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Baleares no rechaza debatir sobre el límite de turistas “en el futuro”

El Gobierno de izquierdas recoge, con distancia, el planteamiento formulado por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo (CC)

El Gobierno de las izquierdas de Baleares —integrado por el PSOE y Més, con Podemos de apoyo exterior— no rechaza el debate sobre la posible fijación de un número tope de turistas en los meses de verano. En el marco de la eventual reforma del modelo económico balear, Biel Barceló (Més), vicepresidente económico y consejero de Turismo, afirmó este lunes que, en los tres meses de verano, "la capacidad (de carga)" en la temporada alta está absolutamente agotada, absolutamente completa". "Todos lo tenemos muy claro", indicó Barceló, que recogió, con distancia, el planteamiento formulado por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo (Coalición Canaria), en declaraciones a El PAÍS. "En el futuro se puede plantear" fijar el techo turístico. En verano, dice el consejero balear, "a nadie se le puede ocurrir pensar que se puede presionar más sobre el territorio, con los que tenemos recursos".

De los casi 14 millones de turistas anuales, el 80% se concentra en los meses estivales. "Hay un margen para crecer" fuera del estío, agregó Barceló, tras comunicar a la patronal hotelera de Mallorca la decisión Gobierno de izquierdas de aplicar esta legislatura la ecotasa, un impuesto sobre estancias turísticas para no residentes. Los empresarios turísticos se oponen frontalmente a la carga tributaria sobre los visitantes.

La ecotasa balear, aprobada en 2001 y pionera en España, fue anulada por el Gobierno balear de Jaume Matas (PP), que derogó su ley, en 2003, al regresar al poder tras cuatro años del primer pacto progresista del Gobierno de Francesc Antich. Con la ecotasa se recaudaron 160 millones en los dos años en que estuvo en vigor, entre el verano de 2002 y el otoño de 2003. Se cobró una media de un euro por persona y día de estancia en hotel o apartamento.

Una nueva legislación que se ha de diseñar debe resolver los problemas técnicos y tributarios, dónde y cómo se cobrará el tributo: si en los aeropuertos y puertos, en las recepciones de los hoteles, apartamentos o casas de alquiler turístico o en origen, en la compra de paquetes turísticos y billetes de viaje. Las tres alternativas tienen dificultades, según el Gobierno. Las Consejerías de Hacienda y Turismo de Baleares elaborarán la nueva norma legal del tributo.

"No hay fecha todavía", advirtió el consejero de Turismo, con aire conciliador ante los empresarios; escuchó las alegaciones de la líder de los hoteleros, Inma de Benito, que auguró que con la ecotasa habrá una pérdida de la oferta de Baleares frente a otros destinos.

De Benito pidió al Gobierno de izquierdas que, en todo caso, no se implante el nuevo tributo en enero de 2016 —es la intención del nuevo Ejecutivo— porque los empresarios negocian y cierran ya los precios de la próxima temporada estival con los operadores turísticos que manejan la oferta internacional. "El problema de financiación (autonómica) no se puede resolver a través de nuevos impuestos", dijo la portavoz empresarial, dispuesta a "ir a reivindicar a Madrid" al lado del Gobierno una "reversión económica" justa para Baleares.

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