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La Generalitat enfría las expectativas sobre el impuesto de grandes fortunas

El presidente catalán pide a los ricos que arrimen el hombro contra la crisis

El presidente del Grupo Socialista en el Parlamento catalán, Joaquim Nadal, junto a Mas. Ampliar foto
El presidente del Grupo Socialista en el Parlamento catalán, Joaquim Nadal, junto a Mas. EFE

El Gobierno catalán aguó ayer cualquier expectativa sobre el impuesto para las grandes fortunas que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, defendió el martes cuando intentaba acallar las voces que le acusan de hacer regalos fiscales a los ricos mientras recorta los servicios sociales. En el discurso del presidente, la creación de este impuesto sigue siendo una prioridad, pero el consejero de Economía, Andreu Mas Colell, dejó claro que la Generalitat no quiere enfrentarse al dilema de subir impuestos a los ricos. Lo deseable, dijo, sería crear un impuesto en toda Europa, pero si esto no es posible, la Generalitat cree “accesible” aprobar una ley que cree “un impuesto a nivel español” para grandes fortunas.

Pese a que la Generalitat no contempla por ahora crear el impuesto, Mas aseguró en la segunda jornada del debate de política general que se celebra en el Parlamento catalán que sería una herramienta útil para hacer “pedagogía” de que los grandes patrimonios deben arrimar el hombro en tiempos de crisis. Eso sí, dejó claro que “ni este impuesto, ni el de patrimonio servirán para aumentar sensiblemente la recaudación”.

Mas no consiguió que este anuncio le acercara a los partidos de la izquierda en un momento en que requiere de apoyos externos para negociar los Presupuestos. El jefe de filas socialista, Joaquim Nadal, aseguró que su partido es favorable a cualquier medida que sirva para generar recursos para las arcas públicas, pero recordó a Mas que CiU se abstuvo en la votación para reinstaurar el impuesto de patrimonio y que los nacionalistas eliminaron lo poco que quedaba de impuesto de sucesiones nada más llegar a la Generalitat. Nadal acusó a Mas de buscar la “inmolación” de los sectores más débiles con esta política combinada con los recortes sociales. Por eso le pidió reinstaurar todo el impuesto de sucesiones.

El presidente de la Generalitat tampoco halló gran receptividad en Esquerra Republicana en relación al impuesto. El presidente del grupo de ERC, Joan Puigcercós, dudó de la efectividad de la tasa por el tiempo que llevaría crearla y le recomendó recuperar el impuesto de sucesiones y subir el IRPF a las rentas más altas. La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, aseguró que la vía para salir de la crisis no es subir impuestos.

Lo que también ha quedado claro tras dos días de intervenciones de Mas es que no tiene intención de dar marcha atrás a ningún recorte, y defiende que estos van encaminados a salvaguardar el Estado de bienestar. El personal sanitario y educativo no cree que se esté ayudando a los servicios básicos. Los sindicatos de enseñanza alertan de que no puede haber la misma calidad en un curso con 21.000 alumnos más que hace un año.

Para Antoni Gallego, secretario general del sindicato de médicos de Cataluña, “es indudable que los recortes tienen efecto directo en la calidad asistencial”. El problema, cree Montserrat Peña, secretaria autonómica del sindicato de enfermería Satse, es que el Gobierno “solo mira números desde un despacho y eso es un error en sanidad”.