Ir al contenido
_
_
_
_
Red de redes
Columna

Médicos y pacientes enfrentados en X

El algoritmo fabrica conflictos sobre la atención en Urgencias que la realidad muchas veces desmiente

Entrada de Urgencias del madrileño Hospital La Paz.Andrea Comas

El fluorescente del edificio de delante, vacío, brilla más de noche. Por la mañana también está encendido, pero ni se nota ni da tiempo a reparar en él. La rueda de la vida gira con ímpetu de día; por eso, la luz intermitente prefiere la soledad y el silencio de los hogares durmientes. Cuando todo está callado y a oscuras, el tubo parpadea por la ventana, como un zumbido visual, acompañado de dolores en el pecho, en la mandíbula y en las escápulas, y de una inquietante sensación de asfixia. El joven se preocupa.

A esas horas, lo último que apetece es acercarse a un centro médico. La opción más fácil, siempre desaconsejada, es preguntar a ChatGPT y pasar un rato animado en las redes sociales. Allí el algoritmo vive de sumar miedos y servirlos en un timeline sugerido “para ti”. “El cáncer no es una urgencia, aunque sea algo grave. No se puede diagnosticar en Urgencias. Urgencia es aquello que amenaza la vida antes de 24 horas”, escribe en su perfil de X Topillo de campo (¡!), quien se define como “médico de familia feliz y precozmente retirado, actualmente rentista”. Las respuestas no se hacen esperar. Desde el pasado viernes, Topillo ha cosechado 2,5 millones de visualizaciones, mil retuits, 600 comentarios y 16.000 likes.

Las interacciones se pueden englobar en tres tipos: las personas a quienes sí les detectaron un cáncer en Urgencias (“a mí me diagnosticaron cáncer de pulmón y neumotórax en urgencias. Al centro de salud fui dos veces. Me dijeron que tenía gripe”); quienes recalcan que las listas de espera desesperan… y a veces llegan demasiado tarde (“la cita del neurólogo me la daban para mes y medio (…) Tumor incurable en la cabeza. Urgencias hizo un gran servicio con mi padre, dándole ocho semanas, que de esperar al neurólogo jamás habría tenido”); y los comentarios de los lectores, que matizan el mensaje de Topillo (“aunque el post acierta en que no todos los cánceres son urgencias inmediatas, existen emergencias oncológicas reconocidas que requieren atención urgente”).

El miedo a sufrir una enfermedad late en cada mensaje, igual que las críticas a los médicos que periódicamente afean en X el mal uso que demasiadas personas hacen de las urgencias hospitalarias. El algoritmo caza al vuelo las polémicas entre doctores y pacientes, y los enfrenta en peleas virtuales. Por eso no tarda en sugerir otra entrada en X: “Los MIR ganan solo 326 euros más que un camarero de McDonald’s”. El mensaje pertenece a la cuenta de la revista Redacción Médica y enlaza una noticia sobre las condiciones laborales de los médicos residentes. Con tres millones de visualizaciones, el resumen más elegante del sentir general lo hace @Rainwindroad: “Puedes reivindicar mejores condiciones sin denigrar a otros trabajadores”. Pero la mayoría de los comentarios no lo expresan con tanta consideración.

“No es extraño que el dolor aparezca en momentos de tranquilidad”, relata la doctora de Urgencias del hospital público catalán al que finalmente el joven preocupado decide acudir. Como si dispusiese de todo el tiempo del mundo, se dedica a preguntar y repreguntar al paciente. Ha revisado de arriba abajo el electrocardiograma, y ha ordenado una serie de ejercicios. Para evaluar su estado de salud, quiere conocer rutinas, preocupaciones… El contexto vital de quien tiene delante. “La ansiedad también es física”, sugiere finalmente. Recomienda regresar a Urgencias ante cualquier señal alarmante. “El estudio en profundidad lo harán en consulta, la doctora de cabecera. Aquí no tenemos los medios, ni los profesionales, ni el tiempo”, añade. Una médica de lujo en una sanidad pública estresada. Y un paciente aliviado, tras cuatro horas de espera que no merecen ningún reproche.

El joven no ha vuelto a tener dolor en el pecho. Pero el fluorescente sigue parpadeando.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_