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ANTONIO MARÍN LARA | ALCALDE DE RONDA

“Un alcalde tiene que estar en el límite de lo legal, o no es alcalde”

El exregidor rondeño, imputado por corrupción, defiende el transfuguismo y las políticas populistas

Antonio Marín Lara, tras su detención en septiembre de 2011. Ampliar foto
Antonio Marín Lara, tras su detención en septiembre de 2011.

El exalcalde de Ronda (Málaga, 38.000 habitantes) Antonio Marín Lara, conocido como Toti, es un paradigma de la política municipal en tiempos de la burbuja inmobiliaria. Antiguo militante del Partido Andalucista (PA), y populista hasta la médula, alcanzó la alcaldía en 2004 tras desbancar a una regidora socialista en una moción de censura pactada con el PP y el extinto Grupo Independiente Liberal (GIL). En 2007, Toti revalidó el cargo con el PA, pero en junio de 2009 se pasó a mitad de mandato con sus ocho concejales al PSOE, partido que le cortejó como también lo hizo el PP.

Los socialistas malagueños ganaron una alcaldía aun a costa del bochorno de ver cómo Toti y los exediles andalucistas fueron declarados oficialmente tránsfugas. En mayo de 2011 ganó las elecciones con minoría, pero un pacto elevó a la alcaldía al PP. Empezaba su declive. En septiembre de ese año, fue detenido en la llamada Operación Acinipo. Abogado y sevillista a ultranza, ha decidido llevar su propia defensa. Asegura que volverá a presentarse: “La marca Toti vende”, dice.

Pregunta. Usted ha pactado con todo el mundo. La ideología no cuenta para usted.

Respuesta. He estado 22 años en el Partido Andalucista. No me he movido ideológicamente de ahí. He buscado el pacto por el bien de mi ciudad.

Como caigas en la ideología, tu ciudad se va al garete

P. Ha sido tránsfuga.

R. Tras el último pacto con el PP me quedé muy debilitado. Eso fue en 2009. Temía una moción de censura con año y medio por delante así que me adelanté, me fui a Sevilla en Semana Santa para negociar con el PSOE. Como les había hecho una moción en 2004, me dijeron que solo me aceptaban si iba para adentro, que nada de pacto, que dentro. En Andalucía es una locura ir contra el PSOE: si estas dentro te viene el dinero por todos los lados.

P. Usted había echado a un alcalde del PSOE.

R. No se olvidaban de lo que les hice. Fui teniente de alcalde en un pacto entre PA y PSOE, pero al alcalde le da un infarto y le sustituye Isabel Aguilera. Lo hace mal y la tengo que quitar de en medio con una moción entre PA, PP y el GIL. Llega 2007 y ganamos las elecciones con el PA y me quedo a un concejal de la mayoría absoluta. Como me había ido bien con el PP y el GIL había desaparecido sigo con el pacto con el PP. La colaboración era buena. Hasta que en 2008 veo que la marca Toti existe. Pero el PSOE me dice que de pacto nada. ¿Qué hago? Me quito de en medio al PP y me voy con el PA al PSOE. Pero no se cambia el gobierno. No somos tránsfugas. Podrá ser una cuestión ético moral pero no jurídica.

He recibido ofertas de colocarme dinero en Suiza. Eso se da en la política

P. Para continuar en el poder.

R. No lo dude. Se hace para ganar y el que diga otra cosa miente. Como caigas en la ideología tu ciudad se va al garete. Ir en contra de la Junta de Andalucía es un desgaste para la ciudad.

P. Se rodeó de concejales y asesores muy bien pagados como una guardia de corps.

R. La guardia de corps era gente muy fiel, con una amistad de años de lucha. He sido el que menos pagaba a concejales. No superaban los 2.000 euros.

P. Les pagaría con sobres, fuera de la nómina.

No me basta con una sentencia favorable. El voto del pueblo te limpia

R. Nunca he cogido dinero. Pese a todo lo que se ha dicho de mí. No he tocado a una mujer que no sea mi mujer. Soportar esas injurias va con el cargo de alcalde.

P. ¿Y las suyas son formas de ser alcalde?

R. No hay otra forma de ejercer. No existe. Quizás no me daba cuenta de que resultaba prepotente pero mandar significa tomar decisiones con riesgo. O eres alcalde o una figura. Nunca he roto la cuerda pero la he tensado mucho.

