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IU expulsa a sus portavoces en las instituciones de Madrid

La presidencia federal del partido echa a Gordo y Pérez por "falta grave" por no dimitir

Los dirigentes regionales irán a los tribunales contra la "ilegal e ilegítima" decisión

Ángel Pérez y Gregorio Gordo tras las elecciones de 2011. Ampliar foto
Ángel Pérez y Gregorio Gordo tras las elecciones de 2011.

La Presidencia Federal de Izquierda Unida acordó esta tarde la expulsión de sus portavoces en la Asamblea de Madrid, Gregorio Gordo, y en el Ayuntamiento de la capital, Ángel Pérez, al considerar que incurrieron en una falta grave al no dimitir de sus cargos pese a habérselo exigido por su presunta relación en el escándalo de las tarjetas opacas de Caja Madrid. La decisión se tomó con 31 votos a favor y dos abstenciones; los partidarios de Gordo y Pérez denunciaron que no había quórum suficiente para llegar a un acuerdo (el órgano de dirección tiene 75 miembros). El Consejo Político Federal podría llegar mañana más allá e, incluso, intervenir IU-Comunidad de Madrid para atajar la división interna.

Gordo y Pérez ya han advertido de que no dejarán sus puestos porque solo los diputados regionales y los ediles en la capital, respectivamente, pueden apartarles. De hecho, lo que hicieron unos y otros fue refrendarlos en sus cargos incluso después de que la dirección federal exigiese su renuncia el pasado mes de noviembre. De hecho, a última hora habían recabado más de 1.000 firmas de apoyo en la región.

Respecto a su militancia en Izquierda Unida, ni Gordo ni Pérez consideran que la presidencia federal pueda expulsarles del partido. IU tiene naturaleza jurídica propia en Madrid, de forma que, dicen, solo la dirección regional podría expedientarles y expulsarles de la formación.

La dirección de Izquierda Unida en la Comunidad de Madrid está controlada por el sector afín a Pérez y Gordo, y se ha mostrado opuesta a las iniciativas de la Presidencia Federal contra ellos.

¿Qué solución cabe pues?

Gordo y Pérez consideran que la decisión de la presidencia federal de expulsarles es ilegal, además de políticamente ilegítima, así que recurrirán ante el partido y ante los tribunales por la presunta vulneración de sus derechos fundamentales.

Ninguno de ellos tuvo una tarjeta opaca de Caja Madrid. Sin embargo, la presidencia federal les responsabiliza de permitir que tres militantes de IU en puestos de responsabilidad en la entidad financiera sí hicieran uso de esas tarjetas durante el periodo en que ambos dirigían la formación. Pérez fue coordinador de IU Madrid entre 1993 y 2000. Gordo lo fue entre 2009 y 2012. Pérez siempre ha mantenido: “Si el mal uso de las tarjetas no lo detectó ni la auditoría interna, ni el Banco de España, ni la caja, ¿cómo íbamos a saberlo nosotros?”.

El pasado 10 de noviembre, la presidencia federal, en una reunión extraordinaria, exigió la dimisión de sus cargos institucionales a todos los coordinadores de Madrid durante los años en los que se hizo uso de las tarjetas de Caja Madrid. Esa decisión afectaba, además, a Miguel Reneses (2000-2002), Fausto Fernández (2002-2004) y Fernando Marín (2004-2008), que no ocupan ya cargos de los que ser apartados. Los tres militantes del partido que habían hecho uso de las tarjetas opacas (entre ellos José Antonio Moral Santín, que fue vicepresidente de Caja Madrid y gastó 456.522 euros) ya habían sido expulsados previamente.

Ya entonces la dirección regional se negó a acatar las órdenes de la presidencia federal, pero el enfrentamiento quedó congelado ante la inminencia de las primarias para elegir a los candidatos al Ayuntamiento de Madrid y al Gobierno regional. Esas elecciones las ganó con amplia mayoría el sector opuesto a Pérez y Gordo, que cuenta con el respaldo de Alberto Garzón, líder in pectore de IU y candidato al Gobierno.

