 2.749 entre "reubicados" y "reasentados"

El Gobierno se ha escudado este lunes en la "presión migratoria" que sufre España y en la "saturación" de su capacidad de acogida para no aceptar el cupo de al menos 5.849 refugiados que le solicita Bruselas para hacer frente a la crisis de desplazados sirios y de otros países en conflicto que ha desbordado a la Unión Europa este verano. El Ejecutivo español se compromete únicamente a aceptar a 2.749 refugiados, la misma cifra que asumió el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ante sus homólogos europeos el pasado 20 de julio, cuando la crisis humanitaria todavía no había alcanzado las magnitudes actuales. El PSOE y los partidos de izquierda reclamaron al Gobierno que rectifique y acepte el contingente de refugiados que le pide Europa.

El pasado julio, cuando la crisis de los refugiados empezaba a mostrar su rostro y 40.000 personas —en su mayoría procedentes de Siria e Irak— llamaban a las puertas de Europa con peticiones de asilo, la Unión Europea pidió a España que alojara a 5.849 refugiados. De esta cifra, 4.300 serían "reubicaciones" de desplazados de Oriente Medio y norte de África asentados en Italia, y las 1.549 restantes las compondrían "reasentamientos", o traspasos directos de personas desde terceros países a un Estado de la UE.

En la reunión de ministros comunitarios de Justicia e Interior del pasado 20 de julio, España se comprometió únicamente a asumir a 2.749 refugiados: 1.300 personas de las que se agolpaban en Italia y Grecia ("reubicados") y otras 1.449 personas "en situación de clara necesidad de protección Internacional en Oriente Medio y norte de África", es decir, "reasentados".

España es de los países que menos peticiones recibe

Alemania es el país europeo que más peticiones de asilo ha recibido, con un total de 547.034, desde 2011, de las que 154.000 han sido cursadas solo entre los pasados meses de enero y junio (frente a las 68.000 que había recibido en el mismo periodo del año anterior). Le siguen Francia (255.800) y Suecia (228.601), según datos de las Naciones Unidas. España, con 21.112 solicitudes, es el tercero por la cola, solo por delante de Finlandia y Montenegro.

Según los datos de la ONG para los refugiados Accem, obtenidos de Eurostat, las solicitudes de asilo en España en 2015 han sido 3.800 entre enero y mayo, mientras que en 2014 fueron 1.750 en ese mismo periodo.

Del número de concesiones relativas a 2015 no existe aún ningún dato oficial, ya que Eurostat publica sus estadísticas con carácter anual al finalizar el año.

Respecto a 2014, se concedió el estatuto de refugiado a 385 personas y se le prestó protección subsidiaria a 1.200 personas, según los datos facilitados por Accem.

En la última reunión del Consejo de Ministros de Justicia y Asuntos de Interior de la Unión (JAI), celebrada en Bruselas el pasado 20 de julio, el ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz, asumía que España tendría que tramitar durante 2015 “más de 17.000 solicitudes de asilo, lo que suponía que en tres años se habría multiplicado por cuatro el número de peticiones”. El ministro aseguraba que desde 2010 “se han ido renovando los programas de reasentamiento anualmente y los dos últimos han sido desde zonas consideradas prioritarias como Oriente Medio y el norte de África”.

Desde entonces, la emergencia humanitaria ha alcanzado proporciones gigantescas. Ya son aproximadamente 300.000 los solicitantes de asilo que se agolpan en Grecia, los Balcanes y Hungria en su intento de alcanzar países como Alemania, Austria o Suecia. La ONU ha calificado este éxodo como “la crisis humanitaria más importante en Europa desde la Segunda Guerra Mundial”.

España, sin embargo, se aferra a las cifras de acogida, iniciales, inferiores a las solicitadas por la UE. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, rechazó ayer la posibilidad de aumentar este cupo. La número dos del Ejecutivo sostuvo que España no puede asumir más refugiados porque "su capacidad de acogida está muy saturada" por "la población inmigrante en situación irregular". En declaraciones a la Cadena SER, Sáenz de Santamaría recordó que España, a diferencia de otros Estados de la UE, "hace un esfuerzo muy grande" en la acogida de inmigrantes de origen económico que llegan a sus costas, y que se espera que este flujo aumente por la salida de la crisis económica.

