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Montoro arremete contra Pujol y apunta que cometió “uno o varios delitos”

“No basta para exculparse con una confesión", afirma el ministro

El titular de hacienda liga el fraude fiscal del expresidente catalán con el reto soberanista

El diputado Sánchez Llibre escucha a Montoro.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha lanzado hoy en el Congreso un durísimo alegato contra Jordi Pujol. “No podemos descartar uno o varios delitos [del expresidente de la Generalitat]", ha explicado en la Comisión de Hacienda, con un tono inhabitual en la Cámara en el que, además, ha ligado las circunstancias de Jordi Pujol con el reto soberanista, con insinuaciones sobre las decisiones de Artur Mas hacia el independentismo.

"Si alguien pensaba como Pujol que pidiendo perdón se hacía borrón y cuenta nueva, se equivocaba”, ha asegurado, para dejar claro que el comunicado de julio en el que el expresidente admitía haber ocultado su fortuna al fisco no es suficiente y que Pujol debe asumir responsabilidades.

Su tesis es que a los dirigentes políticos les es exigible un plus de responsabilidad y de “deber de ejemplaridad”.

Montoro ha explicado que si Pujol ha hecho esa confesión es como consecuencia de las investigaciones de la Agencia y por sentirse “acorralado”. No ha desvelado más detalles que negar que el expresidente catalán se haya acogido a la amnistía fiscal de marzo de 2012. Pujol negó en su comunicado haberse acogido a la amnistía fiscal. Es una regularización de bienes en el extranjero no declarados durante 30 años que, según Montoro, pueden implicar uno o varios delitos fiscales y que ya le está suponiendo al expresidente catalán el pago de una cuantiosa cantidad no especificada.

El ministro ha puesto a disposición del Parlament de Cataluña todos los datos si se crea una comisión de investigación y ha anunciado que la Abogacía del Estado se personará en los procesos judiciales para exigir responsabilidades. "Actuaremos en sede administrativa y en sede judicial. Llegaremos hasta el final", ha subrayado Montoro.

Las investigaciones de Hacienda a la familia Pujol, según Montoro, se iniciaron entre 2000 y 2002, es decir, en su anterior etapa en el cargo con el Gobierno de José María Aznar. Se centraron en una empresa concreta y siguieron con el servicio de vigilancia aduanera, con relación a las adjudicaciones de estaciones de ITV que investiga ya la Justicia y que ha provocado la imputación de uno de los hijos de Jordi Pujol.

Desde finales de 2012 hacienda ha requerido información a personas y bancos sobre operaciones financieras de la familia en Estados Unidos, Suiza, Holanda, Reino Unido, Luxemburgo y Argentina.

Hasta ahí han llegado los detalles. El resto han sido condenas morales y políticas a la actuación de Jordi Pujol que, según ha dicho “ha provocado alarma social” y contribuyen a alejar a los ciudadanos de la política y las instituciones.

“Si creía que pedir perdón público con un comunicado suponía borrón y cuenta nueva se equivoca”; “llegaremos hasta el final en todos los frentes para que nada ni nadie quede impune” y “no se puede descartar que se hayan cometido uno o varios delitos”, ha asegurado con énfasis.

Montoro se ha extendido sobre la obligación de ejemplaridad de los políticos: “Si tenemos la responsabilidad de gobernar, de hacer las leyes y somos los que aprobamos los impuestos, es ineludible la obligación de comportamiento ejemplar y transparente y también cuando dejamos de ocuparlos”.

Pujol negó en su comunicado haberse acogido a la amnistía fiscal

“No es admisible lo que ha hecho Pujol y en lugar de empezar pagando saca un comunicado para justificarse. No es una anécdota, ni un error”, ha añadido antes de preguntarse “¿cómo va a ser creíble cuando tiene aún cuentas pendientes?”.

En su opinión, el comunicado que hablaba de la supuesta herencia supone “un fraude continuado” y muestra que no hay voluntad de asumir su responsabilidad, por no haber acudido a Hacienda o a la Justicia a confesar.

“Se justifica públicamente y arremete contra la banca andorrana por dejar al aire sus vergüenzas y si no se viera obligado no lo hubiera admitido, porque tengo el convencimiento de que está reaccionando a las investigaciones al sentirse acorralado por la agencia tributaria, las Fuerzas de seguridad y los servicios que persiguen blanqueo de capitales”, ha asegurado.

Y ha remachado su condena con expresiones como “Pujol intenta humanizar el desmán cometido, como si pudiera borrar 30 años de clandestinidad fiscal con una carta novelada de disculpas. No se puede admitir. Ha engañado a la sociedad catalana y sus votantes”.

Montoro, además, ha avanzado en un argumento polémico: ligar la actuación de Pujol con el independentismo. Así, ha asegurado que es todo más grave porque el expresidente de la Generalitat “se ha reconvertido en adalid del independentismo” y, a medida que avanzaba la investigación contra él se convertía en "adalid y baluarte" del independentismo.

El contexto, según ha dicho, es el de la “radicalización de discursos políticos de quienes quieren acompañar esos discursos con instituciones propias”. Ha mostrado su respeto al nacionalismo democrático, para añadir la condena de quienes “se amparan y radicalizan discursos con pulsos al estado y se están lucrando y sacando partido personal del mismo”.

Ha criticado a quienes "pretenden lanzar pulsos al Estado y al mismo tiempo se están lucrando y sacando partido personal del mismo" y que "ningún dirigente político sensato puede tolerar la manipulación y el cinismo político de quienes sostiene un discurso político y en privado trabajan por el interés general de unos pocos".

En este punto ha añadido una insinuación sin rematar a quién se refería, pero dando la impresión que hablaba de Artur Mas al considerar que es normal que los ciudadanos se pregunten si los "herederos políticos" de Pujol "no estarán contaminados por esa presunta herencia".

Frente a ese soberanismo Montoro ha defendido la "Cataluña real, emprendedora, que se recupera económicamente y contribuye a la recuperación de toda España", y ha dicho confiar en que los ciudadanos catalanes, que tienen razones para "sentirse engañados", sabrán valorarlo

El ministro ha hablado del “cinismo político de quienes trabajan en privado por el oculto interés de unos pocos” y ha personalizado al referirse a la “perplejidad e indignación si es un dirigente político que cultivaba imagen de austeridad y honestidad y una fundación con sus pensamientos y valores, con un comportamiento ético reprobable hasta un grado que podemos imaginar”.

Desde CiU, le ha respondido Pere Macias, para quien el ministro ha hecho "juicios de valor temerarios". El diputado ha advertido a Montoro de que "no aproveche este cqaso más que para hacer justicia", en referencia implícita a las referencias al desafío soberanista.

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