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El Tribunal de Cuentas investiga los ruinosos tranvías de Jaén, Parla y Vélez

El órgano fiscalizador indaga la licitud de los 600 millones de inversión

Un convoy en pruebas del tranvía de Jaén en 2012.
Un convoy en pruebas del tranvía de Jaén en 2012.

El Tribunal de Cuentas del Estado ha puesto su lupa este año en las obras y gastos de los tranvías de Jaén, Zaragoza, Parla (Madrid) y Vélez-Málaga (Málaga), todos ellos construidos por Ayuntamientos socialistas. La fiscalización de estos tranvías (que han costado algo más de 600 millones de euros) ha sido a petición de las Cortes Generales, donde el PP tiene amplia mayoría. El tribunal tendrá terminados a fines de año informes sobre cada uno de ellos. La situación de los tranvías de Jaén y Vélez-Málaga es calamitosa: han costado un total de 160 millones de euros y ni siquiera funcionan. Y sus Ayuntamientos, ahora en manos del PP, aducen que carecen de dinero para mantenerlos.

Durante años, las principales calles de Jaén y algunas de Vélez-Málaga estuvieron en obras para tranvías que ha sembrado de raíles fantasmas ambas ciudades andaluzas. Los vagones del de Vélez-Málaga han sido alquilados a la ciudad de Sidney (Australia), y los de Jaén son presa de la polilla en unas naves. Si el Tribunal de Cuentas descubre que hay graves irregularidades, puede remitir sus informes a la fiscalía para que se depuren responsabilidades penales. Pero, según fuentes de este órgano, también puede entender que, aunque son ruinosos, su creación obedece a “erráticas decisiones políticas” ajenas al ámbito penal. Los informes están en marcha y ya hay un avance del fiscal sobre el de Parla.

Jaén. “Nunca me montaré en él”. El tranvía de Jaén (117.000 habitantes) es un claro exponente del despilfarro. Lleva tres años paralizado, tras invertirse en él 120 millones. Su Ayuntamiento, ahora gobernado por el PP, entregó las llaves a la Junta. No puede pagar su mantenimiento (seis millones anuales). Funcionó en pruebas unos días y no ha vuelto a hacerlo. Su infraestructura revolucionó la trama urbana de la capital jiennense. Fue la bandera electoral del anterior gobierno municipal del PSOE, su ideólogo. La llegada a la alcaldía del PP paró en seco un proyecto en el que nunca creyó el actual regidor, José Enrique Fernández de Moya (PP): “Nunca me montaré en el tranvía”, avanzó. Después de intentar, sin éxito, su explotación por alguna empresa privada, el alcalde jiennense entregó el pasado mes de julio las llaves del tranvía en la Presidencia de la Junta de Andalucía, a quien considera competente para la gestión de este transporte. Fernández de Moya sostuvo que el Ayuntamiento nunca llegó a recepcionar el tranvía. Pero una sentencia judicial le ha quitado la razón.

Ahora, los cinco vagones permanecen apolillados en las cocheras y los apenas cinco kilómetros de su trazado languidecen. Aparte de ruinoso, el tranvía jiennense ha estrangulado el tráfico rodado en la capital. Muchos conductores utilizan sus abandonadas vías para aparcar. La Junta busca ahora alternativas. Porque, incluso parado, cuesta al año dos millones de euros al consistorio.

Parla. Posibles infracciones penales. La fiscalía del Tribunal de Cuentas ve posibles “infracciones penales” en las cuentas del tranvía de Parla (124.000 habitantes). El fiscal ve una clara “desviación” de dinero al margen de la ley en el pago, ya que entre el coste inicial previsto (103,4 millones) y el real (142,5) hay una gran diferencia económica: casi 40 millones de euros, dice el fiscal. La idea de construir un tranvía se adoptó en 2004, cuando era alcalde Tomás Gómez, actual secretario general del PSOE de Madrid. El PP presentó entonces una querella contra Gómez por la supuesta desviación de dinero público, pero fue archivada. Tras hacer el tranvía, Parla se topó con que no tenía suficiente dinero para pagar las obras, y menos el incremento de las mismas (de 103 millones iniciales a unos 120). El informe provisional de este tribunal sobre las cuentas de Parla destaca que el 54% de la financiación especial de 17,8 millones de euros que pidió el Ayuntamiento para hacer frente a sus deudas fue destinado “a pagar a dos acreedores: 8,3 millones para la sociedad Tranvía de Parla y 1,4 millones a una compañía de distribución eléctrica”.

