EE UU envía un centenar de soldados a Nigeria para apoyar a su Gobierno en la lucha contra el yihadismo
Las Fuerzas Armadas del país africano matan a Abou Aisha, uno de los jefes del grupo terrorista Estado Islámico en el noreste


Unos 100 militares estadounidenses se han desplazado a Nigeria con el objetivo de contribuir a la formación del ejército de este país africano en la lucha contra el yihadismo y la delincuencia protagonizada por grupos armados que se extiende por su territorio, sobre todo por el norte. Así lo anunció este lunes en un comunicado el general de brigada Samaila Uba, portavoz del Ministerio de Defensa nigeriano, que explicó que dicho despliegue se produce a petición del propio Gobierno del país. Los soldados, que no participarán en operaciones sobre el terreno y se centrarán en tareas de adiestramiento, aterrizaron en el aeropuerto de Bauchi, en el noreste del país, aunque no se ha informado de su ubicación exacta por motivos de seguridad.
Según el comunicado firmado por Uba, los objetivos de los militares estadounidenses serán “entrenamiento, apoyo técnico e intercambio de información de inteligencia” destinados al ejército nigeriano. Hace dos semanas, el general Dagvin Anderson, máximo responsable del Comando África estadounidense (Africom), ya había anunciado el envío de tropas a Nigeria, aunque sin precisar su número.
El pasado 25 de diciembre, el ejército estadounidense bombardeó posiciones de terroristas vinculados al grupo terrorista Estado Islámico en el Estado de Sokoto, en el noroeste del país. Dicho ataque, en coordinación con las Fuerzas Armadas nigerianas, se produjo después de que el presidente norteamericano Donald Trump acusara a las autoridades locales de inacción ante el supuesto “genocidio cristiano” en su territorio. El Gobierno nigeriano y el propio presidente del país, Bola Tinubu, negaron dichas acusaciones y defendieron que las víctimas de las masacres y la violencia que afecta a Nigeria son de diversas confesiones religiosas, no solo cristianas.
Tras esta crisis diplomática, Nigeria se ha mostrado más que dispuesta a aceptar la ayuda estadounidense en materia de defensa y seguridad. El país está inmerso desde hace dos décadas en una espiral de violencia protagonizada por grupos yihadistas, sobre todo Boko Haram, la Provincia de Estado Islámico de África Occidental (Iswap, por sus siglas en inglés) y Lakurawa, así como por bandas de delincuentes que se dedican al asesinato, la extorsión, el secuestro y el pillaje y que operan sobre todo en los Estados del norte. La inseguridad, que se expresa principalmente en forma de masacres y secuestros, se ha incrementado en los últimos cinco años y se ha extendido por prácticamente la mitad del país.
Los tres últimos presidentes nigerianos, Goodluck Jonathan, Muhammadu Buhari y el propio Tinubu, se han enfrentado con escaso éxito al aumento de la violencia y los ciudadanos han expresado en múltiples ocasiones su hartazgo por la inseguridad, tanto en redes sociales como en manifestaciones callejeras.
Ataques recientes
Uno de los últimos ataques se produjo el pasado 14 de febrero en el Estado de Níger, cuando decenas de hombres armados llegados en motocicletas asesinaron a unas 46 personas y secuestraron a al menos un centenar. El pasado 3 de febrero, presuntos yihadistas asesinaron a unas 200 personas en el Estado de Kwara, en uno de los ataques más sangrientos este año.
Por otra parte, el ejército nigeriano mató este sábado a Abou Aisha, uno de los jefes de Iswap, durante un enfrentamiento con los terroristas en las localidades de Pulka y Mandaragirau, en el Estado de Borno, según informó este lunes el general Uba. “Informaciones de inteligencia fiables indican que los terroristas sufrieron numerosas bajas, incluida la de un comandante senior identificado como Abou Aisha, quien sufrió una herida fatal por un disparo en el cuello, así como significativas pérdidas de armas y equipamiento”, dijo el portavoz de Defensa.
Los terroristas lanzaron un ataque coordinado desde el bosque de Sambisa, donde se encuentran algunas de sus bases principales, pero se encontraron con la respuesta del ejército, que también sufrió algunas bajas, añadió Uba sin especificar su número.
Iswap, que mantiene vínculos con el Estado Islámico, opera sobre todo en el Estado de Borno y en el lago Chad, fronterizo con Níger, Camerún y Chad. En 2021, este grupo terrorista fue responsable de la muerte de Abubakar Shekau, jefe de Boko Haram, después de lo cual absorbió a muchos de sus militantes. Su presunto líder es Abu Musab al Barnawi. Hace cinco años, diversas fuentes aseguraron que había sido asesinado, pero posteriormente el International Crisis Group reveló que había sido herido, pero que estaba vivo.
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