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Cinco comunidades autónomas carecen de una ley de transparencia

Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Madrid y Baleares, aún sin legislación

Madrid es la única sin portal de transparencia

Ocho de las 13 comunidades donde se celebrarán elecciones el 24 de mayo han aprobado o modificado leyes de transparencia en el último año, una tarea pendiente en Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Madrid y las Islas Baleares. Aunque 12 autonomías —todas, salvo Madrid— tienen portales destinados a la información pública, el nivel de difusión es desigual. Los datos económicos y financieros son los más opacos, según las mediciones de Transparencia Internacional.

La aprobación de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno, en 2013, ha empujado a las comunidades autónomas a disminuir los niveles de opacidad, según Jesús Lizcano, presidente de Transparencia Internacional España. “Se han dado cuenta de que la sociedad demanda más transparencia de las instituciones públicas, aunque también es verdad que, cuando se acercan elecciones, se animan a ser transparentes”.

Transparencia y corrupción en las comunidades autónomas de España

La legislación les marca plazos. Las comunidades autónomas y Ayuntamientos tienen hasta diciembre de 2015 para ordenar y presentar información pública, como contratos, sueldos, bienes inmuebles y subvenciones. Algunas ya lo hacen y la valoración media, según la ONG, es de 88,6 puntos sobre 100. La organización elabora una medición de la transparencia en las comunidades y, según sus últimos datos, de 2014, Castilla y León, Cataluña y el País Vasco son las regiones más transparentes; Madrid (65), Murcia (79) y Canarias (80), las menos.

De hecho, la Comunidad de Madrid es la única autonomía que no tiene un portal de transparencia. Otras autonomías han creado portales específicos para difundir la información pública. El resto, en cambio, ha optado por añadir una pestaña en la página web del Gobierno regional.

“En qué se gastan el dinero público, cómo lo gastan, en quién... La información económico-financiera suele ser la más opaca de todas”, añade Lizcano.