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La izquierda derrota a Salvini en Emilia Romaña

El líder de la Liga había convertido las elecciones en un plebiscito nacional sobre su figura y la legitimidad del Ejecutivo central, pero ha perdido por ocho puntos de diferencia

Matteo Salvini con la candidata de la Liga en Emilia Romaña, Lucia Borgonzoni. En vídeo, sus declaraciones tras conocer la derrota. Reuters

El líder de la Liga, Matteo Salvini, apuntaba a la región de Emilia Romaña para comenzar el proceso de reconquista del Ejecutivo italiano. Las elecciones se habían convertido en una suerte de plebiscito sobre la legitimidad del Gobierno formado por el Movimiento 5 Estrellas (M5S) y el Partido Democrático (PD). Y también en un cara o cruz sobre su regreso al Ejecutivo. Una tensión que se vio reflejada en la participación: dobló la de las últimas elecciones, lo que teóricamente favorecía a la coalición de derechas formada por la Liga, Forza Italia y Hermanos de Italia. Pero el candidato de la izquierda, Stefano Bonaccini, derrotó este domingo con claridad (51,4% frente 43,7%) a Lucia Borgonzoni, de la Liga.

Salvini se había entregado por completo a la campaña electoral de Emilia Romaña, consciente de que una victoria le permitiría poner en duda la legitimidad de un Ejecutivo que se formó el pasado agosto para desalojarle del poder. Si la derecha se hubiera impuesto en esta región y en Calabria —la región sureña sí cayó del lado de la derecha con una diferencia de 25 puntos respecto a la izquierda, habría obtenido 14 de las 20 regiones de Italia.

Salvini, sin embargo, entendió enseguida la derrota que había sufrido en el norte, el lugar donde realmente se jugaba su futuro. El líder de la Liga compareció pasadas las doce de la noche enarbolando un discurso en el que parecía aceptar la derrota en la histórica región roja. "Es la primera vez que ha habido partido en Emilia Romaña", señaló el líder de la Liga reivindicando un buen resultado numérico pese a una posible derrota.

El Gobierno de Italia se encontraba estos días en tensión a la espera del resultado. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, expresó horas antes su seguridad de que lo que saliera de las urnas sería "positivo" y daría "más energía y entusiasmo" a la coalición formada entre el M5S y el PD. En cualquier caso, aseguró el jefe del Ejecutivo, si la izquierda no lograba imponerse, no habría cambios a corto plazo. "Pensar que alguien se pueda venir abajo porque una cita electoral no satisfaga sus expectativas es completamente equivocado, no funciona así", aseguró a la prensa.

La elevada participación, en parte provocada por la agitación llevada a cabo por el movimiento antisalvini de las Sardinas, fue la noticia de la jornada electoral y probablemente uno de los factores que impulsó a la izquierda. "Muchas gracias al movimiento juvenil de las Sardinas", expresaron los dirigentes del PD, Romano Prodi, padre fundador, y Nicola Zingaretti, secretario general.

El intento de Salvini por desalojar al Gobierno central a través de unas elecciones regionales era peligroso y ahora tendrá que asumir las consecuencias opuestas a las que había imaginado. En caso de haber ganado, nadie esperaba una crisis de Gobierno inmediata en ninguno de los escenarios posibles. Pero ahora el Ejecutivo formado por el M5S y el PD tendrá algo de margen para seguir trabajando en coalición con la fecha fijada en el horizonte de 2022, cuando deberá elegirse al próximo presidente de la República.

El Ejecutivo presidido por Giuseppe Conte, pese a la victoria del PD, deberá cambiar radicalmente de paso para devolver vigor a un Gobierno prematuramente desgastado. Superar los próximos comicios de regiones como Toscana será el nuevo objetivo a corto plazo.

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