P. ¿Dónde está la diferencia entre romper y tensar?

R. Romper es recibir. Transgredir. Prevaricar. Yo le demolía las casas a Renfe a pesar de que sabía que estaba en el límite de lo ilegal. También he cogido dinero para planes de empleo. Hice 3.000 contratos que permitieron a la gente trabajar dos o tres meses.

P. Eso es repartir dinero para no hacer nada.

R. Hacíamos calles o plazas. En la vida he actuado contra el informe de los técnicos. A mí no me van a pillar en nada.

P. Utilizaba su revista para que los empresarios pasaran por caja pagando la publicidad.

R. Cree La Gaceta de Ronda. Era mi brazo armado tanto político como personal. Eso es cierto. ¿He hecho daño a la gente? Correcto. ¿Que lo utilizaba como un acto de defensa contra Izquierda Unida y los ecologistas? También. Tenía más tirada que Málaga Hoy y La Opinión de Málaga. Tenía más de 30.000 lectores. Hacía pupa. En Ronda y fuera de Ronda. Zarrías me la quiso hundir. Era gratuita. Y se financiaba no por Los Merinos [un proyecto de macrourbanización financiada por la constructora Copisa], que no pagaban el 80% como se decía sino el 40% de la publicidad. 34 empresas pusieron publicidad. Como la puso Unicaja. Puedo acreditarlo todo.

P. Era una forma de cobrarle a los constructores.

R. Puede haber un conflicto ético moral pero no legal. La revista me ha costado más de 30.000 euros de mi dinero personal.

P. ¿No se da cuenta que es la segunda vez que dice que no es ético pero es legal? ¿No ve un conflicto de intereses?

R. Nunca tome una decisión que favoreciera a los que más se publicitaban en la revista. De hecho, la última decisión sobre Los Merinos la tomo en febrero de 2006 y La Gaceta no sale hasta septiembre de 2006. No he cobrado nada. No pueden soportar que haya ganado por mayoría absoluta en todas las barriadas humildes.

P. Huele a populismo.

R. No lo dudes. Eso es mi forma de ser. He ido y he vuelto a las cuatro acompañando a una chirigota. En las barriadas tienen lo que nunca han tenido: infraestructuras y planes de empleo.

P. Política de compra de votos.

R. No. Lo hago por la ciudad. Pero en segundo lugar para ser alcalde. Javier Arenas, por ejemplo, no entiende que no esté en el PP. Es un político admirable, pero yo soy más de centro izquierda.

P. No. Usted es más de Toti.

R. Eso me dicen. Soy un obseso de las encuestas. La marca Toti mantuvo al PSOE en Ronda. Porque yo aguanto el tirón y gano las elecciones. He dejado la ciudad con menos deudas de toda Málaga. Ahora, sí he cambiado la aportación económica a las adjudicaciones por obra directa. Sí. Dentro de la ley. He obligado a quien quiera invertir a hacer infraestructuras en la ciudad también. Y si no lo haces no eres alcalde. Un alcalde tiene que estar en el límite de lo legal o no es alcalde. Pero no me he llevado nada.

P. Es una forma de poner un impuesto revolucionario a los constructores.

R. En dos o tres ocasiones he recibido ofertas de colocarme dinero en Suiza. Eso se da en la vida política. Vienen los empresarios y te colocan dinero. Te hablan sutilmente y te dicen que es para el partido. Mucha gente ha hecho guarrerías por el partido. Pero yo lo que he hecho es gestionar. No es cobrar impuesto revolucionario, sino entender el dinero como una parte más de la adjudicación. Ellos por 100.000 euros me hacen lo que de otra manera legal costaría 200.000. La vida de alcalde es de alto riesgo. Tenía a los basureros con cero días de asuntos propios y yo los dejo con nueve, porque no ganaban igual que el resto de funcionarios.

P. Así los tendrá de su parte.

R. No lo dudes. He estado con ellos por la noche, he visto cómo trabajaban. He ido con ellos sin fotógrafo ni nada.

P. Ganando votos fáciles.

R. ¡Soy un político!

P. Ha decidido ser su propio abogado defensor.

R. Sí, porque lo puedo aclarar todo en 20 minutos si es que llega a haber juicio. Y me van a obligar a presentarme otra vez, porque no encuentro otra forma de limpiarme. No me basta con una sentencia a favor o un archivo. El voto del pueblo te limpia.