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Castilla-La Mancha no permitirá un solo cierre de las farmacias

El Ejecutivo de Cospedal amenaza con cambiar las reglas del juego y reformar la ley si sigue el pulso por los impagos

El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz. Ampliar foto
El consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, José Ignacio Echániz. EFE

El Gobierno de Castilla-La Mancha, que dirige la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, no solo no autorizará el cierre temporal que casi 500 farmacias de Ciudad Real, Guadalajara y Toledo solicitaron el pasado 12 de agosto, sino que ha advertido a los farmacéuticos que está dispuesto a “cambiar las reglas del juego” si continúan desafiando a la Junta. El consejero de Sanidad, José Ignacio Echániz, anunció ayer que, además de las sanciones por el paro del pasado 11 de agosto, que fue seguido por un 90% de los boticarios, la Junta adoptará “todas las medidas preventivas” que sean necesarias para garantizar el acceso a los medicamentos. Echániz está dispuesto incluso a cambiar la ley que regula el gremio en Castilla-La Mancha y no descarta liberalizar el sector.

La Junta parece tener claras las medidas para contrarrestar el pulso de las farmacias, pero no aporta alternativas para resolver el conflicto. El Gobierno de Cospedal insiste en que no tiene dinero para pagar los más de 125 millones de euros que adeuda ya a los farmacéuticos y les anima a seguir el ejemplo de otros 200 colegas que, asegura, se han adherido a una línea de crédito negociada por la Junta para financiar la compra de medicamentos hasta enero, cuando estará listo el plan de pagos “con las garantías de cómo y cuándo se van a ir saldando las deudas”.

Echániz ha amenazado a los boticarios con liberalizar el sector

Los Colegios de Farmacéuticos no entienden que el consejero se niegue a adelantar ese plan de pagos, algo que les facilitaría la posibilidad de pedir préstamos. La presidenta del Colegio de Toledo, Dolores Espinosa, confirmó ayer a EL PAÍS que no existe ninguna línea de crédito concreta avalada por la Junta y explicó que cada uno de ellos debe negociar individualmente cómo obtiene dinero del banco. Espinosa reconoció que los intereses, —al 4,9%, “si se consigue convenir esa cifra”— son “razonables”, pero recalca que en Murcia los asume la Administración, algo que no ocurre en Castilla-La Mancha. Los farmacéuticos demandan de la Junta medidas que les permitan “financiarse globalmente” y no de manera individual. Espinosa afirmó que tiene constancia de que al menos a 10 farmacias de la provincia de Toledo ya le han denegado los créditos.

Echániz no vaciló en exigir a los boticarios que sean “corresponsables” con otros colectivos que, como el suyo, están sufriendo el mismo problema de retrasos en los pagos. Incluso reclamó al sector cooperativo y colegial “solidaridad” con las boticas más pequeñas. No explicó, sin embargo, cómo piensa la Junta aliviar las dificultades de ese tipo de farmacias.

Además, Echániz ha escrito un correo electrónico de ocho líneas a la ministra de Sanidad, Leire Pajín. “Te ruego me recibas con carácter de urgencia para que el ministerio que diriges contribuya a resolver un problema generado por un Gobierno regional de tu partido durante los últimos años”.

El ministerio le responde que "asuma su responsabilidad"

Una portavoz del ministerio destacó la disposición de la ministra a reunirse “con quien sea”. Sin embargo, la portavoz recordó que “el conflicto está creado entre la Junta y las farmacias de Castilla-La Mancha”. “En otras comunidades no pasa, y todas tienen problemas”, recordó. Por eso pidió al nuevo Ejecutivo que “asuma sus responsabilidades de Gobierno”.

Con el conflicto enquistado, la situación se está volviendo insostenible en las zonas rurales, donde se concentra la mayoría de las pequeñas farmacias a las que aludió el consejero, y a las que los laboratorios han empezado a no suministrar medicamentos. En Castilla-La Mancha el 25% de las boticas dispensan a municipios de menos de 1.000 habitantes. Espinosa defiende que los Colegios sí son solidario con las pequeñas farmacias y periódicamente sus miembros pagan una cantidad para asegurar que los medicamentos llegan a cualquier punto de la región a través del sistema de cooperativas.

El problema surge cuando quien surte no son cooperativas. Es lo que le ocurre a Julia Martínez, representante de los farmacéuticos rurales de Guadalajara. Ella compra los productos a un almacén porque las cooperativas no se trasladan hasta Villanueva de Alcorón, un municipio con poco más de 100 vecinos, donde ella tiene su farmacia. Debe negociar individualmente la forma de pago y los plazos, como la mayoría de sus colegas, asegura.

Con información de Emilio de Benito.

Datos de un conflicto

Farmacias. En España, el número de farmacias a 31 de diciembre de 2010 era de 21.364. En Castilla-La Mancha había 1.269.

Murcia. Es la primera comunidad que ha dejado de pagar a los farmacéuticos este año. Lo hizo en abril. Los boticarios han pedido créditos por unos 200 millones de euros para mantener sus negocios abiertos hasta octubre.

Baleares. El Gobierno autonómico adeuda unos dos meses a las farmacias (36 millones). En las conversaciones mantenidas les ha pedido que esperen un poco porque hay un déficit de caja, que esperaban solucionar. Los boticarios han aceptado que pague entonces lo que les adeuda.

La Rioja. La deuda es el equivalente a la facturación de un mes (siete millones). De momento, la entidad financiera que tramita los pagos se hace cargo, lo que ha permitido a los boticarios cobrar.

Castilla-La Mancha. Es la comunidad donde la situación está más enconada. La Junta debe el equivalente a dos meses y medio (unos 125 millones), pero ya ha advertido de que no tiene dinero para pagar hasta final de año. Ello aumentará la deuda en otros 250 millones.

Protestas. El 11 de agosto, hubo un paro de un día de las oficinas de las farmacias de Castilla-La Mancha. Para el 4 de septiembre han convocado una manifestación.