Columna
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Europeísmo es marcar límites a China

Ha calado la idea de que sin una relación política óptima con Pekín no se pueden hacer negocios. No tiene por qué ser así

El presidente chino Xi Jinping en la ceremonia inaugural de la sesión legislativa anual.
El presidente chino Xi Jinping en la ceremonia inaugural de la sesión legislativa anual.WANG ZHAO / AFP

Llevamos más de una década escuchando que Europa tiene que hablarle a China con voz propia. Es decir, hacer valer sus intereses y no autocensurarse por miedo a perder oportunidades comerciales. Esa sería la manera más inteligente de afrontar la pospandemia. Pekín está colocando sus fichas para ocupar el mayor espacio posible en el mundo, y es ahora cuando Bruselas debería asumir el riesgo de marcar sus líneas rojas. Europeísmo es evitar que otros tomen el control de sectores estratégicos, y también proteger una determinada forma de mirar....

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