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Cartas a la Directora
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

El valle llora: adiós, tío Iván

Los lectores escriben sobre la muerte de cinco mineros en Asturias, el “patriotismo” de Vox, y la falta de financiación de la Universidad pública, y la pérdida de un padre

Varias personas transportan los féretros de los mineros fallecidos en Asturias durante el funeral, en el Polideportivo de Villablino, el pasado 2 de abril, en Villablino (Asturias).

El valle está de luto. Cinco almas, una de ellas tú, tío Iván. Inesperada y desgarradora, una hiel envuelve nuestros corazones. ¿Cuándo dejaremos de sufrir? Como el frío y la humedad que empapaban vuestros alientos, acompañando vuestros esfuerzos en la oscuridad. La familia minera está marcada, siempre lo ha estado. Se han abierto cicatrices y se han destrozado esperanzas. Por vosotros, recordaremos la belleza intrínseca de nuestras raíces, la crueldad de nuestra tierra y la futilidad de nuestro tiempo. El dolor es amargo y lacerante. Ser hija de minero, nieta de minero y sobrina de minero moldea el carácter. Nos acompaña la pérdida, el miedo y la solemnidad. Nos hace duros, atemporales, fieros. Tío Iván: has sido sacrificio, lealtad, orgullo y seguridad. Tu esencia era fortaleza, dedicación, arduo esfuerzo. Has cedido todo, el precio es demasiado alto, y no lo olvidaremos. Tu sangre, tu conciencia, tu amor, tus sueños y tu luz no desaparecerán. Si encuentro paz, es porque sé que te han despedido como mereces. Vuestros nombres e historias retumbarán en territorios de ultramar, nos encargaremos de ello.

Eva Armindo Rivero. Gijón

Patriotas de pacotilla

Siempre lo había intuido, el patriotismo fetichista basado en el abuso de los símbolos de España y la adulteración de su historia, no era más que el recipiente de un contenido reaccionario y xenófobo. Sí, me refiero a Vox y a sus seguidores, a los que Trump y sus desvaríos ha dejado en la desnudez de su miseria ideológica. No es comprensible que los paladines de la españolidad defiendan a un sujeto que ataca a su idioma, su cultura y su comercio. Sólo falta que nos agreda militarmente y lo sigan defendiendo, todo es posible con esa tropa.

Pablo De Vera Moreno. Madrid

Decadencia en potencia

Nueve de la mañana en la Facultad de Ciencias de la Información, voy al baño a rellenar agua y no funciona el grifo. No hay agua. Bajo a la cafetería y está cerrada, trozos de hormigón en el suelo. No hay techo. Sin la universidad pública no tiene sentido el Estado de bienestar. Por favor más financiación y menos recortes. Sin cultura, profesores y educación no somos nada como sociedad.

Marta Pérez de las Bacas Sánchez. Madrid

Perder a un padre

Tengo 24 años y este viernes 4 de abril hace un mes que falleció mi padre. Recuerdo que lo que más me extrañó los días siguientes a su muerte fue que no se parara el mundo. Que todos siguieran con sus vidas, que tuviera que volver a trabajar, que el tiempo siguiera pasando. Me sentía traicionada. ¿Cómo era posible, si se había muerto mi padre? Sabía que algún día ocurriría, que mis mentores fallecerían y quedaría huérfana en esta vida, pero nunca habría imaginado el dolor que se siente. Es un dolor físico en lo más profundo del pecho, en el alma. Quien lo ha vivido, lo sabe. Quiero aprovechar esta carta para mandar un abrazo enorme a todos aquellos quienes han perdido a uno de sus padres. También se la dedico a Francisco Javier, mi papá, quien leía siempre este periódico y me enseñó el placer del diario por las mañanas. Te recordaré y te amaré siempre.

Sara Martínez González. Granada

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