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El CSN quiere autorizar el silo nuclear pese a las dudas sobre los suelos

La dirección del consejo apoya el proyecto a pesar de la falta del análisis completo del terreno

Trabajos en Villar de Cañas (Cuenca), donde está previsto el ATC.
Trabajos en Villar de Cañas (Cuenca), donde está previsto el ATC.

El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) estudiará este miércoles el informe de la dirección técnica sobre la "autorización previa" para levantar el almacén de residuos radiactivos en Villar de Cañas (Cuenca). De ser aprobado ese informe por el pleno, supondrá el reconocimiento "de la idoneidad del emplazamiento". Sin embargo, las dudas sobre los terrenos elegidos —designados más por cuestiones políticas que geológicas— persisten entre algunos de los técnicos del propio CSN. De hecho, la caracterización de los suelos aún no está completa.

Ante las incógnitas sobre los terrenos para el Almacén Temporal Centralizado (ATC), Enresa —la empresa pública encargada del proyecto— propone la solución más "conservadora". Se plantea una cimentación "envolvente" diseñada de forma "totalmente conservadora", como reconoció Enresa en unas jornadas técnicas en abril. Es decir, se trata de ponerse en el peor de los escenarios para garantizar la estabilidad del ATC, pensado para albergar los residuos de las centrales nucleares.

El informe del CSN que se lleva a pleno considera correcta la propuesta de cimentación ideada por Enresa, según indican fuentes del sector. Pero entre los geólogos del mismo CSN persisten las dudas sobre los suelos, ya que la caracterización de los terrenos no se ha completado. Enresa planea nuevos sondeos para completar la caracterización "geotécnica" y el análisis "hidrogeológico" de la parcela en la que se pretende levantar el almacén. Pero esas catas —que costarán más de un millón de euros— no está previsto que comiencen hasta septiembre, y durarán ocho meses.

Pérdida del apoyo político de la Junta

La razón principal por la que Villar de Cañas fue elegido para albergar el almacén nuclear fue política. El proyecto contaba con el apoyo de la Junta de Castilla-La Mancha, gobernada por el PP en 2011, cuando el Gobierno se decantó por este municipio conquense. Pero el PP ha perdido esta comunidad y el PSOE, que gobierna gracias al apoyo de Podemos, se ha mostrado contrario a este proyecto. Mientras el Ministerio de Industria está acelerando la tramitación de los permisos, la Junta está analizando si es posible paralizar el silo nuclear. Fuentes del Gobierno autónomo han criticado que el ministro de Industria, José Manuel Soria, haya anulado la reunión prevista para hoy con el presidente Emiliano García-Page, en la que se iba a tratar este asunto.

De concederse finalmente la autorización previa, los permisos para construir el silo estarán condicionados a que se completen esos trabajos de caracterización. Además, se baraja someter el ATC a un plan de vigilancia permanente durante la construcción y cuando esté ya en funcionamiento y reciba los residuos nucleares.

La decisión de conceder o no la autorización está en manos de los cinco miembros del pleno del CSN, dos nombrados a propuesta del PP, otros tantos a propuesta del PSOE y uno de CiU. Uno de estos consejeros, que prefiere guardar el anonimato, sostiene que no ve "elementos para rechazar el informe favorable presentado por la dirección del CSN". "Se reconocen carencias de información que en el momento actual no son relevantes", añade.

Información adicional

No está claro que el pleno se pronuncie este miércoles. Si algún consejero solicita información adicional, la votación se retrasará a la semana que viene. En todo caso, la idea es que la autorización previa se conceda en julio. De ser favorable, no significaría que Enresa pueda comenzar la obra ya. Faltaría que el CSN también conceda en el futuro la "autorización de construcción". Además, aún falta que el Ministerio de Agricultura emita la Declaración de Impacto Ambiental, que está ultimando.

Las dudas sobre los terrenos se centran en la presencia de yesos susceptibles de disolverse y poder crear alguna oquedad. El diseño ideado por Enresa plantea que, en el peor de los escenarios, se abra un hueco de tres metros de diámetro en la zona de yesos.

Desde que las dudas sobre los suelos comenzaron hace dos años, se ha cuestionado el emplazamiento desde varios ámbitos. El Colegio Oficial de Geólogos ha pedido que se replantee la ubicación dado el incremento de costes que supondrá la cimentación reforzada del ATC, un proyecto cuyo presupuesto inicial era de 1.000 millones de euros.