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José Villarejo mantuvo una sociedad en un paraíso fiscal de 1989 a 2011

El comisario la trasladó a España cuando el presidente de Uruguay cambió la legislación

Ignacio Cosidó y el ministro Jorge Fernández Díaz. Ampliar foto

El comisario José Villarejo también cayó en la tentación de los paraísos fiscales. El 27 de diciembre de 1989, durante su etapa de excedencia en el Cuerpo Nacional de Policía, creó una sociedad en Uruguay, Financiera Omerán SA, cuando este país formaba parte del club de los que hacen pocas preguntas a los que quieren invertir allí. Esa sociedad estuvo activa hasta el 14 de octubre de 2011 cuando se trasladó a España con un nuevo nombre, coincidiendo con la actuación del presidente del país José Mujica para acabar con las ventajas fiscales; Mujica lo consiguió en octubre de 2012 y la OCDE dejó de considerar a Uruguay un paraíso fiscal.

Financiera Omerán SA pasó posteriormente a denominarse Inversiones Estratégicas Sensibles SL, según consta en el Registro Mercantil de Madrid. La nota literal del acuerdo tiene ocho puntos. Los primeros incluyen la ratificación del cambio de domicilio de la sociedad, que pasa a la Plaza Pablo Ruiz Picasso 1, en Madrid (donde están la mayoría de las empresas de Villarejo y su familia); ratificar el cambio de denominación social a Inversiones Estratégicas Sensibles SL; ampliar el objeto social de la compañía; ratificar su carácter indefinido; y aclarar su capital social (“que asciende a 225.000 dólares que equivalen a 169,132 euros, al tipo de cambio de 16 de enero de 2011”, según consta en el Registro).

Además, se transforma de sociedad anónima a sociedad de responsabilidad limitada y se atribuyen todas las acciones de esta a Fomento Agroganadero Andaluz SL, otra empresa de Villarejo. El punto séptimo establece el cese de la anterior administradora, Sandra Alicia Facal Lebredo, con domicilio en Montevideo (Uruguay). Se da la circunstancia de que esta persona figura como presidenta de dos sociedades con domicilio en Panamá, donde también se utilizan testaferros para encubrir la propiedad de las empresas. El último punto es el nombramiento de los nuevos consejeros: José Manuel Villarejo Pérez, Gemma Isabel Alcalá Garcés y José Manuel Villarejo Gil, hijo del comisario.

Posteriormente, el 30 de mayo de 2014, se fusionaron las sociedades Inversiones Estratégicas Sensibles SL y Fomento Agroganadero Andaluz. La nota publicada en el Boletín Oficial del Registro Mercantil de Madrid (BORME) el 26 de julio de 2014, confirma la procedencia de la empresa, al decir textualmente sobre la primera de ellas “sociedad anteriormente domiciliada en Montevideo, Uruguay” (página 34308).

Interior pretende dilucidar si los negocios de Villarejo son o no incompatibles con el desempeño de su función policial

La aventura uruguaya de esta empresa del conglomerado del comisario duró 22 años: tres de ellos estando en excedencia y los 19 restantes como “agente encubierto en régimen de excedencia especial”, según define su situación el policía. Una situación que está en estos momentos bajo investigación por parte de la Dirección General de la Policía, según declaró este miércoles el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

Interior pretende dilucidar si los negocios de Villarejo (al menos 12 sociedades con 16 millones de capital social, según los datos publicados el martes por EL PAÍS, y la gran mayoría activas en la actualidad) son o no incompatibles con el desempeño de su función policial y si fueron autorizados por sus superiores.

Desde el martes se han producido diversas peticiones de información de la mayoría de los grupos políticos sobre la situación de José Villarejo y un intenso debate sobre la extraña situación de que un comisario de policía pueda actuar como investigador privado o asesor jurídico a través de algunas de sus sociedades, contratado por personas investigadas por la propia policía.

El comisario Villarejo aparece en varios sumarios judiciales recientes. Entre ellos, el de las denuncias interpuestas entre el empresario Javier López Madrid y la médico dermatóloga Elisa Pinto por acoso sexual. En una ampliación de la demanda de la doctora, esta declaró, y consta en el sumario: “En junio de 2013, Javier López Madrid me dijo que había contratado a un comisario, Pepe Villarejo, de las cloacas del Estado, experto en generar coartadas falsas y poner en su sitio a las chulas”. El comisario ha negado a este periódico que fuera contratado en este caso, aunque confirmó que López Madrid le pidió consejo a través de su sociedad de asesoría jurídica.

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