RELACIONES INTERNACIONALES

Turquía y Grecia dan un paso hacia la reconciliación

Los esfuerzos por el diálogo chocan con la división entre ambos países, patente en una discusión entre los ministros de Exteriores ante la prensa

Un momento de tensión en la rueda de prensa entre los ministros de Exteriores griego, Nikos Denidas (izq), y turco, Mevlüt Çavusoglu (dcha), en Ankara.
Un momento de tensión en la rueda de prensa entre los ministros de Exteriores griego, Nikos Denidas (izq), y turco, Mevlüt Çavusoglu (dcha), en Ankara.ADEM ALTAN / AFP

Turquía y Grecia pusieron este jueves la primera piedra en el camino de la reconciliación con una visita del jefe de la diplomacia helena a Ankara, en un encuentro que, con todo, también dejó claro que las diferencias que separan a ambos países son todavía muy grandes. “Hemos tenido un diálogo franco y abierto y hemos podido tocar todos los temas [que nos dividen]. Hoy hemos dado un paso que esperemos que sea en beneficio de nuestros dos pueblos”, dijo el ministro griego de Exteriores, Nikos Dendias, en una rueda de prensa tras la reunión con su homólogo turco, Mevlüt Çavusoglu, y con el presidente Recep Tayyip Erdogan, que fue incluido a última hora en la agenda, lo que da idea de la importancia de la visita.

En la reunión en Ankara, se trató el problema de la delimitación de aguas y zonas económicas exclusivas en los mares Egeo y Mediterráneo, la gestión migratoria, las relaciones económicas bilaterales, la situación de las minorías turca en Grecia y griega en Turquía y la cumbre prevista en Ginebra para tratar el conflicto de la dividida isla de Chipre, de la que ambos son garantes constitucionales. Aunque las diferencias en estas materias entre ambos países siguen siendo grandes, ambos acordaron “mantenerse lejos de las provocaciones” y en un tono “constructivo”, afirmó Çavusoglu.

La tensión entre los dos países se elevó el año pasado después de que el presidente turco anunciase la apertura de la frontera a todo aquel refugiado o migrante que desease escapar a Grecia. En verano, hubo varios incidentes entre las flotas militares de ambos países en las aguas en disputa del Mediterráneo Oriental. Grecia, junto a Francia y Chipre, presionó para que la Unión Europea impusiese sanciones a Turquía, pero otro grupo de estados, principalmente España, Alemania e Italia, mediaron para reducir la tensión entre las partes. Desde diciembre, Turquía ha mantenido en puerto sus barcos de exploración de hidrocarburos y las fragatas que anteriormente había enviado a aguas griegas y chipriotas, lo que ha favorecido el deshielo.

Además de Grecia, Turquía ha hecho ofertas de reconciliación a Egipto y a Israel, lo que demuestra que está “recalibrando” su política en el Mediterráneo Oriental, sostiene Michäel Tanchum, profesor de la Universidad de Navarra y experto en este conflicto. “El Gobierno de Ankara está preocupado porque la alienación de Turquía respecto a sus vecinos ha llegado a tal punto que mina sus intereses nacionales”, opina.

En los últimos años, Grecia ha reforzado sus relaciones y forjado pactos de seguridad con Egipto, Israel y Emiratos Árabes Unidos, además de hacer maniobras militares con Arabia Saudí, todos ellos países que mantienen una fuerte rivalidad con Turquía. Además, la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, con una postura más dura respecto a Turquía, y la creciente cooperación militar entre Estados Unidos y Grecia -ambos negocian el uso de una base militar en la isla de Creta- han empujado al Gobierno de Recep Tayyip Erdogan a mover ficha.

Del lado de la UE, el hecho de que Francia se retirase del grupo de países que pedían sanciones duras contra Turquía (después de que Erdogan y su homólogo francés Emmanuel Macron acordasen reducir el tono de sus cruces de acusaciones), llevó a Atenas a aceptar una vuelta a la mesa de negociación con Turquía. En enero, un grupo de diplomáticos de ambos países se reunió por primera vez en cinco años, y la ronda de contactos exploratorios se repitió en marzo, preparando el terreno para la reunión de este jueves, que podría ser seguida de un encuentro en Atenas o, incluso, de una reunión entre Erdogan y el primer ministro heleno, Kyriakos Mitsotakis, según la invitación extendida por Dendias.

Más información

Sin embargo, los escollos a salvar son inmensos, como demostró el modo en que concluyó la rueda de prensa. Al final de su intervención, el jefe de la diplomacia griega advirtió de que si Turquía “viola de nuevo la soberanía de Grecia, las sanciones de la UE estarán de nuevo sobre la mesa”. A esto, Çavusoglu, visiblemente enfadado, respondió: “Has hecho alegaciones falsas y debo responder. Turquía no ha violado los derechos soberanos de nadie, todos los pasos que hemos dado han sido para defender los derechos de nuestro país”. Dendias contraatacó alegando que cazas turcos han sobrevolado ilegalmente las islas griegas en 400 ocasiones durante el último año y criticando que Turquía se niegue a cumplir las leyes internacionales: “Si queremos pasar página de esos meses negativos, primero hay que reconocer lo que es correcto o incorrecto. Grecia quiere progresar hacia una agenda positiva, pero eso no significa que renuncie a sus argumentos”. Y Çavusoglu tomó nuevamente la palabra para contradecir a su homólogo: “Habláis de legalidad, pero estáis violando los tratados firmados al remilitarizar las islas [fronterizas con Turquía]. Nosotros queremos solucionar los problemas entre los dos países. Pero si queréis continuar la tensión, podemos continuarla”. Finalmente, los dos ministros se fueron de la rueda de prensa a compartir una cena de ruptura del ayuno de Ramadán.

Archivado En:

Más información

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50