Jumilla y lo de siempre
Lo que la inmigración pone realmente en tela de juicio no es la inseguridad, sino la identidad

Los lugares más peligrosos, inseguros y violentos del mundo no tienen inmigración. Ciudades como Acapulco, Manzanillo o Puerto Príncipe son nacionalmente muy homogéneas. No podía dejar de pensar en este dato mientras veía las cacerías fascistas de Torre Pacheco de hace unas semanas. Pero sería falaz identificar como causa del alto grado de violencia en esas ciudades la ausencia de inmigración. Y si el lector entiende por qué sería falaz, debería comprender fácilmente por qué también lo es el razonamiento inverso: la inmigración no es causa de violencia o inseguridad.
Y es que a Vox y a sus adláteres no les interesa la cuestión de la inseguridad ni el bienestar de los vecinos. Eso es puro oportunismo. La histeria desatada se debe a que lo que la inmigración pone realmente en tela de juicio no es la inseguridad, sino lo de siempre. La identidad. En este caso, la identidad nacional española. La prueba la hemos vuelto a tener hace unos días. A raíz de la prohibición del ayuntamiento de Jumilla, en manos del PP, de dos celebraciones musulmanas en espacios públicos, Santiago Abascal, líder de Vox, dijo que “hay que proteger los espacios públicos de prácticas ajenas a nuestra cultura”.
Yo, en materia de celebraciones religiosas y culturales, oscilo entre dos posiciones opuestas. O bien prohibiría cualquier tipo de manifestación religiosa o cultural en el espacio público, incluidas desde luego “las nuestras”, o bien las permitiría todas, igualando “las nuestras” a las de “los otros”. Ambas ideas tienen inconvenientes serios y yo no termino de decidirme. Unos días me despierto un poco afrancesado y otros más bien agringado, supongo. De lo único de lo que estoy seguro es de que “nuestra cultura” no merece ningún trato privilegiado en el espacio público por ser la nuestra. O lo que es lo mismo: no sé qué soy, pero sé que no soy nacionalista. Y es que, como decía Hannah Arendt por carta a Gershom Scholem, “existe un peligro real de que a un nacionalista coherente no le quede otra opción que convertirse en un racista”. Abascal, Sílvia Orriols —alcaldesa de Ripoll— y sus imitadores solo son nacionalistas coherentes. Y los llamados nacionalistas moderados, tanto los catalanes como los españoles, no son en realidad moderados. Son, y solo de vez en cuando, nacionalistas incoherentes.
Pocas cosas han resultado más devastadoras para la humanidad que las políticas destinadas a preservar las identidades nacionales. En su nombre se han cometido pogromos, atentados, ocupaciones y otras ignominias. Por eso resulta infame ese discurso que intenta calmar a los nacionalistas —tanto a los coherentes como a los incoherentes— afirmando que la identidad nacional no está en peligro por la inmigración. Lo que habría que hacer, más bien, es celebrar que se atisbe la feliz desaparición de las identidades nacionales.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.
Más información
Archivado En
Últimas noticias
Delcy Rodríguez llama a la cooperación con Estados Unidos mientras Trump exige “acceso a todo” en Venezuela
El capital con responsabilidad social le da un respiro a la crisis de la inversión extranjera en Colombia
La geopolítica de los mercaderes imperiales
Colombia contiene el aliento a la espera de una resolución en Venezuela
Lo más visto
- Última hora de Nicolás Maduro detenido y el ataque de EE UU a Venezuela, en directo | Trump vaticina que Cuba “está a punto de caer”
- El ataque de Estados Unidos a Venezuela amenaza con provocar una nueva subida del precio del petróleo
- El puto amo
- Rusia muestra su “solidaridad” con Venezuela pero descarta actuar en defensa de su aliado
- Un topo en el corazón del régimen: un agente de la CIA en el Gobierno fue clave para capturar a Maduro






























































