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Patxi López reclama un “nuevo rumbo” sin personalismos

“No hemos venido a buscar poder personal ni a dárselo a la nueva dirección”, afirma el 'lehendakari'

Patxi Lopez saluda a Manuel Chaves durante un receso Congreso. Ampliar foto
Patxi Lopez saluda a Manuel Chaves durante un receso Congreso. EFE

El lehendakari Patxi López ha realizado un encendido discurso ante sus compañeros de partido para defender la necesidad de “definir un nuevo rumbo”, superar la derrota y dar soluciones y respuestas a “millones de ciudadanos progresistas”, a quienes ha asegurado que les deben un resultado positivo de este congreso. López no ha mostrado ningún apoyo explícito a ninguno de los dos candidatos durante su intervención y ha advertido que el futuro del PSOE no pasa por los personalismos.

Las palabras de López no dejan lugar a dudas sobre cuál es su intención en este congreso, al que los socialistas vascos acuden con 22 delegados. “No hemos venido a buscar poder personal ni a dar poder a la nueva dirección, hemos venido a dar a la nueva dirección trabajo y responsabilidad, a definir por dónde comenzamos a caminar. Se lo debemos a los millones de progresistas de este país”. Fuentes de la delegación vasca han negado que Patxi López, quien avaló la candidatura de Rubalcaba, vaya a formar parte de la ejecutiva federal, gane quien gane este sábado las elecciones a la secretaría general. Igualmente, el consejero de Interior del Gobierno vasco, Rodolfo Ares, ha rechazado que vaya a ocupar la secretaría de Organización federal si sale elegido Rubalcaba.

El lehendakari, aunque no ha eludido la autocrítica, ha comenzado intentando reivindicar el orgullo del partido. Ha aludido a la historia, a Pablo Iglesias y a Suresnes, el congreso celebrado en Francia en 1974. Pero también ha destacado que el PSOE ha “dirigido la mayor trasformación de España en toda su historia”.

Pero López ha resaltado también que esta misma formación a la que defiende ha sufrido en las pasadas elecciones generales “la mayor derrota de la democracia” y ha “perdido la confianza de millones de españoles”. “Algo hemos hecho mal”, ha afirmado ante sus compañeros.

El lehendakari, cuando todavía resonaban las palabras de despedida de Zapatero, se ha negado a identificar un único culpable y ha preferido hablar de responsabilidad colectiva.

Entre las causas de la pérdida de confianza de la ciudadanía, ha destacado la situación laboral y financiera. “Hemos perdido el control ciudadano de la economía para caer en manos de especuladores. Hemos olvidado que la economía debe servir a la gente”, ha asegurado para insistir en reclamar “un nuevo rumbo”, “decir no a los poderes sin rostro” y “recuperar la confianza de la gente convirtiendo la política en el poder de quienes no tienen poder”.

El lehendakari se ha sumado también a la encendida defensa del Estado de bienestar que por la mañana expusieron el secretario de Organización, Marcelino Iglesias, el presidente socialista, Manuel Chaves, o el secretario general del PSOE andaluz, José Antonio Griñán. En este sentido, ha exigido el rechazo rotundo a las “políticas que se hagan a costa de abandonar a los vulnerables” o de seguir destruyendo empleo. “Así no solo no saldremos de la crisis, sino que nos hundiremos todos”, ha afirmado

Este tiene que ser, según el dirigente vasco, el sello diferenciador del PSOE frente a otros partidos y, en particular, frente a la “derecha”. “Lo que nos distingue es la actitud moral ante las injusticias. Nuestra política, firme de principios y valores, tiene ideales y sentimientos”, ha afirmado.

El mensaje del lehendakari sobre el objetivo del congreso socialista ha sido claro: “A nosotros nos corresponde hacer o no hacer, definir un nuevo rumbo o quedarnos abatidos en la derrota”. Ha afirmado que se lo deben a sus votantes y a quienes lo fueron y están a la espera de que el PSOE vuelva a ser una “herramienta de transformación social”.