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Ni los pájaros aterrizan en Castellón

Inculpado por contrabando de especies el encargado de cetrería del aeropuerto

Un halcón otea el horizonte desde la valla del aeropuerto de Castellón, el pasado febrero.

El aeropuerto de Castellón no gana para polémicas. La Guardia Civil ha inculpado por contrabando de especies protegidas y falsificación de documentos y certificados al cetrero Fernando Olmos, a cuya empresa (Arte Halcón) se le adjudicó el control de fauna de este aeródromo. Olmos es responsable también de este servicio en otros tres aeropuertos de Aena: Tenerife Norte, Tenerife Sur y La Palma. La operación, iniciada a instancias de la fiscalía de Castellón, ha acabado con la intervención de 123 animales exóticos, 11 de los cuales son especies destinadas a los aviarios de varios aeropuertos españoles.

La Guardia Civil ha detectado que “muchos de los ejemplares” de sus instalaciones no tienen la documentación legal necesaria y observó ejemplares con anillas abiertas (lo que le hace sospechar que las intercambiaban entre aves). Además, otras rapaces tenían documentación que acreditaría que tienen 20 años pese a tener condiciones morfológicas de más jóvenes (los agentes creen que usaban documentación de animales fallecidos). Finalmente, las instalaciones inspeccionadas “carecían de autorizaciones”. Toda una retahíla de irregularidades que ha llevado a la Generalitat a rescindir precipitadamente el contrato para el control de aves del aeropuerto de Castellón. La empresa de Fernando Olmos había empezado a operar a principios de año.

Desde el gabinete de vicepresidencia de la Generalitat explicaron este lunes que, tras la marcha de Carlos Fabra de la empresa pública Aerocas, se ha iniciado una auditoría para desechar los contratos prescindibles. Entre ellos está el del control de fauna adjudicado al ahora investigado, puesto que no existe una previsión para la apertura del aeropuerto. “El conocimiento de las irregularidades ha acelerado la anulación del contrato, que se rescindió el 11 de julio”, indicaron. El servicio se había adjudicado por unos 82.000 euros anuales.

La Generalitat rescinde el contrato tras conocer la investigación

La investigación se inició a instancias de la fiscalía de Castellón, después de la aparición, en distintas viviendas particulares y un núcleo zoológico de la provincia de Castellón, de cinco ejemplares de búho real y uno de águila harris. Todos ellos estaban anillados con los códigos de una empresa dedicada a los trabajos de cetrería en aeropuertos de distintas provincias y a la realización de espectáculos de vuelo y exhibición de aves rapaces.

El juzgado de Instrucción 3 de Vinaròs ordenó inspeccionar el centro de cría, las instalaciones destinadas a las exhibiciones y los aviarios de los aeropuertos que gestiona la empresa. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) valenciano ha apuntado que el sospechoso no está imputado por el juzgado. “Únicamente, de momento, ha intervenido en la autorización de las entradas y registros”, indicaron.

La Operación Crisálida, liderada por el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) junto con agentes de Navarra y Tenerife y la Unidad Central Operativa de Medio Ambiente, se ha saldado con la intervención de 123 ejemplares, 11 de ellos en varios aeropuertos nacionales. La Guardia Civil no ha concretado si se trata de las rapaces del aeropuerto de Castellón, pero Aena reconoce que en sus aeropuertos se han retenido cinco ejemplares (cuatro en Tenerife Sur y uno en Tenerife Norte), por lo que quedarían seis que estarían destinados a terminales externas a la red de Aena, como es el caso del de Castellón. La red estatal ha facilitado, a requerimiento del juzgado, la relación de todos los contratos en vigor con la empresa de Fernando Olmos y prestará “especial atención”.