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EL FUTURO DE ASTURIAS

Un mes y 21 días de suspense

El pacto en Asturias se ha fraguado en paralelo a una batalla judicial por el escaño 45

El Gobierno amagó con intervenir las cuentas asturianas por el vacío de poder

El acuerdo que ha dado finalmente el Gobierno del Principado de Asturias al PSOE con el apoyo de IU y UPyD ha tardado casi dos meses en fraguarse: exactamente, un mes y 21 días. El pacto ha exigido intensas negociaciones entre los cuatro partidos con representación tras las elecciones del 25 de marzo, que se han reunido incansablemente. Mientras, en los tribunales se ha librado una batalla paralela por el escaño 45 del Parlamento. La demora en el acuerdo político ha provocado incluso un amago del Gobierno de Mariano Rajoy de intervenir las cuentas asturianas. Estas son las claves del laborioso pacto que hoy se ha conocido.

 - El embrollo judicial por el escaño 45

El pasado 11 de mayo el Tribunal Constitucional terminó con el lío judicial a cuenta del escaño 45 en el Parlamento asturiano, después de que Foro decidiera llevar a los tribunales el escrutinio del voto emitido en el exterior. El voto de los asturianos residentes en el extranjero (que se recuenta dos días después del día de las elecciones) concedió un diputado más a los socialistas, lo que provocó que los dos partidos de la derecha (Foro y PP) sumasen el mismo número de escaños (22) que los dos de la izquierda (PSOE e IU), y colocó así a UPyD como llave de Gobierno. El Constitucional atribuyó al final ese voto al PSOE, pero antes el Tribunal Superior de Justicia había ordenado a repetir parte de ese voto dejando vacante el escaño 45 hasta la celebración de los nuevos comicios. El Parlamento asturiano, de hecho, se constituyó con 44 escaños en lugar de con 45.

- La negociación política: el PP llegó a un acuerdo con Cascos

A pesar de que parecía poco probable por las luchas fratricidas, la derecha consiguió llegar al final a un acuerdo, aunque no le haya servido para gobernar.  El PP asturiano dio su brazo a torcer y renunció a su exigencia inicial de que Foro cediera la presidencia de Asturias a la popular Mercedes Fernández como condición inexcusable para llegar a un pacto entre ambos partidos. El PP decidió apoyar a su exsecretario general Francisco Álvarez-Cascos, presidente en funciones de Asturias y máximo dirigente de Foro Asturias Ciudadanos (FAC), pero a condición de que FAC obtuviese antes el respaldo del único diputado de UPyD.

- La última condición de UPyD: la modificación de la ley electoral

UPyD tenía la llave de gobierno y la utilizó para poner sus condiciones. El principal escollo para el pacto entre el partido de Rosa Díez  y el PSOE residía en la demanda de UPyD de que se reformase la ley electoral asturiana para imponer una circunscripción electoral única en vez de las tres ahora existentes. Los socialistas, aunque poco proclives a ello, supeditaban una reforma de este calado institucional a un acuerdo con las demás fuerzas políticas.

- La intervención de las cuentas asturianas

El último episodio llegó a cuenta de la amenaza del Gobierno de intervenir las cuentas públicas de Asturias si no presentaba su plan de ajuste. “Dentro de los planes presentados preocupa especialmente el de Asturias, porque la situación del Gobierno en funciones existente en esa comunidad impide que se adopten compromisos en materia de ingresos y gastos que garanticen el cumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria”, alertó Hacienda en una nota de prensa. Cascos, presidente en funciones, amenazó a su vez con llevar ese asunto también a los tribunales, y se dirigió a la UE remitiendo al vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, su plan financiero.

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