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Un posible trato distinto a Cataluña provoca división interna en el PSOE

La dirección y los barones socialistas rechazan un pacto fiscal

La dirección del PSOE, apoyada por los barones regionales, rechaza la posibilidad de llegar tan lejos como para aprobar un pacto fiscal para Cataluña. Es decir, un sistema de financiación para esta comunidad similar al del País Vasco, algo que sí defiende el PSC en Cataluña. Fuentes de la Ejecutiva del PSOE dijeron ayer a EL PAÍS que el partido defenderá un sistema de financiación igual para todas las comunidades. Lo único que sopesan en la propuesta de reforma constitucional en la que trabajan es un reconocimiento de la singularidad de Cataluña.

Esa propuesta es continuidad de lo que ya se reconocía en la llamada Declaración de Granada de 2013 en que se proponía ese reconocimiento. Los expertos constitucionalistas que preparan la propuesta de reforma de la Ley Fundamental por encargo de Pedro Sánchez prevén incluirla también, aunque la concreción no se conocerá hasta los próximos meses.

Los socialistas andaluces se oponen frontalmente a cualquier trato de favor a Cataluña de una forma asimétrica, y menos con mención expresa en la Constitución. “No hay una propuesta encima de la mesa que suponga una desigualdad entre los ciudadanos de este país, ni sobre la singularidad de Cataluña”, según Verónica Pérez, secretaria general de la formación en Sevilla.

El entorno del presidente de Castilla-La Mancha y líder del PSOE en esa comunidad, Emiliano García-Page, asegura que no hay diferencias sobre los objetivos de la reforma constitucional en la que trabaja el grupo de expertos convocado por Sánchez. Pero cree que “hay que poner más énfasis si cabe en blindar los derechos sociales que en la clave territorial, aunque esta sea importante”.

En el origen del proceso soberanista

El 20 de septiembre de 2012, Artur Mas, acudió a La Moncloa a pedir a Rajoy el pacto fiscal para su comunidad.

El presidente del Gobierno se negó en redondo y Mas proclamó: “Se ha perdido una ocasión histórica”.

Ese día arrancó el proceso soberanista, con unas elecciones autonómicas por medio, un intento de consulta y hasta una actuación de la fiscalía contra Mas.

Rajoy hizo público un comunicado en el que aseguró que el pacto fiscal no cabe en la Constitución. El presidente ofreció un sistema de financiación autonómica nuevo, pero igual para todas las comunidades. Ese nuevo sistema tampoco se ha aprobado, y ahora el presidente lo anuncia para 2016.

El PSOE de Page, en cualquier caso, defiende que “la reforma es la que tiene aprobada el partido en la Declaración de Granada”. Ese documento, avalado por el consejo territorial de los socialistas el 6 de julio de 2013, ni siquiera contempla la hipótesis de pacto fiscal, a la que también los socialistas castellanomanchegos se oponen. Y dejaba en la indefinición su propuesta sobre la singularidad de las autonomías. “Necesitamos reformar la Constitución para incorporar los hechos diferenciales y las singularidades políticas, institucionales, territoriales y lingüísticas que son expresión de nuestra diversidad”, recoge ese documento. Ese reconocimiento de hechos diferenciales y singularidades no hace referencia a Cataluña y se contemplaría, en cualquier caso, para distintas comunidades.

Además, las alusiones al nuevo sistema de financiación fijaban la prioridad de la reforma del sistema de financiación autonómica: la equidad. “Necesitamos reformar la Constitución para establecer un nuevo sistema de financiación autonómica justo y equitativo que dé certeza, estabilidad y equilibrio al sistema de reparto de los recursos públicos, hoy permanente cuestionado y sometido a continuas revisiones”.

Aunque todos los barones dicen que no hay discrepancias de fondo entre las direcciones territoriales y la cúpula federal sobre el modelo territorial, lo que preocupa es el desarrollo, en futuro debate de la reforma de la Constitución, de cuestiones como la singularidad y la personalidad de Cataluña. En cualquier caso, hay una fisura respecto al pacto fiscal entre el PSC y el resto del PSOE. El portavoz parlamentario del PSOE, Antonio Hernando, muy próximo a Sánchez, ha negado estos días reiteradamente la posibilidad de que los socialistas admitan ese acuerdo fiscal de excepcionalidad para Cataluña. Mientras, los líderes del PSC sí han pedido que se admita ese sistema de financiación propia.

Hernando se remitió a la declaración de Granada para explicar que “garantiza la igualdad” de todos los ciudadanos vivan donde vivan y mejora también la unidad, Si la idea del pacto fiscal provoca rechazo en la dirección federal, aún más en los barones regionales del PSOE que están en contra de que se prime a Cataluña por encima o al margen del resto de comunidades, sobre todo en las comunidades decisivas de Andalucía y Castilla-La Mancha.

 El portavoz parlamentario de los socialistas andaluces, Mario Jiménez, ya rechazó cualquier propuesta que suponga “sobrefinanciación de un territorio por encima de otros”. Jiménez insiste en que el sistema de financiación autonómica tiene que modificarse para “mejorar” la financiación de todas las comunidades, incluyendo a Cataluña. “No defendemos ni vamos a defender nunca que se establezca ningún tipo de mecanismo que pueda significar comprometer la unidad de ingreso”, afirma.

Verónica Pérez, la secretaria general andaluza, abundó ayer en esa idea: “No vamos a permitir que haya desigualdad entre los ciudadanos de este país. Esa es nuestra hoja de ruta”.

Con información de Raúl Limón.

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