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La Generalitat busca cerrar los últimos traspasos antes de las generales

CiU teme que la reunión de hoy con el Gobierno sea un absoluto fracaso

El portavoz en el Congreso de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, habla ante el presidente de Cataluña, Artur Mas. Ampliar foto
El portavoz en el Congreso de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, habla ante el presidente de Cataluña, Artur Mas. Alejandro García, EFE

El Gobierno catalán afronta la reunión de la Comisión bilateral Estado-Generalitat, prevista para hoy, con pocas expectativas de lograr traspasos de calado antes de las próximas elecciones generales. Tras anunciar como un logro la convocatoria de esta reunión la semana pasada, el representante catalán en la comisión, Josep Antoni Duran Lleida, rebajó ayer el tono ante el temor a que acabe en fracaso. Eso sí, Convergència i Unió intentará hacer valer hasta el último momento los últimos apoyos que ha brindado al PSOE en el Congreso.

Entre los asuntos pendientes más avanzados están la transferencia de la gestión de becas y el cambio de titularidad de algunos edificios de la Seguridad Social.

Por si la estrategia finalmente falla, el Gobierno catalán dejó claro al resto de partidos, en una reunión por la tarde, que apenas habrá acuerdos de calado. Según fuentes de la oposición, Duran solo dijo tener cerrada, de momento, una ampliación en el traspaso de las inspecciones de trabajo, competencia que logró el tripartito.

Sobre el cambio de titularidad de los aeropuertos de Girona, Sabadell y Reus, otro de los traspasos en los que la Generalitat tenía esperanzas, el líder de Unió aseguró que no habrá avances. La oposición mostró su estupor ante el poco contenido que se espera de la comisión bilateral.

Duran adelantó, en una conferencia de prensa previa a la reunión de hoy que habrá un acuerdo con el Gobierno sobre la cuantía que el Estado debe a Cataluña por la disposición adicional tercera del Estatuto, referida a inversiones para infraestructuras. Se trata, básicamente, de cuantificar las obras presupuestadas y no ejecutadas. La oposición exigió al Ejecutivo catalán que pugne también por el anticipo del fondo de Competitividad, los 1.350 millones de euros que la Generalitat reclama al Gobierno, y por los traspasos pendientes del Estatuto.

La vicepresidenta catalana, Joana Ortega, se jactó tras el encuentro de la supuesta unidad de los partidos catalanes para reclamar traspasos al Ejecutivo central. El resto de partidos optó por guardar silencio y esperar a conocer el resultado de la comisión bilateral para juzgar su alcance. El escepticismo de la Generalitat era ayer total.