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Literatura Africana
Tribuna
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Marruecos, más allá de los tópicos y el exotismo

En ‘Al sur de Tánger. Un viaje a las culturas de Marruecos’ Gonzalo Fernández Parrilla muestra un país muy distinto al que se ha quedado anclado en el imaginario español

Gonzalo Fernandez Parrilla
Gonzalo Fernández Parrilla, autor de 'Al sur de Tánger' en Madrid el pasado 3 de abril de 2023.Chema Caballero

Más allá del circuito de las ciudades imperiales, las excursiones al Atlas, las noches en el desierto, el azul de Chauen o las escapadas de fin de semana a Tánger, existe un Marruecos moderno, dinámico y lleno de propuestas culturales. Un territorio por explorar superando el mito de Ketama, los tópicos de ‘bajarse al moro’ o de ‘me han engañado en el zoco’. Sin embargo, la mayoría de los españoles que llegan al país no lo logran ver. En sus cabezas están anclados los estereotipos que durante décadas se han forjado sobre el país. Por eso, la mayoría de los turistas que cruzan el estrecho de Gibraltar no quieren ver otra cosa que el exotismo al que asocian el norte de África y de ahí, que no tengan posibilidad de descubrir lo que hay allí en realidad.

Gonzalo Fernández Parrilla (Nueva York, 1962) hace ya mucho tiempo que aprendió a bucear en el alma marroquí y dejar atrás los clichés. Desde que pisó con 19 años la ciudad de Tánger hasta hoy, ha tenido tiempo de conocer bien a sus gentes y contemplar su evolución. Por eso, este profesor de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad Autónoma de Madrid ha aparcado por un momento sus escritos académicos para adentrarse en una nueva aventura con el objetivo de “llegar a un público más amplio que pudiera interesarse en conocer Marruecos de otra manera y así emprender el viaje a Marruecos con una mochila diferente a la espalda”. “También con la idea de cambiar alguna mentalidad, de cambiar el chip a algunas personas, que sé que no es fácil, pero era una ambición de partida”, explica.

La mayoría de los turistas que cruzan el estrecho de Gibraltar no quieren ver otra cosa que el exotismo al que asocian el norte de África. Sus mentes están cerradas antes de subirse al ferri o al avión

El resultado es Al sur de Tánger. Un viaje a las culturas de Marruecos (La Línea del Horizonte, 2022) que es, en primer lugar, un libro de libros. Se citan unas 150 obras, la mayoría de autores marroquíes y traducidas al castellano, que sirven de apoyo y guía al lector para adentrarse en las distintas realidades del reino alauí: cultura, religión, política o casa real, entre otras. Pero que, igualmente, desvelan que en el país existe una gran producción literaria accesible al público español que va más allá de Mohamed Chukri, Mahi Binebine, Abdelá Taia o Leïla Slimani. Una lista que podría abrir la mente de la persona que viaja a Marruecos, como afirma Fernández Parrilla: “Si a alguien le gustan los libros y cuando va a Hungría se empapa de literatura húngara, ¿por qué no hace lo mismo cuando va a Marruecos?. Esa es para mí la paradoja del turista español y me gustaría cambiarla”.

Pero no es solo literatura lo que rezuma este libro, también contiene música, por ejemplo. Ritmos llenos de mensajes que van mucho más allá de lo folclórico, de los tambores y flautas tocados con el fin de embrollar a los que pasean por la plaza Jemaa el Fna de Marrakech o en los espectáculos organizados para turistas. Igualmente, sus páginas están inundadas de cine, teatro, arte o nuevas propuestas culturales.

El libro es, no cabe duda, mucho más que todo eso. Sin embargo, se define mejor por lo que no es: no es un diario, pero ofrece decenas de pinceladas de la vida del autor y, a medida que se avanza en sus páginas, este se mimetiza con su obra. No es un ensayo, pero explora las diversas aristas del país con un marcado deje académico. No es una novela, no obstante, la ficción y la ironía se enredan entre sus líneas. No es un libro de política ni de historia, y, aun así, explora las relaciones hispano-marroquíes con sus luces y sus sombras. No es un diccionario, pero bucea en las palabras nacidas en el Alándalus (como reivindica Fernández Parrilla que debe escribirse este término), parte intangible del castellano, y que muchas de ellas fueron desterradas con la caída del reino de Granada.

Tampoco es una guía de viajes, a pesar de sugerir formas diferentes de acercarse al país vecino. Por todo eso y mucho más, es difícil de encasillar esta obra que rompe moldes. De ahí que la traductora e intrépida viajera Arancha Mareca lo haya definido como un trenzado de diversos géneros. Un encordado que deja sueltos infinitos hilos de los que el lector tiene licencia para tirar con el objetivo de profundizar mucho más en el presente de Marruecos.

Si a alguien le gustan los libros y cuando va a Hungría se empapa de literatura húngara, por qué no hace lo mismo cuando va a Marruecos. Esa es para mí la paradoja del turista español y me gustaría cambiarla
Gonzalo Fernández Parrilla, escritor

El libro lanza el reto de salirse de las rutas turísticas cuando se recorren los caminos de Marruecos, una invitación basada en la propia experiencia del autor: “Mis primeros viajes fueron viajes en los que recorres muchos sitios y te quedas siempre en la superficie. Y no sé en cuál viaje sería, el cuarto o quinto, estuve en Asilah. Estuve allí dos meses y no salí de allí. Entonces descubrí que entraba en otra dimensión del viaje a Marruecos”.

“Entraba en la dimensión de conocer una ciudad por dentro, de conocer la gente. Me parece que es mucho más interesante ese viaje en profundidad, que el viaje de querer verlo todo y que al final no ves nada ni conoces a nadie. Entonces, yo recomendaría, al que quiera descubrir el verdadero Marruecos, que fuera a un sitio y ahí empezara a conocer gente, viera qué exposiciones o conciertos hay, si hay algún autor del lugar que haya sido traducido al español. Quizás sea esa la manera de cambiar”, sugiere.

Y otra forma de viajar y conocer ese otro Marruecos es también adentrarse en este libro.

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