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“Ninguna Administración pidió a Nóos justificación de los fondos”

El contable y el asesor fiscal apuntalan la tesis de la fiscalía

Miguel Tejeiro (derecha) junto a su abogado tras prestar declaración el sábado ante el juez. Ampliar foto
Miguel Tejeiro (derecha) junto a su abogado tras prestar declaración el sábado ante el juez.

La trama del instituto Nóos de Iñaki Urdangarin y Diego Torres manejó 5,3 millones de euros de fondos oficiales, pero “ninguna Administración le pidió justificación de los fondos recibidos”. Lo reconoció ante el juez José Castro el contable del magma empresarial, Marco Tejeiro, que declaró la noche del sábado como imputado, al igual que el asesor fiscal, su hermano Miguel. Este señaló “que no tiene conocimiento [de] si los fondos recibidos eran o no a justificar”.

En sus declaraciones, la Fiscalía Anticorrupción ve sustentada su acusación central de malversación, falsedad y fraude. En los eventos millonarios de los dos Fórum Illes Balears y los tres Summit de Valencia, entre 2004 y 2006, Nóos no justificó la inversión, ni rindió cuentas de gastos y estos eran, en parte, falsos. Nadie del Gobierno balear de Jaume Matas ni de la Generalitat de Francisco Camps se preocupó de recabar la justificación. Marco Tejeiro apuntó que sí les pidieron datos del proyecto fallido de los Juegos Europeos de Valencia, aunque “no [se] los proporcionaron”.

Los hermanos Marco y Miguel —cuñados de Diego Torres, que no declaró— se presentaron como fieles empleados que se limitaban a cumplir órdenes del duque de Palma y de Torres. Así, anotaban las facturas que les pasaban y cuadraban balances de empresas y proyectos. Nóos movió en siete años más de 10 millones, la mitad donaciones de privados. Distintas empresas de Torres y Urdangarin facturaron internamente, por servicios ficticios, entre medio millón y un millón al año.

El contable, Marco, dijo que “las únicas facturas que comprobaba eran las de material de oficina” y que sobre otras “no comprobó si los servicios se habían hecho” porque la entrega de Torres las validaba. Miguel, experto tributario, reiteró al juez que se “limitaba” a efectuar los apuntes y balances con la documentación sin preguntarse “qué pretenden sus emisores”.

En las declaraciones emergió el asunto de los “multiempleados” de Urdangarin y Torres. Marco admitió que trabajó para Nóos, Virtual y Shiriamasu, aunque ignora “las razones de ese trasiego”. El imputado admitió la creación de sociedades para “facturar a través de ellas” y afirmó que no le resulta extraño el cruce de facturas entre sociedades de Nóos, ya que “era frecuente que personal de distintas empresas trabajara para un mismo proyecto”. Su hermano Miguel reconoció que “no había manera de distinguir qué parte era de una empresa y cuál de otra” y justificó la multiplicación de sociedades en que Torres quería “separar sus asuntos”. Por consejo suyo, Urdangarin y su socio compraron tres inmuebles en Palma para pagar menos por el impuesto de sociedades.

El abogado experto en fiscalidad Salvador Trinxet, también imputado, admitió que el duque de Palma y Torres le encargaron crear dos sociedades, “una en Belice y otra en Reino Unido”; esta última, con el nombre De Goes. La Fiscalía cree que se trata de dos sociedades pantalla que sirvieron para sacar de España 470.000 euros. Trinxet detalló el mecanismo empresarial, que implicó la apertura de dos cuentas corrientes en Luxemburgo, cuyo objetivo era hacer circular el dinero. En su declaración, Marco dijo ignorar cómo es posible que una empresa como De Goes, con unos gastos mensuales de 200 euros, llegase a facturar 420.000 euros.