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Malestar en el PP con Cospedal por su demanda individual contra Bárcenas

Nadie conocía su acción, que deja en mal lugar a los demás dirigentes y a Rajoy

Ana Mato, en los pasillos del Senado durante la sesión de control al Gobierno. Ampliar foto
Ana Mato, en los pasillos del Senado durante la sesión de control al Gobierno.

Desde que se publicó que Luis Bárcenas siguió recibiendo todos los meses una cantidad fija del PP y el pago de su Seguridad Social al menos hasta diciembre de 2012, ese partido ha optado por un mutismo total, suspendiendo incluso la habitual rueda de prensa de los lunes. Sin embargo, internamente la situación está muy alejada de ese silencio exterior. La tensión es muy alta, admiten varios dirigentes consultados, y todos los movimientos se escrutan con lupa. En ese contexto, la decisión de la secretaria general, María Dolores de Cospedal, de presentar de forma discreta, en un juzgado de Toledo el pasado viernes, una demanda contra Luis Bárcenas, el extesorero —y también contra la empresa editora de EL PAÍS por publicar los papeles que él redactó—, ha sentado muy mal a buena parte de los dirigentes consultados.

Cospedal, pese a ser la máxima representante del PP después de Mariano Rajoy, presentó la demanda de forma individual. Y lo hizo sin que nadie en Génova 13 lo supiera. La práctica totalidad de los dirigentes se enteró cuando lo avanzó el lunes El Mundo y después se confirmó en un comunicado. Ni siquiera está claro si Cospedal consultó una decisión trascendente como esta con el propio Rajoy. Un portavoz de la secretaria general señaló que no va a entrar en este debate y por tanto no va a explicar lo que habló o no con el presidente.

En el último Comité Ejecutivo del PP, en el que el líder dijo aquello de que nunca había cobrado dinero negro, el asunto de la querella contra Bárcenas fue el eje de la discusión. Varios barones autonómicos, entre ellos Esperanza Aguirre, siempre alejada de Rajoy, pero también otros como José Antonio Monago o Juan Vicente Herrera, pidieron que el PP se lanzara contra Bárcenas y se querellara contra él. Cospedal explicó que se estaba estudiando esa decisión. Rajoy, que aún no ha pronunciado siquiera el nombre de Bárcenas, no dijo nada.

El PP sigue sin aclarar la relación salarial con el extesorero

Desde entonces el PP ha dado largas. Y en medio de esas dudas, mientras el equipo jurídico seguía estudiando esa demanda, Cospedal ha decidido ir por libre con la suya. Algunos dirigentes creen que esta decisión deja en muy mal lugar a otros miembros de la cúpula que aparecen en esos papeles de Bárcenas y que ahora presentarán sus demandas, pero lo harán después de Cospedal, y no de forma colectiva, con lo que parecerá que lo han hecho arrastrados. Estos dirigentes creen que la decisión de la secretaria general deja en mal lugar incluso a Rajoy, ya que él es el principal aludido por los papeles de Bárcenas —es el único que aparece ininterrumpidamente desde 1997 hasta 2008— y sin embargo ella ha presentado su demanda y él no.

Los cospedalistas, por el contrario, defienden que la secretaria general siempre ha sido más directa en su decisión de enfrentarse abiertamente a Bárcenas y creen que con esta maniobra de adelantarse ha logrado empujar a los que tenían más dudas de querellarse contra el antiguo tesorero. Además, creen que esto no afecta en absoluto a Rajoy y defienden que la demanda colectiva, la del PP, es más compleja y por eso tardará más.

Esas dudas sobre la oportunidad de la querella estaban muy extendidas en el PP no solo por el riesgo de que un juez no admita a trámite las querellas, con el consiguiente coste de imagen para el partido, sino también porque entienden que querellarse contra Bárcenas rompe el eje del argumentario del partido, que señala que esos papeles son “apócrifos”, la palabra que utilizó Rajoy. Si hay querella contra el extesorero, según este último análisis, de manera indirecta el PP estaría admitiendo que esos papeles publicados por EL PAÍS los redactó Bárcenas, algo constatado por todas las pruebas caligráficas pero que el PP nunca ha admitido.

Querellarse contra Bárcenas desmonta la idea de que son papeles “apócrifos”

Lo cierto es que la situación se ha precipitado por el movimiento inesperado de Cospedal. Ahora todos los demás dirigentes no tienen más opción que seguir la línea marcada por ella. Ayer se estaban ultimando los detalles técnicos, aunque aún no está claro si habrá demandas individuales y además una colectiva del PP o cómo se hará. La idea es tenerlas listas esta semana y presentarlas justo después del debate del estado de la nación. Entre los dirigentes o exdirigentes citados en los papeles están Javier Arenas, Jaime Mayor, Ángel Acebes o Rodrigo Rato, que siguen en el PP, y Francisco Álvarez-Cascos, que ya lo ha dejado. Otros dirigentes no citados tampoco quieren entrar en la batalla de las querellas, aunque es posible que se vean obligados.

Mientras, la situación laboral de Bárcenas en el PP sigue siendo un misterio. Nadie se atreve a aclarar si sigue a sueldo del partido. Ante el silencio de Génova, el portavoz parlamentario, Alfonso Alonso, dejó todas las dudas en el aire. ¿Mintió el PP en su comunicado sobre la situación contractual de Bárcenas?, le preguntaron. “Estas preguntas exceden mi capacidad de conocimiento”, contestó. ¿Está ya despedido el extesorero?, insistieron. “Son preguntas concretas que exceden la capacidad del portavoz”, insistió. Alonso mostró la “profunda decepción de todos” en el PP por la conducta de Bárcenas y admitió que tras más de un mes desde que se conociera que tuvo hasta 22 millones en Suiza todavía quedan “muchas preguntas sin contestar” y cuestiones que deben ser aclaradas. Por ejemplo, agregó, “de dónde sale ese dinero”.

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