Zelenski anuncia una evacuación obligatoria en las áreas de Donetsk que Rusia no controla

“Cuanta más gente deje la región ahora, menos tiempo tendrá Rusia para matar”, asegura el presidente ucranio. La vice primera ministra señala que los civiles deberán salir antes del invierno porque los suministros de gas natural han sido destruidos

Miembros del ejército de Ucrania se desplazan en junio en un vehículo de combate de infantería por una carretera en Donetsk.
Miembros del ejército de Ucrania se desplazan en junio en un vehículo de combate de infantería por una carretera en Donetsk.GLEB GARANICH (REUTERS)

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha anunciado el sábado la aprobación por su Gobierno de la evacuación obligatoria de la población en las zonas de Donetsk que Rusia no controla. “Cuanta más gente deje la región de Donetsk ahora, menos tiempo tendrá Rusia para matar”, ha declarado el presidente ucranio en una alocución a última hora de la noche. Citada por la prensa local, la vice primera ministra del país, Irina Vereshchuk, ha señalado que la evacuación debe ser efectuada antes del invierno porque los suministros de gas natural han sido destruidos. Esta provincia del este de Ucrania en primera línea de fuego es escenario de intensos combates y sus ciudades sufren constantes bombardeos rusos.

“Se tomó una decisión gubernamental sobre la evacuación obligatoria de la región de Donetsk [...]. Por favor, evacuen”, ha insistido el mandatario, que acusó a Moscú de utilizar el “terror” como principal arma en esta fase de la guerra, iniciada el pasado 24 de febrero. Zelenski ha precisado que los residentes serán compensados por tener que abandonar sus casas. “No somos Rusia, precisamente porque cada vida es importante para nosotros [...] Y aprovecharemos todas las oportunidades para salvar tantas vidas como sea posible y limitar el terror ruso tanto como sea posible”, ha agregado.

Donetsk es ―junto con el ya controlado por Rusia Lugansk― uno de los dos oblast (unidades administrativas) que conforman la región de Donbás, en la que Zelenski ha calculado que aún quedan cientos de miles de personas en zonas de combate. El presidente ha pedido la colaboración ciudadana para lograr que estos civiles se desplacen a zonas seguras. “Muchos rechazan marcharse, pero tiene que hacerse”, ha señalado antes de dirigirse directamente a sus compatriotas: “Si tenéis la oportunidad, por favor, hablad con quienes siguen en zonas de combate en Donbás. Por favor, convencedlos de la necesidad de que se vayan”.

Desde la guerra que comenzó allí en 2014, Donbás está dividido en dos zonas: la controlada por los separatistas respaldados por Rusia y la que aún sigue bajo dominio de las Fuerzas Armadas de Ucrania, en el oeste. Los separatistas prorrusos apoyados por el Kremlin, que reclaman todo el territorio de Donetsk y Lugansk, solo controlaban al inicio de la invasión de febrero un tercio de su superficie, unos 10.400 kilómetros cuadrados, según la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa. Su posición en la frontera con Rusia es estratégica: Donetsk ofrece salida al mar Negro, cuyas aguas permiten el acceso al Mediterráneo. Hasta la guerra de 2014, Donbás era conocida sobre todo por sus riquezas minerales y por constituir un importante centro de producción industrial de acero y carbón.

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El sábado, las autoridades ucranias han denunciado, además, varios ataques en el sur y en el este del país, que han causado al menos un muerto. Un civil falleció y otros seis resultaron heridos tras un bombardeo durante la madrugada en una zona residencial de Mikolaiv, en el sur del país, ha explicado el gobernador regional, Vitali Kim, en un mensaje en la red Telegram. En Járkov, en el este, tres misiles golpearon también en la madrugada un centro educativo que se incendió, informó el alcalde de la ciudad, Igor Terejov.

La decisión gubernamental de pedir a los ciudadanos que huyan de la región se produce mientras Kiev y Moscú se acusan mutuamente de la muerte el pasado viernes de decenas de prisioneros ucranios —entre 40 y 50, según distintas fuentes— en una cárcel de la parte de Donetsk ocupada por Rusia. Ucrania pide una investigación internacional sobre el asunto, mientras que fuentes del Ministerio de Defensa ruso aseguran que las fuerzas ucranias lanzaron el ataque con un misil tipo Himars (High Mobility Artillery Rocket System, sistema de cohetes de artillería de alta movilidad) de fabricación estadounidense, según informó la agencia Reuters citando a medios rusos. La misma fuente añadió que 40 prisioneros murieron y otros 75 resultaron heridos, así como ocho guardas de las instalaciones.

Según ha trascendido este sábado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, ha prometido que Rusia pagará por el letal bombardeo en el penal, situado en la localidad de Olenivka, y ha transmitido sus condolencias a su homólogo ucranio, Dmitro Kuleba. Francia también ha expresado su “horror” por el bombardeo a la prisión y ha apuntado que los responsables de esos crímenes “deberán responder por sus actos”.

La orden de evacuación se produjo también el mismo día en el que el gigante ruso Gazprom anunciaba la suspensión del suministro de gas a Letonia “por violar las condiciones de entrega”, según ha sostenido en un comunicado. El Gobierno letón ha respondido que tiene suficiente suministro para el invierno pese al corte. Es el sexto país al que Rusia cierra el grifo del gas, tras Polonia, Bulgaria, Finlandia, Países Bajos y Dinamarca.

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