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El expediente de indulto a Garzón ha estado perdido más de un año

Justicia asegura haberlo remitido para su tramitación y el Supremo alega no haberlo recibido

Fotografía facilitada por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla de Garzón, durante su participación en un seminario el pasado martes. Ampliar foto
Fotografía facilitada por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla de Garzón, durante su participación en un seminario el pasado martes.

El expediente de petición de indulto para el exmagistrado Baltasar Garzón ha estado en el limbo durante más de un año. En ese tiempo no se ha realizado ni un solo trámite, cuando, de haber tenido un procedimiento normal, podría estar ya resuelto ya que el plazo máximo es de un año. Ahora el proceso ha tenido que volver a iniciarse.

Ni en el Ministerio de Justicia ni en el Tribunal Supremo, que se encuentran a poco más de 1.500 metros de distancia, son capaces de explicar lo ocurrido con los papeles del expediente de Garzón, que salieron de Justicia camino del Supremo el 29 de junio de 2012 y nunca llegaron al alto tribunal, según sostiene este. Garzón fue condenado en febrero de 2012 a 11 años de inhabilitación por prevaricación al autorizar escuchas telefónicas en la cárcel a los cabecillas de la trama corrupta Gürtel y sus abogados, que fueron quienes le denunciaron. La Asociación de Magistrados Europeos por la Democracia y las Libertades (Medel) presentó en mayo de aquel año la petición de indulto al exmagistrado que había destapado el caso Gürtel. Desde entonces han pasado 18 meses. Sin embargo, solo desde octubre se ha realizado algún trámite.

El relato de lo sucedido, según las versiones de Justicia y del Supremo, es el siguiente: tras la petición de Medel, el Ministerio de Justicia inició el expediente y el 29 de junio de 2012 envió al Supremo el oficio de la División de Derechos de Gracia y otros Derechos con la solicitud de los preceptivos informes que, antes de que el Gobierno decida, ha de emitir el tribunal sentenciador. El sello oficial de “salida” figura en esa petición que mandó Justicia al alto tribunal, según los documentos a los que ha tenido acceso este periódico, lo que confirma que salió de allí. El mismo día en el que se remitió el de Garzón, según fuentes del ministerio, se enviaron otros siete oficios. Todos llegaron al Tribunal Supremo, fueron tramitados y ya han sido resueltos, salvo el del exmagistrado. Pero el expediente de Garzón nunca llegó al tribunal, según aseguran fuentes oficiales del Supremo.

El registro de entrada de la secretaría de Causas Especiales del Supremo, en la que se tramitan los indultos, no recibió el expediente. En el caso de que hubiera sido registrado de forma presencial, el ministerio tendría el cuño del registro de entrada del tribunal. Pero fuentes de Justicia explican que se envió por correo postal “como se hace con todos los expedientes de indulto”, y en ese caso el remitente no cuenta con el acuse de recibo que le permita certificar la llegada del caso salvo que expresamente lo pida en Correos. Justicia afirma que nunca se ha pedido en Correos acuse de recibo de ningún envío de expedientes de indulto al Supremo u a otros tribunales (hay unas 7.000 peticiones de indulto cada año).

El pasado verano, un medio de comunicación pidió a la secretaría de Causas Especiales del Supremo información sobre el punto en el que se encontraba el expediente de Garzón, y esta respondió que no tenía constancia de ninguna petición de informes. Enterado de ello el Ministerio de Justicia, preguntó oficialmente al tribunal, en septiembre, si la petición había sido recibida cuando el ministerio la envió más de un año antes. El Supremo contestó de nuevo que no.

El 9 de octubre el Ministerio de Justicia decidió volver a remitir la solicitud de los informes —esta vez sí pidiendo acuse de recibo—, y por tanto no fue hasta entonces cuando se inició el trámite de forma efectiva. El alto tribunal ya ha dado traslado a los abogados de los cabecillas de la trama Gürtel y al fiscal, quien no tiene plazo para emitir su informe. Una vez que reciba esos informes, el Supremo elaborará el suyo propio y los remitirá todos a Justicia. El ministerio puede tener en cuenta los informes —que serán favorables o desfavorables al indulto— o ignorarlos, porque no son vinculantes. Pero solo después de recibirlos puede tomar una decisión.

Según una orden que regula el silencio administrativo en los asuntos gestionados por el Ministerio de Justicia, los procedimientos de indulto “habrán de ser resueltos en el plazo máximo de un año, pudiendo entenderse desestimadas las solicitudes cuando no haya recaído resolución expresa en el indicado plazo”. Así lo recoge la web del departamento que dirige Alberto Ruiz-Gallardón.

Fuentes de Justicia sostienen, sin embargo, que ese plazo se ha entendido tradicionalmente como referido a la parte del procedimiento que depende únicamente del ministerio, y que por tanto siempre hay que dejarlo en suspenso mientras se aguarda a la recepción de los informes de tribunal sentenciador y fiscalía, que suelen tardar entre seis y ocho meses en llegar. En este episodio todo se ha retrasado mucho más. En cualquier caso, estas fuentes aseguran que no dan por “desestimada la solicitud” del indulto a Garzón como podría derivarse de la aplicación de esa orden.

Tras conocer la pérdida del expediente, fuentes de Medel, la asociación que pidió el indulto para el exjuez, han apuntado que estudiarán la presentación de una queja formal.

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