Turismo responsable
Tribuna
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La juventud como centro de la reactivación turística

Cerca de 300 millones de jóvenes viajaron en 2020 por el mundo, pese a la desescalada de la industria durante la pandemia

Viajeros en la isla de Santorini, en Grecia.
Viajeros en la isla de Santorini, en Grecia.LOUIZA VRADI (REUTERS)

No se pueden subrayar lo suficiente los efectos devastadores de la pandemia de la covid-19 en el sector turístico. El hecho de que el mundo se detuviera y el sector tocara fondo desencadenó una seria conversación sobre el verdadero significado de la resiliencia para un sector que desempeña un importante papel como actividad comercial y que tiene un efecto multiplicador para muchas industrias dentro de la economía.

El lado positivo de la pandemia fue la atención que recibió el sector por parte de los gobiernos. Se indagó sobre estrategias para mejorar prácticas en torno al temas como el turismo sostenible y responsable. Sin embargo, los jóvenes quedaron fuera de este debate, aunque podrían ser un pilar que defina el sustento de esta industria.

Cerca de 300 millones de jóvenes viajaron durante el año 2020, generando un valor en el mercado de 320.000 millones de euros, según los datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT). El World Youth Student and Educational (WISE) define el turismo juvenil como una forma de turismo que se realiza por periodos inferiores a un año y que incluye a los viajeros que no van acompañados por sus padres o tutores. Los jóvenes buscan experimentar una nueva cultura y beneficiarse de nuevas oportunidades de aprendizaje en un entorno diferente al cotidiano.

El planeta alberga a unos 1.800 millones de personas de entre 10 y 24 años, la mayor generación de jóvenes de la historia de la humanidad

Esto nos lleva a preguntarnos por qué no estamos involucrando a los jóvenes.

Las comprobaciones de datos estiman que el planeta alberga a unos 1.800 millones de personas de entre 10 y 24 años, la mayor generación de jóvenes de la historia de la humanidad. Además, se prevé que este grupo represente más del 50% de la población mundial en 2030. El reloj sigue corriendo y los líderes mundiales deberían poner en marcha varias iniciativas para situar a la juventud en una posición que garantice la seguridad económica de muchos sectores.

Era comprensible que con el novedoso coronavirus, infligiendo dolores a muchos y destrozando los medios de vida, la conversación se centrara en la resiliencia, la sostenibilidad y quizás la diversidad de productos. El debate sobre la juventud no llegó a la fiesta.

La participación de los jóvenes en los asuntos nacionales e internacionales ha sido mencionada por los gobiernos como los pilares sobre los que gira el futuro de sus países. En muchos casos esto se ha visto como una mera charla y no como un esfuerzo concertado para impulsar esa agenda.

El Secretario General de la OMT, Zurab Pololikashvili, desde el inicio de su mandato en 2018 ha hecho de los asuntos de la juventud un pilar cardinal en el que gira su gestión. La introducción de la liga de estudiantes de la OMT es uno de los muchos proyectos destinados a convertir a los jóvenes en el presente y el futuro del sector. Esta iniciativa permite que los participantes ganen experiencia creando y presentando soluciones innovadoras para los retos que actualmente enfrenta el turismo.

Otras iniciativas, como la Fábrica de Empleos y los Desafíos Innovadores, han sacado a la luz algunos de los mejores cerebros cuyos proyectos pueden hacer del turismo un mejor sector con una plétora de oportunidades laborales.

La Cumbre Mundial de Turismo Juvenil se desarrolló en la ciudad de Sorrento, en Italia en el marco del Día Mundial de la Juventud, Kojo Bentum-Williams, Sorrento
La Cumbre Mundial de Turismo Juvenil se desarrolló en la ciudad de Sorrento, en Italia en el marco del Día Mundial de la Juventud, Kojo Bentum-Williams, SorrentoKojo Bentum-Williams

La Cumbre Mundial del Turismo Juvenil, organizada por la OMT, es la última incorporación al creciente número de eventos dedicados para promover el poder del turismo entre los jóvenes. El evento colocó a 120 chicos y chicas de entre 10 y 24 años en el asiento del conductor y les ofreció una oportunidad para abordar con ministros de turismo, líderes empresariales y representantes de la industria temas espinosos como el turismo de masas, la biodiversidad, la igualdad, la cultura y las políticas en torno al futuro de los viajes y el turismo.

Es bueno que los jóvenes sean el futuro, pero es aún mayor que se les tenga en cuenta en el discurso y la planificación actuales

Comprender las necesidades de los jóvenes ayuda a la industria y a los responsables políticos a desarrollar un plan sólido y ágil. La consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) requiere compromisos sobre la consideración de la juventud en la realización de esta agenda. Como afirmó el delegado de España, Pololikashvili, en una conversación por podcast, “es bueno que los jóvenes sean el futuro, pero es aún mayor que se les tenga en cuenta en el discurso y la planificación actuales”.

El mero nombramiento de jóvenes en puestos de influencia no es suficiente para evaluar el éxito de su compromiso, sino que el camino a seguir debería ser el esfuerzo deliberado por promulgar políticas que hagan que la juventud participe activamente en el diseño del turismo. Esta afirmación fue respaldada por la enviada del Secretario General de las Naciones Unidas para la Juventud, Jayathma Wickramanayake, que subrayó la importancia de los jóvenes como agentes de cambio.

Eventos como este deben repetirse en todo el mundo, no solo como plataforma para que los jóvenes sean escuchados, sino para formar a los próximos profesionales y viajeros. Ejemplo de esto es el plan de gestión denominado Llamamiento a la Acción de Sorrento. Esta iniciativa afirma que “los responsables de la toma de decisiones deben empoderar a los jóvenes, dándoles la oportunidad de expresar sus preocupaciones”, al tiempo que trabajan para “estimular la educación para garantizar viajeros y profesionales responsables”.

Africa Tourism Partners, organizadores de Africa Youth in Tourism Innovation, han defendido a través de numerosos eventos la participación de los jóvenes en el turismo, mientras hacen hincapié en la necesidad de apoyo e impulso al sector. La última edición del evento en Windhoek, la capital de Namibia, fue otro paso de gigante para integrar a los jóvenes en el turismo y aprovechar su potencial para construir un sector resistente y boyante.

Al conmemorar el Día Mundial de la Juventud, sigamos dando a los jóvenes un lugar significativo en un espacio turístico más amplio y asegurémonos de que están equipados con las habilidades necesarias y el apoyo para seguir siendo relevantes para el sector.

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