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Rubalcaba: “Entre los socialistas también hay norte y sur de Europa”

El PSOE estudiará un cambio de siglas para 'europeizarse'

Valenciano: "Para España, la UE es más una pesadilla que un sueño"

Solana a Rubalcaba: "Por favor, dejad de hablar de dictadura de la troika. Seamos serios"

Rubalcaba, con los líderes socialistas de Francia y Portugal, y Almunia.
Rubalcaba, con los líderes socialistas de Francia y Portugal, y Almunia.

Igual que la desconfianza mutua y creciente entre el norte rico y el sur intervenido de Europa puede degenerar en una "quiebra" de la UE, en el Partido Socialista Europeo también conviven "dos almas": la nacional y la ideológica. Y defienden intereses distintos. "Nuestro problema como familia socialista es muy parecido al que tiene Europa. En el Partido Socialista Europeo (PSE) también hay Norte y Sur. Y la idea norte-sur está fracturando a la familia [socialista]", ha dicho Alfredo Pérez Rubalcaba, secretario general del PSOE, en el encuentro sobre el futuro de Europa que los socialistas celebran a lo largo de todo el día en Madrid.

En el mismo sentido que ya recoge el documento base del debate, Rubalcaba ha abogado por fortalecer la unidad del PSE, incluso cediendo "soberanía" al partido europeo en los contenidos y en las siglas. "Voy a proponer que cambiemos nuestro propio nombre como partido al de PSE-PSOE", ha afirmado (aunque ese cambio, de hacerse, no sería probablemente a corto plazo porque tendría que ser aprobado por un congreso federal).

Rubalcaba ha insistido en que "Europa o es mas social o no será" y ha reclamado a los países del norte y a Bruselas que cambien la política económica de forma urgente para evitar la fuga sentimental de los ciudadanos del sur del proyecto europeo. "Si quieren una España comprometida con Europa tienen que atender rápidamente la crisis, cambiar la política económica. Los españoles necesitan ver otra Europa. El mensaje del socialismo del sur al del norte es este: no sé cuánto más vamos a aguantar".

El secretario general del PSOE ha compartido uno de los paneles de debate con el comisario europeo Joaquín Almunia y los líderes de los socialistas franceses y portugueses, Harlem Désir y Antonio José Seguro. Almunia ha aguantado la ininterrumpida lluvia de críticas -unas más duras, las de Seguro, y otras con un tono más suave, las del propio Rubalcaba- hacia la política de la Comisión Europea, su sometimiento al poder financiero y la falta de control del Parlamento Europeo sobre los comisarios. "No mandemos el mensaje de que Europa está arrodillada ante los bancos. Lo estuvo, pero ahora no lo está. Estamos de pie y haciendo cosas", ha replicado Almunia a la primera crítica. Y a la segunda: "Yo me siento mucho mas controlado por el Parlamento Europeo que cuando era miembro del Gobierno con mayoría absoluta [del PSOE] por el Parlamento español"

Encontronazo entre Solana y Valenciano

El "diálogo abierto" sobre Europa organizado por el PSOE y en el que participan cerca de 400 militantes y simpatizantes del partido había dado lugar al debate desde muy pronto. A primera hora de la mañana, la vicesecretaria general, Elena Valenciano, y el exministro y ex alto representante para la Política Exterior de la UE Javier Solana, que inauguraban el cónclave, se han enzarzado en el estrado a cuenta de las bondades y maldades de Europa. Tan inesperado ha sido el encontronazo que Solana, poco después de volver a su butaca, ha escrito en Twitter: "No he querido regañar a Elena. Era un cariño".

"Muchos ciudadanos sienten que la UE representa hoy más una pesadilla que un sueño para España", había dicho Valenciano, antes de recordar con gravedad la imagen que se vivió ayer en el Parlamento de Portugal, cuando varios asistentes a un pleno rompieron a cantar el himno de la Revolución de los Claveles de 1974, un himno que nació contra una dictadura y que ahora se dirige contra lo que muchos portugueses ven como "la dictadura de Bruselas", la "dictadura de la troika".

Solana, al tomar la palabra, ha espetado a la dirección del PSOE: "La UE no dicta nada. Esos calificativos que se usan: 'nos imponen...', 'la dictadura de la troika...' Por favor, tratad de no utilizarlos. No tenemos que liberarnos de la UE, tenemos que ser más fuertes en la UE". Y más adelante: "Por favor, dejad de hablar de si Europa nos quiere o no, de si nos dictan [las políticas] o no... ¡Tenemos que quererla nosotros! ¡Vamos a trabajar con ellos! Seamos serios, maduros, mayores. Hagamos hoy un debate serio, no demagógico. Que tenemos que resolver problemas, no solo hablar de ellos".

Esa frase, la de que "Europa no nos quiere", la había empleado el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, hace unos días, aunque atribuyéndola (como hoy Valenciano) a lo que muchos ciudadanos, sobre todo españoles y del sur de Europa, pueden estar pensando ante las recetas de austeridad draconiana de la UE.

Valenciano y Solana, en cualquier caso, se han mostrado de acuerdo en el riesgo de que los ciudadanos se alejen de las idea de una Europa unida, y de la propia democracia representativa, por el "déficit democrático" que pueden percibir en las instituciones.

La vicesecretaria general, que ha puesto el énfasis en la necesidad de que los socialistas abanderen una nueva fase en la política europea -"o conquistamos el liderazgo o pasaremos a la irrelevancia"-, ha alertado del riesgo de alimentar los estereotipos: el sur "vago" y el norte "opresor". "Eso es material inflamable. Debilita la democracia y promueve el populismo". Solana ha apostado por recuperar el proyecto de crear una "ciudadanía europea" para aumentar la "legitimidad" de la UE. "Europa se ha creado de arriba a abajo, hay que crearla también de abajo a arriba", ha dicho.