_
_
_
_
Columna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Burdo

Yo creía que en el instante en que Rocío Monasterio intentó colar un documento falso, ya estaba delinquiendo, pero los jueces han dictaminado que no

Almudena Grandes
Rocio Monasterio
Rocío Monasterio en la toma de posesión de Isabel Díaz Ayuso como presidenta de la Comunidad de Madrid.Sergio R. Moreno (GTRES)
Más información
Desestimada la querella contra Monasterio por falsedad porque era “tan burda” que no podía dar lugar a error

Aclaro una vez más que no he estudiado Derecho, pero sé leer y, modestia aparte, razonar. Con ese bagaje, la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que ha absuelto a Rocío Monasterio del delito de falsedad en documento público, porque la falsificación del visado de aparejador que adjuntó a la documentación, auténtica, de una obra, auténtica, era tan burda que no podía engañar a nadie, me ha dejado estupefacta. Yo creía que en el instante en que Monasterio intentó colar un documento falso, ya estaba delinquiendo, pero los jueces han dictaminado que no. En realidad, han premiado la chapuza, la incapacidad técnica de la acusada para fabricar una falsificación de calidad, sin tener en cuenta la intención de engañar que la movió a presentar ese documento, burdo o no. La argumentación me habría parecido incomprensible siempre, pero la encuentro aún más exótica ahora, mientras el partido de Monasterio, y otros, intentan presentar recursos contra el indulto a los independentistas presos porque, en algún momento, dijeron ante un micrófono que lo volverían a hacer. Yo diría que decir es siempre menos grave que hacer, pero vete a saber. En cualquier caso, los jueces deberían tener más en cuenta la comprensión lectora y la capacidad de razonar de la ciudadanía. Porque la extravagancia promueve la extravagancia, y de la misma manera que ellos perdonan las falsificaciones de mala calidad porque son burdas, los ciudadanos estamos en el derecho de sospechar e, incluso, de aseverar, cuáles son los verdaderos motivos de que el PP se niegue una y otra vez a renovar el CGPJ. De momento, quienes estén pensando en cometer un delito en España ya han aprendido algo. Cuánto más chapucero sea su método, tanto mejor.

Haz que tu opinión importe, no te pierdas nada.
SIGUE LEYENDO

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Almudena Grandes
Madrid 1960-2021. Escritora y columnista, publicó su primera novela en 1989. Desde entonces, mantuvo el contacto con los lectores a través de los libros y sus columnas de opinión. En 2018 recibió el Premio Nacional de Narrativa.

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_