Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Ocho asociaciones de víctimas critican las excarcelaciones

“Son irregulares, injustificables, irresponsables e insensibles”, aseguran

Un total de ocho asociaciones de víctimas coinciden en un comunicado conjunto en criticar la decisión de los jueces de excarcelar a 11 miembros de ETA y un violador a los que se había aplicado la doctrina Parot, después de que el Tribunal de Estrasburgo emitiera un fallo favorable a la etarra Inés del Río Prada. En su opinión no hay base legal para hacerlo. La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Dignidad y Justicia, la Asociación Plataforma de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Voces contra el Terrorismo, la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M, la Asociación Víctimas del Terrorismo de la Comunidad Valenciana, la Fundación Muñoz Cariñanos y la Fundación Luis Portero García, además del Foro Ermua creen que las excarcelaciones son “precipitadas e irresponsables”.

Estiman que la prudencia aconsejaba que la Audiencia Nacional esperase a la decisión del pleno del Tribunal Supremo, a celebrar el próximo día 12 de noviembre, en el que se iba a fijar el criterio con el que debe aplicarse la sentencia de Del Río Prada. Siguiendo esa línea, aseguran que las excarcelaciones son “absolutamente irregulares, injustificables, irresponsables e insensibles con las víctimas”.

Para todas ellas “ha sido especialmente dolorosa la decisión adoptada ayer por la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, gracias al sorprendente voto de calidad de su presidente, Fernando Grande-Marlaska”, por el que se acordó la puesta en libertad de nueve miembros de ETA.

Las víctimas acusan al Gobierno de haber mantenido un perfil “premeditadamente bajo” en todo lo relacionado con la doctrina Parot, mientras que la izquierda abertzale realizaba una intensa campaña internacional. “Los tribunales no disponen de base legal para acordar la excarcelación de los presos que cumplen condena en aplicación de la doctrina Parot”, y en el caso de la sentencia de Del Río Prada, recuerdan que condena al Estado español a llevar a cabo “una sola medida individual”.

La presidenta de la AVT hizo pública ayer una carta abierta a la sociedad, en la que ahonda en las críticas del resto de las asociaciones. Tras presentarse —“mi nombre es Ángeles Pedraza y el 11 de marzo de 2004 el terrorismo me arrebató a mi hija de las manos”—, dice que nueve años después vuelve a sentirse “muerta en vida, al igual que muchísimas víctimas que no saben dónde acudir y qué hacer con su dolor”. La razón de ese sentimiento, dice, es comprobar cómo el asesino de su padre, su madre, su hijo, su hija, su hermano o su hermana “ha salido a la calle con una sonrisa”. Tras preguntarse si los políticos y los jueces pueden dormir, pide ayuda a la sociedad: “Me despido tal y como empecé esta carta. Lanzando un mensaje a la sociedad: por favor, ayudadme, no sé qué hacer”.