Caos en la nueva extrema derecha de los Países Bajos

La dimisión del líder de Foro para la Democracia destapa la homofobia y antisemitismo en las juventudes del partido

El líder de Foro para la Democracia, Thierry Baudet, este martes en Ámsterdam.
El líder de Foro para la Democracia, Thierry Baudet, este martes en Ámsterdam.ROBIN UTRECHT / AFP

El ascenso y aparente caída de Thierry Baudet, de 37 años y hasta ahora líder de la nueva extrema derecha de los Países Bajos, tiene un cierto toque shakesperiano por su férreo concepto de la lealtad personal, que le ha abocado a la dimisión, y el nocivo influjo ejercido por sus aliados más bisoños. Acosado por la homofobia y el antisemitismo de las juventudes de Foro para la Democracia, fundado en 2016 por él mismo, Baudet anunció el lunes que ya no sería cabeza de lista para las elecciones generales del próximo marzo. Ayer abandonó también la jefatura de la formación, que logró arrinconar a Geert Wilders, el político de ultraderecha más conocido del país, y el más reconocible también en el extranjero.

Al igual que ocurre en formaciones de extrema derecha de otros vecinos europeos, las estridencias de algunos de sus miembros acaban desencadenando luchas intestinas. En el caso holandés, los violentos mensajes de algunos de los seguidores de Baudet en las redes sociales han sido el factor desencadenante de su marcha, que ha destapado a su vez las dos almas de la agrupación: una etnonacionalista y otra ultraconservadora, en busca de un nuevo jefe capaz de enderezar el rumbo a unos meses de los comicios y en plena pandemia. Un caos que puede beneficiar a Wilders, receptor natural de los votos que pierda su conflictivo rival.

Euroescéptico, opuesto al multiculturalismo y proclive a definir la idea de nación en términos de etnia, Thierry Baudet tenía el empuje del líder emprendedor capaz de gobernar. Porque si bien Wilders es la segunda fuerza del país, con 20 escaños en un Congreso de 150, la negativa del resto del arco parlamentario a pactar con su Partido para la Libertad —en el país de los acuerdos— le convierte en una imagen destacada pero sin músculo real. En cuanto a la marcha de Baudet, que le ha hecho sombra desde su llegada, se ha fraguado en dos fases. Destapada el pasado abril, en la primera remesa de mensajes de WhatsApp de miembros de las juventudes de Foro para la Democracia se proclamaban cosas como esta: “Me sumo a cualquier ideología que haga de los Países Bajos un lugar con un 95% de blancos y un 0% de musulmanes”. O bien esta otra: “El nacionalsocialismo es la mejor fórmula económica de la historia”. Baudet dijo que se habían tomado cartas en el asunto, pero este fin de semana otra realidad ha estallado en sus manos. No solo ha trascendido un nuevo mensaje en las redes que reza así: “Los judíos tienen una red pedófila internacional y lanzan a las mujeres en masa a la pornografía”.

Se ha sabido, además, que uno de los autores de los comentarios fue promocionado, mientras eran depurados los cinco miembros de las juventudes que habían denunciado los hechos. Y todo ello bajo la mirada de Freek Jansen, de 28 años, mano derecha de Baudet, redactor de sus discursos y compañero intelectual de viaje. Baudet y Jansen comparten la visión de “un pueblo magnífico al que le han fallado sus gobernantes (…) un pueblo representado por la sabiduría de la lechuza de Minerva, diosa de la razón”, según el discurso de la victoria de Baudet en las elecciones provinciales de 2019. Su partido ya tenía dos escaños en el Congreso desde 2017, pero arrasó en los comicios regionales, que permiten elegir al Senado, con 13 puestos. Complicó así la aprobación de las leyes al Gobierno de centroderecha, que perdió la mayoría en la Cámara Alta(fijada en 38 de los 75 asientos, la coalición en el poder se quedó en 31).

Freek Jansen iba el séptimo de la lista electoral de marzo de 2021, y la legitimidad que ello le hubiera dado, de salir elegido ha revuelto a las principales figuras del partido. “En realidad, es un club jerárquico donde él es el más poderoso y el resto de los miembros tiene poco que decir. Hay cinco prominentes, pero él manda”, dice Chris Aalberts, autor de sendas obras sobre los partidos de Baudet y de Geert Wilders. En su opinión, antes de ser desleal a su amigo y colaborador, Baudet ha preferido marchar. Freek Jansen, por su parte, se ha retirado de la carrera electoral.

Futuro en el aire

“El futuro de Baudet depende de lo que ocurra en los próximos días, porque en el sistema electoral neerlandés puedes obtener un escaño gracias al voto nominal, y hoy no descarta presentarse al final de la lista y entrar en el Parlamento gracias a su carisma. Así demostraría que cuenta con el apoyo popular”, explica Willem Wagenaar, investigador de la Fundación Ana Frank. Para ilustrar la implosión registrada en el seno de Foro para la Democracia, describe el debate interno que lo caracteriza, “entre los etnonacionalistas, que proclaman la sustitución de la población blanca por parte de inmigrantes de otras etnias como una maniobra de las élites políticas, y el ala ultraconservadora. La segunda no se siente tan a gusto con la visión de etnicidad, y es posible que sean irreconciliables”.

La politóloga Sarah de Lange, que estudia las diferencias generacionales a la hora de votar, subraya que el trabajo de Baudet no había sido contestado. “Pero los mensajes de las juventudes le han valido por fin las críticas de nombres relevantes de su agrupación por no haber hecho suficiente. Él dice que quería esperar los resultados de una investigación interna sin someterse a un juicio mediático. Pero es que Freek Jansen es muy importante para su labor, y preside las juventudes que dicen estas cosas. Así que ahora se propone la reorganización total de esta rama”, indica. Como el resto de los entrevistados, no está segura de que Thierry Baudet haya llegado al final de su carrera política, “pero ha quedado claro que no era la versión moderada de Wilders; sus ideas siempre fueron radicales”, añade.

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