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la lucha contra el terrorismo islamista

El yihadista detenido coordinaba una filial del Estado Islámico en Marruecos

Cinco de los cuñados de Abdeladim Achriaa han luchado en Siria para el Daesh

El juez de la Audiencia Nacional Juan Pablo González ha enviado este jueves a prisión a Abdeladim Achriaa, el supuesto yihadista detenido el pasado martes en San Martín de la Vega (Madrid), en una operación en la que fueron arrestados otros 13 islamistas radicales en Marruecos. El ministerio del Interior, en su información oficial, les acusaba de intentar “reeditar en Marruecos y en España las masacres perpetradas por los integrantes del Estado Islámico (Daesh) con la intención de establecer un clima de psicosis e inestabilidad”.

El juez González va un paso menos lejos que el departamento dirigido por Jorge Fernández Díaz: sostiene que los arrestados son una red de captación de yihadistas y se dedicaban a “propugnar un discurso propagándistico” que “legitima” los “actos de barbarie cometidos por la organización terrorista” con el objetivo de crear “un clima de psicosis y terror en la población”.

El magistrado, tras tomar declaración a Achriaa, le ha enviado a prisión provisional comunicada y sin fianza. El juez González considera que el detenido, que trabajaba en un locutorio telefónico, supuestamente “coordinaba a los miembros de una filial sirio-iraquí del Estado Islámico desplegada en varias ciudades de Marruecos”. El juez relata en su auto que la actual compañera de Abdeladim Achriaa, Hafsa Azoum, es hija de Mohamed Azoum, uno de los implicados en la red; y hermana de cinco individuos que se han desplazado hasta Siria para combatir con el Daesh, de los cuales dos han muerto.

El juez considera que la red desarticulada el martes en la operación conjunta se dedicaba a la “captación y envío de combatientes extranjeros a la yihad, para unirse a las filas del Estado Islámico en la región sirio-iraquí”. Los integrantes de esta célula se dedicaban a labores de “adoctrinamiento y proselitismo”, y tenía como fin último “emigrar para unirse al EI” en los territorios controlados por los terroristas. Uno de los perfiles que Achriaa usaba en la red social Facebook tenía la identidad de “Salami Jihadi”, que coincide con varios perfiles gestionados por miembros del Daesh.

Achriaa, que posee permiso de residencia y trabajo en España, ha viajado a Marruecos en numerosas ocasiones. La última vez que entró en España desde el país magrebí fue el pasado 17 de junio a través del paso fronterizo de Farhana, en Melilla.

El juez afirma en su resolución que “es manifiesta la amenaza que supone tanto la incorporación de españoles o extranjeros vinculados a España a la organización EI como el hipotético regreso de estos a nuestro país”. González justifica la medida de prisión provisional en el “alto riesgo de fuga” de Achriaa y en la necesidad de evitar que se destruyan posibles pruebas.

Durante su declaración, el detenido ha negado cualquier vínculo con los yihadistas más allá de ser cuñado de cinco combatientes, y ha asegurado que su padre “lloraba” por la salida de sus hijos con rumbo a Irak y Siria. También ha manifestado que está en contra de que “los musulmanes luchen contra los musulmanes”.

Durante la declaración se le han mostrado vídeos almacenados en los ordenadores del locutorio en el que trabajaba con imágenes de carácter yihadista. El detenido ha dicho que su compañero de trabajo también tenía acceso a las computadoras y que, además los vídeos eran de la televisión Al Jazeera y, por tanto, de acceso abierto a todo el mundo.

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