operación campeón

Peritos judiciales tumban el montaje de un empresario contra José Blanco

El Supremo recibe un informe que acredita las mentiras sobre pagos al exministro

El empresario Jorge Dorribo sale de los juzgados de Lugo.
El empresario Jorge Dorribo sale de los juzgados de Lugo.PEDRO AGRELO

El empresario gallego Jorge Dorribo, imputado por corrupción, engañó a la juez de Lugo en su acusación contra el ex ministro de Fomento José Blanco -al que implicó en un delito de cohecho por aceptar supuestamente 200.000 euros a cambio de un trato de favor-, según el informe pericial encargado por la propia magistrada. El perito judicial de la Agencia Tributaria José Antonio Morín Ramos firma el informe incorporado al sumario abierto contra Blanco en el Tribunal Supremo, donde sostiene que la versión de Dorribo ante la juez —la tercera que daba en menos de dos meses— es falsa.

El empresario gallego aseguró que había sacado el dinero de una cuenta de Andorra para pagar al ministro. El perito judicial ha analizado las cuentas bancarias de Dorribo y concluye: “La aludida transferencia de Andorra es ajena e independiente del supuesto pago realizado en España. La trasferencia es realizada, junto con otras entregas de dinero, para poder levantar la quiebra que pesaba sobre la farmaceútica Elisa Muxella Molins, en cumplimiento del contrato firmado con ella”.

El perito, que también ha investigado el resto de cuentas de Dorribo y de sus empresas, prosigue: “Ni se ha detectado en la contabilidad de la sociedad española Laboratorios Asociados Nupel el registro del supuesto pago; las cuentas de tesorería (Caja y Bancos) no registran la salida de fondos suficiente que posibilitase, aún hipotéticamente, dicha aplicación, con lo que de ser cierto el pago habría sido efectuado en efectivo y con fondos de origen desconocido, lo que imposibilitaría su verificación y seguimiento”.

La juez de Lugo Estela San José, que instruía este caso y tomó declaración a Dorribo en tres ocasiones con tres versionies distintas de los hechos remitió una exposición razonada sobre las indicios de delito que pesaban contra el ministro Blanco el día antes al comienzo de la pasada campaña electoral del 20-N. La juez no esperó a conocer el contenido del informe pericial que ella misma había encargado. El fiscal le advirtió que antes de remitir la causa al Supremo, esperara a recibir un informe pericial “que podría arrojar luz a los hechos”. Pero la juez contestó: “No se comparte dicha tesis dado que la pericial, por razones obvias, en modo alguno se refería a la actividad presuntamente delictiva del aforado”.

Ahora, el informe pericial ha probado que las versiones que facilitó Dorribo a la juez eran falsas, pese a lo cual el caso está en el Supremo y el ex ministro, imputado.

El PP cargó contra Blanco fiándose de informaciones falsas que aparecieron en El Mundo sobre la primera confesión del empresario gallego a la juez, en agosto de 2011. En esas informaciones se hacía referencia a una supuesta declaración de Dorribo sobre José Blanco que no se había producido en esos términos. El empresario tuvo que pedir declarar de nuevo para que su testimonio se aproximase a lo publicado en El Mundo. Además, resultó falso, según el perito.

“Mi coche, con escolta, es el lugar menos íntimo para hablar”

El ex ministro José Blanco negó ante el magistrado del Supremo José Ramón Soriano que hubiera cobrado del empresario gallego Jorge Dorribo y declaró que nunca hizo gestiones ni intermedió para favorecer los negocios del farmaceútico.

En relación con su encuentro en una gasolinera con Dorribo, donde este empresario sitúa el momento del pago de 200.000 euros al ex ministro a cambio de favores, Blanco lo explicó así ante el magistrado: “Mis escoltas se habían citado con la Guardia Civil para que les acompañasen. En la gasolinera me estaba esperando mi primo, el señor Dorribo y otra persona que era de una cooperativa de farmacia. Entramos a la cafetería del área de servicio. Al concluir el café, el señor Dorribo se subió al coche por indicación mía, pero era un coche del PSOE no del ministerio de Fomento. En el coche iba el conductor y uno de mis escoltas. Creo que es el lugar menos íntimo para hablar con alguien dado que había dos personas más dentro del coche”. Blanco aseguró que habla con muchos empresarios gallegos y reconoció que a veces responde a distintas peticiones que “lo mirará”. “La responsabilidad de un administrador público es agilizar los procesos y facilitar sobre todo cuando se trata de crear empleo”

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