Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El PP se cierra en banda y denuncia una conspiración para “sustituir” a Rajoy

Arenas defiende la "transparencia" pero no aclara ninguna circunstancia del 'caso Bárcenas'

El partido se cierra en banda y afirma que se ha abierto una "batalla" para "sustituir al presidente"

Cerrarse en banda para no dar explicaciones públicas sobre el caso Bárcenas. El PP está siguiendo las instrucciones del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que la semana pasada pidió a los suyos “no entrar en juegos y enredos” sobre la corrupción. La mejor manera para “no entrar” es precisamente guardar silencio y evitar las comparecencias ante los medios, y los principales dirigentes populares lo han hecho hasta hoy, en vísperas del debate sobre el estado de la nación.

La cúpula no celebró el habitual comité de dirección en Madrid, y Javier Arenas ha sido este lunes el encargado de trasladar los mensajes del partido desde Valladolid, donde intervino en un acto junto al presidente autonómico, Juan Vicente Herrera, para dejar clara una vez más la estrategia popular ante el escándalo que mantiene en vilo al PP. Las palabras del vicesecretario de Política Autonómica y Local, que sí aceptó preguntas ante las cámaras aunque no contestó nada sobre el extesorero, recuperaron definitivamente la teoría de la conspiración empleada desde 2009 por Rajoy en pleno vendaval por el caso Gürtel. Y, a pesar de que en los últimos días se ha conocido también que Luis Bárcenas mantuvo una relación salarial con la formación hasta el pasado mes de diciembre —circunstancia que desde Génova no se ha querido aclarar por la vía oficial—, Arenas abundó en esa estrategia para intentar proteger al jefe del Ejecutivo.

El veterano dirigente denunció que se ha “desatado una batalla” contra el presidente para tratar de “sustituirle”, sin aclarar de dónde cree que procede. “Tenemos que saber que ha habido una batalla que en el fondo lo que quiere es la sustitución del actual presidente del Gobierno”, destacó antes de remontarse hasta el 11-M para afirmar que el “lenguaje” utilizado le recuerda al de los días posteriores a los atentados.

“Mientras unos están en la batalla de buscar la sustitución de Mariano Rajoy, el PP es más transparente que nunca”, sostuvo. “Nosotros no le vamos a poner límites a la transparencia”, añadió, al hacer hincapié en esa idea: “Transparencia, transparencia y transparencia”. No obstante, el PP aún no ha enseñado las coincidencias confirmadas de la contabilidad manuscrita del extesorero del partido y solo ha difundido a través de su página web el resumen de las cuentas pendientes de informe definitivo del Tribunal de Cuentas. Tampoco ha aclarado las condiciones del supuesto finiquito de Bárcenas, al asegurar primero que le había pagado una indemnización prorrateada durante dos años y las cuotas a la Seguridad Social, una práctica considerada fraudulenta por varios expertos. Pero más tarde se constató que en realidad lo que el PP había hecho era ocultar que había mantenido al extesorero con un sueldo de 200.000 euros al año hasta hace solo menos de dos meses.

También el PSOE denunció esta circunstancia. La número dos de los socialistas, Elena Valenciano, aseguró a través de su perfil de Facebook que siempre que piden explicaciones les acusan de “conspirar y llamar a la sedición”.