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La debilidad de Duran por el ‘caso Pallerols’ facilita el plan soberanista

El líder de Unió responde desde Chile: “Por supuesto que no pienso dimitir”

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El alud de peticiones de dimisión que han caído sobre Josep Antoni Duran Lleida tras la condena a Unió Democràtica (UDC) por el caso Pallerols dejan en situación de debilidad política al socio menor de la federación nacionalista y dan aire al plan soberanista pactado por Artur Mas con Oriol Junqueras, presidente de ERC.

El líder democristiano nunca vio con buenos ojos ese acuerdo y estuvo intentando hasta el último momento que el pacto parlamentario de CiU con Esquerra Republicana no fijara la fecha de la celebración de una consulta independentista. Pero Duran perdió la partida y Mas acabó cediendo a la petición de ERC y marcó para 2014 la consulta secesionista.

Ahora, tras el pacto con la fiscalía, Unió ha admitido que se financió ilegalmente, algo que jamás había hecho ningún partido político en España en un caso de corrupción, y deberá pagar por ello más de 388.000 euros. Duran es, además, prisionero de sus palabras, porque prometió dimitir si se demostraba la financiación irregular de su partido como ha ocurrido finalmente.

Ayer se desdijo él mismo desde Chile y despejó cualquier duda sobre sus intenciones. “Por supuesto que no pienso dimitir. En su día el partido asumió responsabilidades políticas y expulsamos a quienes están condenados o se dieron de baja voluntariamente”, dijo el portavoz del grupo catalán en el Congreso de los Diputados. “Encima de cornudo, apaleado”, exclamó Duran textualmente sobre lo que, en su opinión, significaría la renuncia, e insistió en que tenía la conciencia “muy tranquila” sobre lo ocurrido. Con todo, pidió perdón a los ciudadanos por los hechos cometidos por “personas ajenas a mí”.

Formalmente CDC guarda silencio, aunque algunas voces del partido de Artur Mas han reprochado la actitud de Duran. El primero fue el consejero de Territorio de la Generalitat, Santi Vila, quien dijo que era “absolutamente necesario” que Unió diera explicaciones y ayer fue el portavoz adjunto de CiU en el Congreso, Pere Macias, compañero de bancada de Duran, quien le dio el mismo consejo de transparencia política.

Duran siempre ha actuado de freno a las proclamas soberanistas de Convergència, y su desprestigio solo hace que debilitar su papel dentro de CiU, ya maltrecho tras la apuesta por la independencia del socio mayor de la federación.

La debilidad de Duran por el caso Pallerols, da alas, además, a ERC y le permite seguir encendiendo una vela a Artur Mas y otra a su papel de oposición. Los independentistas fueron los primeros en reclamar la dimisión del líder de Unió, con el que siempre han marcado distancias por sus sabidas reticencias al camino secesionista que se ha abierto en Cataluña tras las últimas elecciones.

ERC, además, puede acabar obligando al Gobierno de Mas a dar explicaciones por el caso Pallerols, si apoya la petición de comparecencia en la Cámara catalana que registraron ayer el Partit dels Socialistes (PSC) e Iniciativa per Cataluña. Los diputados de la oposición reclaman explicaciones a los consejeros de Presidencia, Francesc Homs, y al de Justicia, Germà Gordó, para que detallen las condiciones en las que se produjo el acuerdo con la fiscalía. Curiosamente ambos consejeros forman parte del sector más soberanista de CDC, el más distanciado de los planteamientos de Duran.

La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, se sumó ayer a la demanda de explicaciones.