Se mezcló entonces en este conflicto la lucha por el control de la formación en Madrid y por el modelo de convergencia para las elecciones de mayo. Tania Sánchez y Mauricio Valiente apostaban por una lista única con Podemos y otras fuerzas, mientras que la dirección regional quería limitarse a una coalición. Sánchez dejó el partido a principios de mes, después de que la dirección federal evitase dar un golpe en la mesa para refrendarla. Ha formado otra plataforma electoral con la que impulsar una lista unida de izquierda. Valiente se quedó en IU, pero ha sido amenazado por la dirección regional con ser apartado como candidato. Por ello, ha pedido la intervención del Consejo Político Federal, que se reunirá mañana, para que “desfederalice” la formación madrileña.

Pérez: “No me afilié a IU Federal”

El portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Ángel Pérez, aseguró que la presidencia federal no tiene competencias para expulsarle del partido: “No me pueden echar porque la decisión depende de IU-Comunidad de Madrid. Los estatutos señalan que ellos no tienen ninguna capacidad. La Comisión de Garantías ya falló que se nos protegiese de este atropello, de esta tropelía”.

Pérez añadió: “Toda norma tiene que tener competencias y ellos carecen de estas porque IU-Comunidad de Madrid tiene personalidad jurídica propia. No estoy afiliado a IU Federal, sino a IU Madrid, un partido que está federado. Nadie me puede echar de donde no estoy”.

Partidarios y detractores de Pérez (Madrid, 1952) han coincidido siempre en algo: su excelente oratoria parlamentaria. Sus discursos, llenos de ironía y de un sarcasmo no ofensivo pero mordaz, no dejan nunca indiferentes. “Me voy a tomar unos días de descanso para practicar la guitarra”, dijo  entristecido este político madrileño amante del instrumento de las seis cuerdas. “Si es que tengo una banda...”.

Pérez, que fue conductor de metro durante 10 años, apenas cumplida la mayoría de edad comenzó a militar en el Partido Comunista y en CC OO. Entre 1993 y 2000, fue coordinador de Madrid. Es miembro de la Comisión Ejecutiva Federal de IU, partido que decidió que debía marcharse por unas tarjetas que nunca tuvo.

Gordo: “Es ilegal e ilegítimo”

Gregorio Gordo criticó duramente su expulsión por parte de la Presidencia Federal de Izquierda Unida. “Es ilegal e ilegítima. Ilegal porque no tienen competencia, e ilegítima porque de los 75 miembros de la Presidencia Federal han votado bastantes menos de la mitad. No han llegado al 50%, ha habido ausencias significativas de personas que se han negado a acudir a votar”, recalcó el portavoz de IU en la Asamblea de Madrid. Gordo reiteró, como viene haciendo desde hace días, que no dejará el cargo.

“IU-Comunidad de Madrid no tiene ningún complejo de ser de izquierdas, de ser muchos del Partido Comunista de España, ni de nuestra historia, nuestras siglas y de lo que hemos hecho. Y yo no he hecho nada ilegal. Eso se lo dejo a la Presidencia Federal y su decisión”, prosiguió el dirigente, que negó “la menor responsabilidad” en el escándalo de las tarjetas opacas de Caja Madrid.

Gordo entiende que tras la postura de la Presidencia Federal está el “interés” de Alberto Garzón, candidato de IU en las generales y afín al sector crítico, de “buscar el control de IU en la Comunidad Madrid” con “el apoyo” de José Luis Centella, secretario general del Partido Comunista de España. “Quieren que nos diluyamos y desaparezcamos en un partido instrumental sin siglas, sin programas y sin candidatos. Nos quieren pasar a la clandestinidad, lo que no consiguió Franco en la dictadura”.