Fuentes municipales de Parla señalan que la idea del tranvía surgió como una necesidad en la que coincidieron Comunidad de Madrid y Ayuntamiento. Y que se concibió como un servicio “ineludible para conectar la ampliación de la ciudad, denominada Parla Este (12.000 viviendas, 80% vivienda pública) con el resto de la ciudad y especialmente con la estación de cercanías de Renfe”. Sin esa infraestructura, Parla Este “sufriría un colapso en el transporte público”. Señalan que acoge un millón más de viajes al año de los previstos inicialmente.

Las mismas fuentes ven una discriminación hacia Parla del Gobierno regional: la financiación por viajero en Parla es menor que la de los tranvías de localidades como Boadilla y Pozuelo, “favorecidas por motivos electorales”, señalan estos medios. Y añaden que “todos los actos de presentación” de los tranvías de Boadilla y Pozuelo “fueron organizados por empresas de la trama Gürtel”. “El tranvía de Parla”, sostienen, “cubre en este momento sobradamente sus costes de explotación. Y resulta indignante el trato de favor en este asunto hacia municipios que no son del PSOE”.

De Vélez-Málaga a Sidney. El tranvía de Vélez-Málaga (70.000 habitantes) , primero de sus características puesto en marcha en Andalucía, y que conecta el casco urbano de la localidad con el núcleo costero de Torre del Mar a través de un trazado de 4,7 kilómetros, no está en funcionamiento. Fue inaugurado el 11 de octubre de 2006 y se mantuvo operativo durante cinco años y ocho meses. Pero quedó paralizado de forma indefinida por decisión municipal el 4 de junio de 2012, a la espera de alcanzar un acuerdo con la Junta de Andalucía para buscar una fórmula de financiación compartida.

A finales de abril de este año, y con el objetivo de reducir los gastos que el Consistorio debe seguir asumiendo con el tranvía paralizado, el Ayuntamiento autorizó a Travelsa, empresa concesionaria del servicio municipal de transporte de viajeros, a alquilar las tres unidades existentes por un periodo de dos años a la ciudad australiana de Sidney. Por el alquiler de los vagones cobran 200.000 euros al año.

El delegado de Fomento y Vivienda de la Junta, Manuel García, ha pedido al Ayuntamiento “mover ficha, demostrar compromiso con lo hecho y presentar propuestas negro sobre blanco”, para volver a poner en marcha el tranvía, paralizado desde junio de 2012 al no poder asumir el Consistorio su déficit y sus costes.

Con información de Ginés Donaire, Concha Monserrat y Esperanza Codina.

El PP de Zaragoza critica las averías

]Zaragoza cuenta desde el 19 de marzo de 2011 con una línea de tranvía, inaugurada en dos fases (que también van a ser fiscalizadas este año por el Tribunal de Cuentas). La línea une el sur de la ciudad con el norte atravesando el centro, barrios de nueva creación y cruzando el Ebro. El proyecto ha costado 350 millones de euros y recorre 12,8 kilómetros.

El sistema de explotación y construcción de la linea (que un año después de su inauguración alcanzó los diez millones de viajeros, lo que, según el Ayuntamiento, la hace rentable) es una sociedad de capital público y privado. Sem-Tranvías de Zaragoza, en la que el Ayuntamiento tiene el 20% de participación, y Traza, con el el 80% restante. Traza fue la que ganó el concurso para construir y explotar el tranvía durante los próximos 35 años. Es una sociedad en la que están integradas las firmas Caf, Tuzsa (la empresa que explota los autobuses de la ciudad), FCC, Acciona, Ibercaja y Concessia.

Los problemas del tranvía en la ciudad (que ya se planea una segunda linea) vienen de la oposición del PP a su construcción. Un sector de la ciudadanía, alineada con las tesis del PP, critica las averías e incidencias que sufre la línea.

Tras la llegada de los populares al Gobierno regional hubo tensiones. El Ejecutivo retrasó su parte de abono a las obras de construcción: 130 millones de euros entre él y el Ayuntamiento. En estos momentos el proyecto de un segundo trazado está en estudio. Se anunció su construcción para 2013, pero se dilata.