Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Jaume Matas ingresará en prisión tras denegarle el indulto el Gobierno

Justicia rechaza en bloque las medidas de gracia para el ex presidente balear y el exjuez Garzón

También deniega el indulto al dirigente popular Carromero, Julián Muñoz y Ortega Cano

Jaume Matas sale de la Audiencia Nacional en mayo de 2013.
Jaume Matas sale de la Audiencia Nacional en mayo de 2013.

El Gobierno ha denegado este viernes el indulto al exministro del PP y expresidente de Baleares Jaume Matas, que estaba pendiente de ingresar en prisión para cumplir una pena de nueve meses por un delito de tráfico de influencias, según confirmó un portavoz del Ministerio de Justicia. Si se consuma la pena —y el tribunal ya ha dicho que debe consumarse en los próximos días—, Matas será el primer alto dirigente del PP que entrará en la cárcel.

El Ejecutivo incluyó la denegación del indulto a Matas en un paquete con otras seis denegaciones de indulto muy relevantes y con trascendencia pública: al exjuez Baltasar Garzón (condenado por prevaricación y que no podrá volver a la carrera judicial); al dirigente de Nuevas Generaciones del PP Ángel Carromero (condenado en Cuba por un accidente de coche en el que murieron dos personas); al periodista Antonio Alemany (que recibió contratos de Matas para redactar sus discursos y cobró a través de una empresa tapadera); al ex alto cargo de Unió Democrática Lluís Gavaldâ (que cooperó en la financiación ilegal de su partido); al exalcalde de Marbella Julián Muñoz (condenado por malversación) y al torero José Ortega Cano (que cumple prisión por causar un accidente con su coche que costó la vida a otro conductor).

Ninguna de esas denegaciones de indulto —que fueron aprobadas de una tacada aunque algunas llevaban pendientes mucho más tiempo que otras— fue comunicada públicamente en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, porque los indultos nunca se comunican. Posteriormente, un portavoz del Ministerio de Justicia confirmó la medida a preguntas de este periódico.

Matas es un personaje central de la historia reciente del PP, y el primer político relevante que entra en la cárcel en el siglo XXI, precisamente cuando el Gobierno intenta volcarse en el discurso de la “regeneración democrática”. No solo fue ministro y dos veces presidente autonómico. Además, era tal vez la persona de todo el Gobierno de José María Aznar con una relación más cercana a Mariano Rajoy. Eran amigos íntimos. Llegaron a veranear juntos en Mallorca, con sus respectivas familias y con el otro gran amigo de ambos en aquel Ejecutivo, Eduardo Zaplana.

En 2004 Rajoy dijo en un acto del PP balear: “Vamos a intentar hacer en España lo que Jaume y todos vosotros hicisteis en Baleares”. Pero, cuando estalló el escándalo del caso Palma Arena, Rajoy no le apoyó: sencillamente dejó de hablar de él. El día de 2010 en el que Matas, muy presionado, dejó la militancia del PP, Rajoy mostró su distancia con el que había sido su amigo: “Nosotros la vamos a aceptar. Le deseamos lo mejor y que, si puede, demuestre su inocencia”. Era la ruptura definitiva. Ahora le ha denegado el indulto cuando Matas esperaba que su antiguo amigo, al menos, retrasara un poco esta decisión a la espera de que se pronuncie el Constitucional, ante el que ha recurrido.

Matas fue condenado en marzo de 2012 por la Audiencia de Palma a seis años de prisión por seis delitos (entre ellos, prevaricación, malversación y tráfico de influencias) cometidos, durante su etapa de presidente autonómico, en la contratación irregular del periodista Antonio Alemany como redactor de sus discursos. La pena fue sustancialmente rebajada después por el Supremo, que la dejó en nueve meses de cárcel por tráfico de influencias.

Generalmente, una pena inferior a dos años no implica el ingreso en prisión, pero eso queda a decisión del tribunal que dicta la sentencia original, y en este caso la Audiencia de Palma decidió que Matas sí debía ingresar en prisión. Lo argumentó así, en un auto el pasado octubre: “Estamos ante un delito cometido dentro de las estructuras de poder que las sociedades civilizadas y democráticas tratan de combatir”. El tribunal recordaba, además, que Matas tiene pendientes varios procesos más por supuesta corrupción y que no ha mostrado arrepentimiento. La entrada en prisión se paralizó por la solicitud de indulto, que ahora ha sido denegada a propuesta del ministerio dirigido por Alberto Ruiz-Gallardón.

