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Netanyahu pide al presidente de Israel que le indulte por sus casos de corrupción

El primer ministro sostiene que el juicio, iniciado en 2020 y en el que se encuentra imputado por tres delitos, “perjudica los intereses del Estado” y daña la convivencia

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, interviene en el Parlamento de Israel, en Jerusalén, el 10 de noviembre.Foto: Ronen Zvulun (REUTERS)
Antonio Pita

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha pedido formalmente este domingo al presidente del país, Isaac Herzog, que lo indulte en los tres casos judiciales de corrupción por los que está siendo juzgado. En un vídeo posterior, Netanyahu ha justificado la solicitud en razones de seguridad e “interés nacional“, así como en la necesidad de recuperar la unidad social.

A principios de mes, el líder israelí insistió en que no solicitaría el indulto si ello implicaba admitir su culpabilidad. De hecho, en la petición conocida este domingo, elaborada por sus abogados y difundida por la Presidencia, Netanyahu no admite culpabilidad ni se disculpa por las supuestas irregularidades, sino que se limita a admitir la “amplia responsabilidad pública y ética por la tensión causada por su juicio por corrupción”. Y remarca que “los procedimientos penales” que pesan sobre él “perjudican los intereses del Estado de Israel, exacerban las disputas entre los distintos sectores de la población y desvían la atención pública de los asuntos políticos y de seguridad de la agenda nacional”.

Netanyahu es el único primer ministro en la historia de Israel que está siendo juzgado durante su mandato, tras ser acusado de fraude, abuso de confianza y aceptación de sobornos en tres casos separados. Todos tienen en común el presunto intercambio de favores con empresarios, por ejemplo para obtener mejor cobertura mediática. El juicio comenzó en 2020 y no tenía fecha final en el horizonte.

Desde hace meses, el primer ministro ha presentado numerosas peticiones de aplazamiento en sus comparecencias ante el tribunal, citando cuestiones de salud, seguridad o visitas diplomáticas. Ha llegado a forzar la interrupción de las sesiones del juicio o acortarlas para luego irse a visitas publicitadas.

Hace dos semanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio un paso más al enviar una carta a Herzog para pedirle que sopesara el indulto para el primer ministro, argumentando que la causa penal está “políticamente motivada”, con “cargos injustos con el fin de hacerle un gran daño”. Ya durante una visita a Israel en octubre, el mandatario estadounidense pidió también ante el Parlamento ese perdón: “¿Por qué no le conceden el indulto? ¿A quién le importan unos cigarros y champán?”, preguntó.

Se refería a uno de los regalos valorados en un millón de séquels (unos 250.000 euros) que presuntamente recibieron Netanyahu, su mujer, Sara, y su primogénito, Yair, de manos, entre otros, del productor de Hollywood Arnon Milchan. La policía sospecha que este recibió a cambio millones de dólares en beneficios fiscales. Es el llamado caso 1.000.

La carta del equipo de abogados de Netanyahu comienza mencionando la misiva de Trump y pide en base a ella el indulto y la conclusión de los procedimientos penales contra el primer ministro. Conceder el indulto “permitirá al primer ministro dedicar todo su tiempo, habilidades y energía al avance de Israel en estos momentos crítico”, escribe el abogado de Netanyahu, Amit Hadad. El perdón, según él, también “ayudará a superar las divisiones entre diferentes sectores de la población y facilitará la reducción de la tensión, todo con el fin de fortalecer la resiliencia nacional del país”.

“La Oficina del Presidente está al tanto de que esta es una petición extraordinaria que conlleva implicaciones importantes. Tras recibir todas las opiniones relevantes, el presidente considerará la petición con sinceridad y responsabilidad”, indica por su parte el comunicado de la Presidencia israelí. Herzog se ha mostrado “consciente de que se trata de una solicitud extraordinaria con importantes implicaciones”, por lo que hará las consultas necesarias y luego sopesará la solicitud “con responsabilidad y sinceridad”.

En Israel, el jefe del Estado puede conceder indultos a los condenados en los tribunales y, en ocasiones muy contadas, antes incluso de que concluyan los procedimientos judiciales, si se considera de interés público. Cuando preguntaron hace semanas a Herzog sobre un eventual indulto a Netanyahu, se mostró ambiguo, sin descartarlo ni criticarlo.

La oposición israelí rechaza la posibilidad de que sea concedido ese indulto, aunque con matices. El jefe de la oposición y ex primer ministro, Yair Lapid, lo aceptaría siempre y cuando Netanyahu (el dirigente que más tiempo lleva en el poder en las siete décadas de historia del país) pidiese perdón y se retirase de la vida política. “No hay indulto sin admisión de culpabilidad y retiro inmediato”, señaló. Este mismo domingo hay convocada una concentración de protesta frente a la residencia de Herzog en Tel Aviv.

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Sobre la firma

Antonio Pita
Corresponsal para Oriente Próximo, tras cubrir la información de los Balcanes en la sección de Internacional en Madrid. De vuelta a Jerusalén, donde ya trabajó durante siete años (2007-2013) para la Agencia Efe. Licenciado en Periodismo y Máster de Relaciones Internacionales y Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid.
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