"Nosotros damos acogida a ciudadanos inmigrantes en situación irregular en unos límites que desde luego Suecia no conoce", afirmó, en relación al país más generoso en acogida de refugiados. El país nórdico acogió en 2014 un total de 33.025 refugiados, un 0,34% del total de sus habitantes, y está dispuesto a asumir una cifra de desplazados superior a la solicitada por Bruselas en la crisis de este verano. España recibió el año pasado un total de 1.600 peticionarios de asilo, el 0,0034% de su población y es el octavo país de la UE con menor tasa de acogida. En 2015, hasta mayo, la cifra es de 3.800 solicitantes.

Frontera exterior de la UE

Durante la presente crisis, y también antes, el Ejecutivo español ha incluido en los mismos cómputos a los refugiados y a los inmigrantes económicos. "Hay países que no tienen esa frontera exterior de la UE y que no están recibiendo permanentemente personas que vienen de otras partes del mundo. Esa es una cuestión que se tiene que contar. No podemos hablar de 2.000 personas como si fuera la única recepción de personas de otros países que tiene España", afirmaron ayer fuentes del Gobierno. "Otros países lo están viviendo en términos de novedad, pero en España la inmigración es un asunto que nos ha ocupado durante mucho tiempo", insistieron.

El PSOE reclama al Gobierno que acepte, como mínimo, las cifras de acogida de refugiados que le pide Bruselas. El secretario general, Pedro Sánchez, recalcó desde Bogotá que lo que está ocurriendo en Europa "no es una crisis solamente humanitaria, es una crisis de solidaridad", informa Javier Lafuente. Por su parte, el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, acusó al Gobierno de "cicatero" y de "regatear" de manera "vergonzosa" la cifra de refugiados que España debería acoger.

El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón salió al paso de estas acusaciones: "Intentamos mantener una posición común con el principal partido de la oposición", dijo. Ayllón pidió "responsabilidad" al PSOE y se mostró sorprendido de que "un partido que ha gobernado España más que ningún otro" entre en un debate de cifras sobre inmigración.

Otros partidos de la izquierda reclamaron al Gobierno que abra la mano con los desplazados. El coordinador federal de IU, Cayo Lara, instó a la Unión Europea, y por ende también a España, a "apechugar" con los refugiados que, a su juicio, han provocado las políticas de la UE y las intervenciones de la OTAN y Estados Unidos en países árabes.

Por su parte, el alcalde de Valencia, Joan Ribó, de Compromís, afirmó que su ciudad "se sumaría" a la propuesta de la regidora de Barcelona, Ada Colau, de integrarse en una "red de ciudades-refugio" para acoger inmigrantes y demandantes de asilo. No obstante, señaló que quiere saber primero "qué va a hacer la Generalitat valenciana y el Gobierno".

La llegada de pateras no cesa en el Estrecho

Un inmigrante murió ayer ahogado tras lanzarse al agua junto a otros 12 inmigrantes más que ocupaban una lancha neumática en la zona de Santa Catalina, frente a Ceuta. Una patera de pesca marroquí auxilió a cinco de los inmigrantes mientras que los otros siete lograron alcanzar tierra firme.

Otros 15 extranjeros fueron rescatados por Salvamento Marítimo cuando trataban de cruzar el estrecho de Gibraltar a bordo de dos pateras. La operación de socorro se produjo a unas ocho millas al suroeste de la costa de Tarifa (Cádiz). Los 15 inmigrantes, todos ellos varones adultos de origen subsahariano y en aparente buen estado de salud, llegaron poco antes de las 14.00 al puerto de Tarifa (Cádiz), donde fueron atendidos por miembros de la Cruz Roja.

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