La UE restringe los visados para los ciudadanos rusos por la invasión de Ucrania

Los Veintisiete acuerdan suspender completamente el acuerdo que facilitaba los permisos de entrada en la zona Schengen

El alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, junto al ministro de Exteriores de la República Checa, Jan Lipavsky, este miércoles en Praga.
El alto representante para la Política Exterior de la UE, Josep Borrell, junto al ministro de Exteriores de la República Checa, Jan Lipavsky, este miércoles en Praga.MICHAL CIZEK (AFP)

Los ciudadanos rusos que quieran ir a España, Italia o cualquier otro país de la UE van a tener que pagar más y esperar más tiempo para entrar. Esta es la primera consecuencia de la nueva vuelta de tuerca a las sanciones que los Veintisiete van a aplicar a Rusia por invadir Ucrania, que consiste, básicamente, en suspender el acuerdo que Moscú y Bruselas suscribieron en 2007 para facilitar los permisos de entrada en la zona Schengen, según ha anunciado el alto representante para la Política Exterior de la UE, tras la reunión que ha mantenido este miércoles con los ministros de Asuntos Exteriores en Praga.

Suspender totalmente el pacto suscrito hace 15 años ha sido el punto de encuentro alcanzado entre los países que buscaban prohibir totalmente la concesión de visados a los ciudadanos rusos ―sobre todo los cinco países con frontera física con Rusia (las tres repúblicas bálticas, Finlandia y Polonia―; y quienes se oponían a esta opción por considerarla ilegal ―España, Alemania, Francia o la propia Comisión Europea― y recordaban que los oligarcas ya tienen prohibida la entrada en la UE. El acuerdo de 2007, en cualquier caso, ya no se aplicaba en algunos apartados.

El consenso alcanzado en República Checa no supone la puesta en marcha inmediata de esta nueva sanción. Al tratarse de un encuentro informal, los ministros solo podían tomar una decisión política que ahora deben desarrollar los embajadores de los Estados miembros en Bruselas. Algo similar a lo sucedido el día anterior con la misión de adiestramiento militar para Ucrania.

“Esto significa que se reducirá de manera significativa el número de nuevos visados emitidos por los Estados miembros de la UE. Va a ser más difícil y el proceso va a ser más largo”, ha advertido Borrell, al acabar la reunión. La suspensión completa del acuerdo que facilitaba la concesión mutua de visados implica, de forma inmediata, que los permisos de entrada serán más caros. Si hasta ahora se pagaba un máximo de 35 euros, desde que la medida entre en vigor alcanzará los 80 euros. También serán procesos más largos, porque además varios países han reducido el personal en sus consulados en Rusia, con lo que todos los trámites se alargarán.

Una vez empiece a aplicarse la nueva sanción, se puede producir otra consecuencia indirecta. Al suspenderse el acuerdo de 2007, los Estados miembros ganan autonomía a la hora de conceder permisos de entrada a los ciudadanos rusos. Así, los países que opten por aplicar una posición más dura, podrán prohibir totalmente la concesión de esos documentos, excepto por motivos humanitarios, como han venido defendiendo la primera ministra estonia, Kaja Kallas, o la finlandesa, Sanna Marin. En cambio, otros países, como España o Italia, pueden seguir concediéndolos con las nuevas limitaciones. No obstante, esto también supone que quienes quieran llegar a España, Francia o Italia, tendrán que hacerlo a través de Turquía o Belgrado, puesto que las aerolíneas rusas no pueden sobrevolar el espacio aéreo de la UE.

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Este verano, desde mitad de julio, ha habido un aumento importante en el número de ciudadanos rusos que han cruzado las fronteras terrestres de su país con la UE, lo que supone “un riego de seguridad”, en palabras de Borrell. “Además, hemos visto a muchos rusos viajando por motivos de ocio, para ir de compras, como si no se estuviera librando una guerra en Ucrania”, ha añadido.

“Hemos encontrado una posición de equilibrio, como quería España, entre los países que están cerca de Rusia que reciben un flujo de entrada que no es aceptable desde que comenzó la invasión, y los que, como España, defendíamos que es bueno mantener los intercambios con las sociedades, especialmente con la sociedad civil”, ha declarado el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, al acabar el encuentro. En él también se habría tratado, según la versión de Albares, sobre el pacto que alcanzaron el día anterior los titulares de Defensa para diseñar una misión de formación al ejército ucranio.

Ambos compromisos políticos alcanzados en Praga estos días han salvado la unidad de los países de la UE en la respuesta contra Rusia por la invasión de Ucrania, algo que ya se logró a finales de julio, tras varios días de duras negociaciones, en el plan de ahorro de gas. Esta respuesta ha sumado en estos últimos días de agosto la doble cara de apoyo a Kiev, a través de la misión de adiestramiento (ya no solo se enviarán armas, sino que también se entrenará en su uso) y castigo a Moscú, con el endurecimiento de la concesión de visados.

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Sobre la firma

Manuel V. Gómez

Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

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