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El PP aumenta la presión sobre Mas por el ‘no’ de CiU a Rajoy en la investidura

La posición de Duran en la investidura provoca la reacción crítica de sus 'socios' en Cataluña

El diputado del PNV Emilio Olabarria charla con la presidenta del PP en Cataluña, Alicia Sanchez Camacho. EFE

El matrimonio de conveniencia que Convergència i Unió y el Partido Popular han mantenido en Cataluña el último año sufrió ayer un nuevo bache con la negativa de CiU a apoyar la investidura de Mariano Rajoy. El PP no escondió su malestar con la actitud de Josep Antoni Duran i Lleida y le acusó de estar “perjudicando a Cataluña”, insinuando que el nuevo Gobierno podría tener a partir de ahora una actitud hostil hacia esta comunidad. Antes de un mes se sabrá si el enfado del PP catalán es real o simple gesticulación.

Los Presupuestos que ayer presentó la Generalitat para 2012 tendrán la primera votación en la Cámara catalana el próximo 18 de enero, y hasta ahora todos daban por hecha la abstención del PP, lo que permitía sacar las cuentas adelante.

El portavoz del PP de Cataluña, Enric Millo, fue el encargado de ponerle cara al enfado de su partido, aunque en ningún momento dio por rota la posibilidad de entendimiento con CiU. Dijo ver con “perplejidad, sorpresa e incomprensión” el voto negativo de CiU a la investidura de Rajoy y concluyó que “los ganadores de las elecciones en Cataluña hoy se alinean con los perdedores de las elecciones en España”, en alusión a la coincidencia de CiU y el PSOE en oponerse a la investidura del líder del PP.

Pero el tono de Millo cambió al ser preguntado por si el PP piensa tumbar las cuentas de Artur Mas como represalia. “La política catalana tiene vida propia”, dijo, y se arrogó la actitud “responsable” que dice echar en falta en Convergència i Unió. Millo sí dijo que su partido hoy por hoy “no descarta” una enmienda a la totalidad a los Presupuestos, y que “de entrada” el PP catalán no comparte la medida de cobrar un euro por receta médica, porque ello “supone un agravio comparativo entre los catalanes y el resto de los españoles”.

El dirigente popular aseguró que su partido solo comenzará a negociar con CiU los Presupuestos para 2012 cuando considere que se cumplen los compromisos que el Gobierno autónomo alcanzó con su partido a cambio de la abstención de los populares a las cuentas de 2011.

Lo que CiU ya da por descontado es algún tipo de pataleta del PP en el Parlamento catalán en la larga sesión que hoy comienza y que se prolongará hasta mañana. Se debaten las cinco leyes ómnibus con las que CiU pretende hacer borrón y cuenta nueva al laberinto burocrático de la Generalitat. Para aprobarlas necesita apoyos de PP o PSC, y todos llegan al debate final con decenas de enmiendas vivas. O sea, que fácilmente el PP podría hoy darle un disgusto a Mas si así se lo propone.

Además el PP intentará echarle en cara al presidente de la Generalitat su actitud “irresponsable”. Ayer ya buscaba grietas entre los dos socios de la federación Convergència i Unió. “A quienes gobiernan en Cataluña no les favorece ponerse en contra al Gobierno central porque en algún momento les van a necesitar”, advertían fuentes del PP. Pero los diputados y dirigentes de CiU consultados, tanto en Madrid como en Barcelona, insistieron en que en todo momento hubo plena sintonía entre Artur Mas y Josep Antoni Duran i Lleida para votar en contra de la investidura. “La actitud de Rajoy sobre el pacto fiscal no nos dejaba otra opción”, insistieron. Eso sí, en una suerte de disculpa ante el PP, Duran reiteró que él acudió al debate con ganas de abstenerse. Todo por no cerrar las puertas a una colaboración que se adivina inevitable.