La Audiencia de Palma ha emitido este viernes un comunicado en el que recuerda su negativa a suspender la entrada en prisión de Jaume Matas y anuncia que “dará cumplimiento en los próximos días a los términos de la ejecución de sentencia ya acordados, una vez denegado el indulto”, informa Andreu Manresa. Matas será el segundo expresidente autonómico que ingresa en prisión (tras el socialista navarro Gabriel Urralburu en 2003) y el segundo exministro (tras el socialista José Barrionuevo en 1998).

El Gobierno ha denegado, de golpe y en pleno julio, siete indultos de trascendencia pública (todos ellos, con los informes contrarios al indulto de los tribunales sentenciadores y la fiscalía). Otro indulto célebre, este concedido, a los socialistas José Barrionuevo y Rafael Vera, fue aprobado en la Nochebuena de 1998 por el Gobierno de Aznar. Años después, en diciembre de 2000, ese mismo Gobierno, indultó al juez Javier Gómez de Liaño junto a otras 1.442 personas, entre ellas varios condenados del caso Filesa, alegando el año jubilar y la proximidad del fin del milenio.

La concesión de medidas de gracia, una potestad del Ejecutivo, ha desencadenado en los últimos años una fuerte controversia por algunos casos sonados que se han trasladado al debate político. El indulto concedido a un conductor kamikaze que había sido condenado a 13 años de prisión tras causar la muerte a una joven provocó fuertes críticas al Ejecutivo y fue anulado posteriormente por el Supremo debido a defectos de forma en la tramitación del expediente. Las medidas de gracia concedidas a dos exdirigentes de Unió Democrática condenados por malversación de fondos públicos o el indulto a cuatro mossos del delito de torturas por el que tenían que ingresar en prisión supusieron también un desgaste para el Gobierno.

El ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, aseguró en marzo pasado durante una visita a Barcelona que nunca concedería indultos a corruptos que se lleven dinero al bolsillo.

Estos son los seis condenados cuyo indulto ha denegado el Ejecutivo junto al de Matas:

Baltasar Garzón. Condenado por el Supremo a 11 años de inhabilitación por prevaricar en la instrucción del caso Gürtel. El Supremo consideró que Garzón “laminó” los derechos de defensa al ordenar el pinchazo de las conversaciones en prisión entre los cabecillas de la trama y sus abogados.

Ángel Carromero. Condenado en Cuba en 2012 a cuatro años de cárcel por homicidio imprudente. Conducía un vehículo que chocó contra un árbol. En el accidente murieron dos de sus acompañantes: los opositores al régimen castrista Oswaldo Payá y Harold Cepero. Cuba permitió que cumpliera la pena en España, donde, a los 13 días de llegar, se le concedió el tercer grado con seguimiento telemático. La pena concluye en 2016.

Lluís Gavaldá. Condenado a un año de cárcel por la trama de financiación ilegal de Unió Democrática de Cataluña en el caso Pallerols. El tribunal decidió que debe entrar en prisión. A los también condenados en esta causa Vicenc Gavaldá y Fidel Pallerols les fue denegado el indulto el pasado marzo.

Julián Muñoz. Condenado a siete años de prisión por malversación en el caso Minutas (desvío de fondos públicos al expresidente del Sevilla José María del Nido). El exalcalde de Marbella está preso en la cárcel de Málaga.

Antonio Alemany. Condenado en la misma sentencia que Jaume Matas a dos años y tres meses de prisión por prevaricación, malversación y falsedad. La resolución declaró probado que Alemany, periodista, fue beneficiario de subvenciones irregulares.

José Ortega Cano. El torero, en prisión desde abril, cumple una pena de dos años y medio por homicidio imprudente. Conducía bebido y a gran velocidad cuando en 2011 invadió el carril contrario y chocó contra otro vehículo, cuyo conductor murió.

Más información